EL ÁNGEL TACITURNO Agonizo, mi ser sombrío, de hielo, con el alma acongojada, se ha posado en los maderos, solitario y desdichado. La nieve, no ha dejado de caer, las humeantes chimeneas, sobre techos y ventanas, han blanqueado mi retorno. Apoltronado, en un rincón de nuestra casa, contemplo tristemente los leños consumidos, ausencias sin olvido. Espero, que vuelva a mí el calor, y el calor t ...
EL ÁNGEL TACITURNO
Agonizo, mi ser sombrío, de hielo, con el alma acongojada, se ha posado en los maderos, solitario y desdichado. La nieve, no ha dejado de caer, las humeantes chimeneas, sobre techos y ventanas, han blanqueado mi retorno. Apoltronado, en un rincón de nuestra casa, contemplo tristemente los leños consumidos, ausencias sin olvido. Espero, que vuelva a mí el calor, y el calor traiga los brotes, y los brotes sean flores, y las musas de colores. Les decreto como hombre, que aunque el cielo se abra en dos, y pro