CARTA ABIERTA A LA BELLA DURMIENTETe dije vamos al cineLa película de Batmanestuvo excelentey no por ser buena películasino porque estabas conmigoy yo contigofuera del mundo inmundoplagado de migrañasy lleno de escuelas de asesinostambién conocidas como escuelas de perrosYo no hablo de los de cuatro patasy pelambre con pulgassino de los que por un dólary solamente por un dólarse alquilan con ...
CARTA ABIERTA A LA BELLA DURMIENTETe dije vamos al cine
La película de Batman
estuvo excelente
y no por ser buena película
sino porque estabas conmigo
y yo contigo
fuera del mundo inmundo
plagado de migrañas
y lleno de escuelas de asesinos
también conocidas como escuelas de perros
Yo no hablo de los de cuatro patas
y pelambre con pulgas
sino de los que por un dólar
y solamente por un dólar
se alquilan con seguro social incluido
No me explico cómo cerca al colegio donde estudié
ahí mismo y ahí mismo se construye una escuela de asesinos
Es que el ahora presidente de izquierda
y es él quien dice lo de izquierda
no yo
ha decidido guarecerse
bajo una tropa de guardaespaldas
Qué más puedo decir
mientras la tarde se hace larga
y nosotros solo somos una cifra más
para el Ministerio del Interior
Pero por qué hablo sobre ese Ministerio
si es ahí donde se fabrican cadáveres
y donde se enterró a Túpac Amaru
también al traidor Pumacahua
ese que quiso mariscalato
y se mereció coronelato
por nada más y nada menos
color de piel
Pues y como era de la plaga de los murciélagos
quiso figurar en Historia del Perú
Así que ni tonto ni perezoso
hizo su revolución
Te dije vamos al cine
La película de Batman
estuvo excelente
y no por ser buena película
sino porque estabas conmigo
y yo contigo
Es que ahora todo se divide en dos mitades
Una para mí y la otra
también para mí
y las dos prometo compartirlas contigo
Es que conocí tu belleza sin casi enterarme
Conocí tu gracia sin casi enterarme
Supe que puedo contar las horas contigo
uno dos tres
y no aburrirme
Pero cómo hago para vivir junto a ti feliz
si cerca al colegio donde estudié
se funda una escuela de perros
Yo no hablo de los de cuatro patas
y pelambre con pulgas
sino de los que por un dólar
y solamente por un dólar
se alquilan con seguro social incluido
Te dije vamos al cine
La película de Batman
estuvo excelente
Cómo no va a ser excelente
si cuando tú pasabas
el portero se inclinó
también el dueño del cine
y el despreciable congresista además
ese que se vendió por cinco mil soles
y juró por Dios y por la plata
Tú me sonreíste sonrojada
Yo besé tus ojos
luego tus labios
así hasta contar los latidos de tu corazón
con la punta de mi lengua
Hablo de puro gusto de hablar
Me gusta hablar de ti
sobre todo de amor
Pero no me olvido de la escuela de perros
De esa escuela de perros
que es más que la escuela de hombres
dicen unos
Pero cómo hace el hombre
para ser de la escuela de perros
digo yo
Deja de ser totalmente hombre
y es totalmente perro
o es medianamente hombre
y medianamente perro
Qué hay que hacer
para ser de la escuela de perros
Dime general Terminator
qué tendría que hacer
para ser de la escuela de perros
Yo no sé ladrar ni sacar la lengua
tampoco tengo cola para moverla
No me siento perro
pero necesito del pan
y del seguro social
es un decir
porque no pretendo pertenecer a tal escuela
Dime qué tendría que hacer general Tumbaesteras
Te dije vamos al cine
La película de Batman
estuvo excelente
y no por ser buena película
sino porque estabas conmigo
y yo contigo
Mira nomás cómo se ríe la luna
cómo nos mira la gente
cómo el árbol inclina su copa
y cómo el ganso estira su cuello blanco
El viento arrastra una canción
Nuestros oídos se deleitan
cuando marcamos los pasos
al compás del charango del terco Jaime
Ese a quien le dijo Arguedas
que nunca cambie su armonía
Somos en ese momento absolutamente ritmo
largamente ritmo
Pero no me recuerdes la escuela de perros
de donde también salen incluso
los que luego escriben fácil
la versión oficial de asesinatos
Te dije vamos al cine
La película de Batman
estuvo excelente
y no por ser buena película
sino porque estabas conmigo
y yo contigo
Atentamente Javier
MADRE TERESA DE CALCUTADecían
70 mil nomás se murieron
Qué son 70 mil si somos 30 millones
que fornicamos incansablemente todos los días
hasta apretujar el pasadizo del Materno Infantil
y ni qué decir de los hijos clandestinos
de esos que se hacen a hurtadillas
de los que no tienen la mirada del padre
Somos héroes hasta la leyenda y el mito
pusimos en juego nuestras vidas
jugamos al béisbol con 70 mil cabezas
y nuestros rosarios de dientes cariados
soportan 70 mil padrenuestros
uno por cada alma en pena
De pena se murió la madre Teresa
Se suicidó 70 mil veces hasta envejecer en Calcuta
a pesar de que solo era madre de uno de los 70 mil
Amnistía a todo aquel que bebió la chicha en cráneo
y tocó la flauta de fémur o cúbito
Cómo no darle indemnización
por la labor artística hecha ad honórem
Un altar en el sitial derecho y en el izquierdo también
No sean avaros con el incienso y las velas
sino más bien un incendio y humareda mundial
en agradecimiento
Decían tantas cosas
LA MEDIA NARANJACuando yo aún tenía 14 años
un día en pleno sol de la Selva Central
disfruté una dulce naranja
de tan delicioso sabor
que decidí perdurarla en el tiempo
Luego de pequeña cavilación
no encontré otro modo de hacerlo
sino sembrando una pepita
de la tal dulce naranja
Escogí una de las tantas que había en su interior
la más gordita
parecida a una gota de agua
luego procedí según el manual de agricultura
La puse en una bolsa transparente
de tal manera que yo pudiera verla
en la que poco a poco y lentamente se perfilaba esta pepita
hacia un árbol en miniatura
Entonces yo me deleitaba a diario con esa escena
Así ya a los dos meses
mi planta de naranjo
estaba listo para el trasplante en tierra fértil
Mientras mi planta de naranja crecía
yo recordaba siempre ese delicioso sabor
de la tal dulce naranja
porque además ese mismo día de la dulce naranja
besé casi por casualidad pero sensacional a Carmelita
de la misma edad que yo
mientras compartía alegre la tal naranja con ella
Carmelita me correspondió contenta
En el transcurso del crecimiento del naranjo
seguí disfrutando de ese beso
y para tenerla cerca
invité un día a Carmelita a tomar una infusión de hojas del tal naranjo
Yo ya había descubierto ese sabor fresco de tal infusión
esa frescura que percibes en los labios
hasta posesionarse de todos tus órganos
Cuando ella la probó por primera vez me dijo
Me gusta mucho
con esa voz genial que tenía ella
La segunda vez fue lo mismo
Me gusta mucho
La tercera vez
Me gusta
La cuarta vez fue lo mismo
Me gusta
Así pasaron tres años
y como corresponde a todo naranjo
en ese ciclo vital de la existencia
pude contemplar cómo florecía el tal naranjo
Un millar de puntos blancos en su abultado cuerpo verde
y las abejas polinizando solemnes
Un encanto visual
y con un sinnúmero de efectos según el transcurso del día
final 1
Fue luego de cuatro años
exactamente
que ya vi madurar a la nueva naranja
La tomé con mis manos
La partí en dos
y la otra mitad se la ofrecí a Carmelita
Fue en ese momento cuando vi también a Carmelita
como fruta madura
Esta vez no la besé de casualidad
y ella me correspondió
con el encanto de su hermosura
allí debajo del naranjo
final 2
Fue luego de cuatro años
exactamente
que ya vi madurar a la nueva naranja
La tomé con mis manos
La partí en dos
y cuando con una mitad de la tal naranja
busqué a Carmelita
ella ya no estaba
Luego de tal suceso
yo sembré muchos naranjos
Así años después
coseché otras naranjas de tal sabor
Preparé refrescos con ellas
y agregándole esa frescura de la infusión de hojas de naranjo
a comercié sin intenciones económicas
porque yo sé que cuando ella pruebe
la Naranjada Carmelita
así se llama el refresco que exporto ahora
vendrá para buscar su otra mitad
biografia:
NIKO JOAQUIN VELITA PALACIN nació en el distrito de Paucartambo,
departamento de Pasco [Perú]. Estudió Educación [lengua y literatura] en
la Universidad Nacional de Educación. Publicó los poemarios Casas roídas
[2005] y En el país de Gargantúa [2010] y un libro sobre educación: Como
quien pela una fruta:una experiencia educativa en literatura [2007].
pabelnik@hotmail.com