HERENCIAAmalgama sin par de maravillasen cada rincón, en cada orilladesde el níveo de tus cumbreshasta la arena de tu playacálida y brillante: bañada de verde mar azul. Agrestes selvas misteriosas, pintorescos campos ganaderosfértiles llanuras de alimento pobre, paisajes de carreteras polvorientas,contrarrestan con negros pavimentoscon casuchas de lado y lado compartidas,pintadas de mil color ...
HERENCIA
Amalgama sin par de maravillas en cada rincón, en cada orilla desde el níveo de tus cumbres hasta la arena de tu playa cálida y brillante: bañada de verde mar azul. Agrestes selvas misteriosas, pintorescos campos ganaderos fértiles llanuras de alimento pobre, paisajes de carreteras polvorientas, contrarrestan con negros pavimentos con casuchas de lado y lado compartidas, pintadas de mil colores vivos a lo largo del curveado camino.
Mi tierra, ¡mi país! Cómo no quererlo y admirarlo si pujante se levanta a diario, mudo e inocente en su infortunio.
¡Ay! si tu tierra hablara, país del alma si tuvieran voz los ríos, los pantanos, los sitios olvidados, los rincones oscuros donde crece de la maldad del hombre, donde se engendra el vicio en la ignorancia.
Si tu tierra hablara, mi país, renegaría hasta el último vestigio hasta la última raíz, por la injusticia que contigo han cometido. Gritaría con angustia, con dolor, que se ha cumplido la fatalidad que la Santa de Quito, avizoró.
Ciego el verdugo de egoísmo arrastra la tierra que le vio nacer no detiene su paso, cruel la pisotea y su dignidad arroja en las fauces hambrientas de avaros lobos ¿Qué será de ti mi tierra querida? ¿Qué será de ti, en manos infames, en infames corazones?
Yo no reniego de ti, mi país, del germen de tu tierra, ¡jamás lo haría! mas reniego sí, del hombre, que macilla e insulta tu nombre, que deja para los que vienen un legado de conformidad malsana o una astucia egoísta de hacer daño con el beneficio adquirido sin derecho.
¿Qué será mañana de tus hijos? Si el tiempo infame los arrastra en una cadena de opresión y miedo, matando ideales, despojando sueños, pobres hijos del la corrupción y el oprobio, acunados por una impotencia atroz y herederos de un destino cruel.
¿Qué será de ti, mi país, mi suelo? ¿Qué será de la tierra pródiga donde se levantó tu historia, hoy perdida en la ambigüedad maliciosa de mil archivos que atesoran nombres, proezas, y hazañas envejecidas?
Solo un milagro podría con fe salvar al pueblo de la ignominia, un milagro nacido de la tierra: de la misma tierra que lo vio surgir y del mismo hombre que hoy en el fango lo tiene sumergido
TE HAN HERIDO, AMAZONIA
Amazonas, te han herido, están quitándote la vida, gritan sin voz de dolor tus bosques, por los árboles que arrancan sin piedad los invasores desde tiempo legendario de conquistas y de glorias. te despojan hasta hoy, de lo que es tuyo por derecho, y van minando poco a poco: tu belleza y tu misterio.
Te han herido, Amazonía traspasa tu verdugo con vileza tus entrañas, con taladros o con hachas. Y no por que el grito de dolor No se oiga, quiere decir. que duele meno. No, por que la savia derramada ya no tenga más color, es que no dio antes la vida.
Amazonas te han herido. Contigo van muriendo de ti, los animales, que mudos e inocentes observan de lejos la planicie donde antes fue su verde lar. Agonizan por cientos las especies por no encontrar un nuevo hogar
Te han herido, Amazonía, herida de muerte al corazón, y no se da cuenta el hombre necio del peligro que causa en el planeta por las acciones torpes de sus manos, de su actos inconscientes sin medida, sin temor. No se da cuenta el hombre necio que hiriéndote, Amazonas, se hiere a si mismo, y que mañana serán los hijos, herederos de sus sueños, quienes sufran las consecuencias propias de esta cruel intromisión.
VIEJOS ÁRBOLES [abril 2005- a los árboles talados de mi ciudad]
Mudos guardianes de las calles embarazadas de tiempo Vigilantes, observantes de tradiciones, costumbres, generaciones, hogar de aves multicolor Autores de sombra benefactora y danzarina Desde la niñez ingenua los veía: como pintados de acuarela, robustos y frondosos parecían sonreír.
En la inocente idea se tramaban mil historias acerca de ellos tan solo con mirarlos al pasar: Eran colosos guardianes de agobiadas princesas o el escondite efectivo de más de un fugitivo. Millones de veces sus ramas fueron mástiles de barcos en naufragio, o puentes magníficos que enlazaban fantásticos mundos. No se podrán contar las veces que fueron cómplices de escondidos amores y, otras tantas, de angustiosas confesiones.
Crecieron con la gente serrana de este Azogues, la gente, que creció con ellos. que se acostumbro a verlos como íntimo elemento del diario recorrido.
Ahora ya no están. Resulta extraño observar el rutinario ambiente ya sin ellos, pero como nada en esta vida es para siempre, no podían los viejos árboles ser de la regla: la excepción. La falta que ahora hacen frente a la mirada acostumbrada, pasará y pronto se olvidará, Nuevos árboles ocuparan, con el tiempo aquel lugar, Cambiarán las casas de color, cambiará la gente de lugar, Pero en las generaciones que vieron desde siempre, hasta hoy, aquellos árboles que poblaron y adornaron tantos años la avenida, y la ciudad, ahora forman parte de esa parte invisible, imperceptible de una imagen, y detalle ineludible e imborrable de un recuerdo.
biografia: Esthela Garcia Macías Nació en Quito el 1 de diciembre del 69, su infancia transcurrió entre La ciudad de Quito y la ciudad de Machala dónde vivió hasta los 9 años de edad, cuando con su familia se radicó definitivamente en la ciudad de Azogues. Actualmente cursa el segundo ciclo de la maestría en Gestión educativa y liderazgo educacional, en la UTPL. Ha estudiado 'Escritura Creativa' en el Taller 'Fuentetaja Literaria' de la ciudad de Madrid, España Trabajó en el Colegio Nacional el Tambo, durante dos años, luego en el Colegio Luis Manuel González Rodas por ocho años, actualmente labora en el ITSA José Benigno Iglesias, de la ciudad de Biblián desde diciembre del 2004 Está casada con el Abogado Francisco Méndez Méndez y ha procreado tres hijos, En el ámbito de las letras, tiene un libro titulado 'Poemas' publicado por la Casa de la Cultura Núcleo del Cañar' en abril de 2007 En agosto del 2007 recibió la Primera Mención de Honor en el concurso provincial de cuento organizado por la Casa de la Cultura Núcleo del Cañar, con el cuento 'Cita 329' En febrero de 2008 gano el tercer lugar en el Concurso Nacional de poesía en los Juegos Florales, en la ciudad de Ambato, con la colección de poemas titulada 'Antología del alma' En septiembre del 2009 un grupo de sus poemas, titulado 'De la