Jorge Córdova Chuquihuanga
Poeta Peruano, nacido en Paimas – Piura. Ha sido incluido en algunas Antologías poéticas del Norte del País. El 2012 publicó su primer poemario “Perfumes de la tierra” –Editorial América.
Pertenece al Grupo Literario FronTera – Tumbes; es miembro fundador de la Sociedad Tumbesina de Escritores (STE).
PLENITUD
Mi pensamiento
sobre el paisaje de tu cuerpo
como los ojos de un niño
sobre la dulce mañana
Aún
cuando la distancia se interpone
como un mar.
De: Perfumes de la Tierra
EBRIO DE CANTO Y LABERINTO
Ebrio el hombre que conspira en la noche frente a los extramuros sublimes de los vicios
Ebrio los crepúsculos donde las aves semejan ser dioses de penas y olvidos
Ebrio la libertad que se agita en el silencio de las grandes tertulias
pero muere al encanto de estarse al pie de los mismos sueños
gesticulando y agrietando los rincones de la vida;
la quieta sabana del camino en que se conmemora la dicha en despojos
No tierra, no palma, Nadie, al fin, que grite esta batalla inlibrada
Dos mundos jugando en la mano del tiempo: olvidar /cómo
sonrisas y llantos danzando en liquida esencia
Ebrio el espacio de los suspiros, ebrio el viento desterrado entre desiertos
Luna dibujada en la palma de la mano de un mendigo plenamente feliz
se eleva cantando la resaca de la noche sembrada en la mirada
Pavor sujeto al verbo nauseabundo que vociferan los hijos de las copas
Los abrazos inquebrantables de los viejos cantos añorados
saboreados a pura risa macerada a golpes de recuerdos
(hambre de todo lo que ya no gusta pero llena los vacíos)
Ebrio el jinete que se levanta a paso lento e intenta marcharse pero vuelve
Ebrio la lluvia de algarabías rebotando en la mesa putrefacta
Ebrio el corazón del mendigo que ha reído tanto por no llorar ante el cuarteto:
amigos de la dicha superflua eructada como un veneno imperceptible
por debajo de la mirada, congregada sin gineta en el pecho de las vidas
Ebrio hasta la soledad campera de las almas desertadas
Ebrio el contorno desahuciado, ahora que ya se fueron todos
bailan las palabras con pañuelos agujereados por tu recuerdo
La cura resultó un tormento; y el mazazo de todo lo igual
entra con ternura por el lente inconsciente que las lunas ya agotaron.
Inédito
LÓBREGO
Hoy sólo soy un mendrugo de pan en la mesa vacía
migaja de un mal desayuno,
hambre, desolación, campo yermo
Me duele la mordida de un mal paso en el camino
y ni siquiera soy alimento para el ave solitaria
Mi distancia entre la Vida y la Muerte es este callejón
de donde nadie me ve salir
ni el gemido ni el aliento
Soy la elegía del labriego en el tañer de una guitarra
la góndola al abismo de un frio atardecer…
He de quedarme aquí en esta mesa sin forma
como un vago rumor del viento en la madrugada
y ni siquiera estoy seguro de que aquí me encuentres
soledad, muerte, árido fundo de amarguras
Sólo soy lívido encanto de mis horas negras
donde me celebro a mi manera con la música del viento
y me marcho detrás de la campana agorera
al crepúsculo mustio de la puerta indómita
Miro el tren de los recuerdos -ya no están-
la mirada triste del gentío al despedirse
asidos del silencio con el corazón helado
y me da miedo haberme quedado muy solo.
En: Poiesis Hispanoamericana – Río Negro Editores – Lima 2012
E incluido en el Estudio Literatura Regional de Tumbes- Walter Flores Aguilar/ Margarita Cori Retamozo – Mangle Editores 2012