En la ciudad que se queda quietacuando el ruido hablala parálisis despierta.Esta ciudad hecha de silenciosque cosidosse vuelven ruido.Una distracción que impide orary nos alejasin remediode la búsqueday de aquél que buscamos:no nos escucha bajo la bóveda del ruidobajo las alas de estos silencios asustadostiritando juntosy callando¿Cómo calla un silencio?Con una voz estridente y agriacapaz d ...
En la ciudad que se queda quietacuando el ruido habla
la parálisis despierta.
Esta ciudad hecha de silencios
que cosidos
se vuelven ruido.
Una distracción que impide orar
y nos aleja
sin remedio
de la búsqueda
y de aquél que buscamos:
no nos escucha bajo la bóveda del ruido
bajo las alas de estos silencios asustados
tiritando juntos
y callando
¿Cómo calla un silencio?
Con una voz estridente y agria
capaz de ahogar todos los ruidos
uniéndose a su coro
Mi rabiate regalo mi rabia que me ciega
tres o cuatro veces por semana
cuando el ruidoso silencio
se guarda nuestros gritos
te obsequio con esta guerra larga
y sedienta que no puedo ganar
pero que bebe mi sangre y mi cordura
entre potentes carcajadas de sandía
es tuya
la ira que me lleva atado como títere
movido de piernas y de brazos
tratando de salir del laberinto
y encontrando de cara al minotauro explosivo
te doy
la desesperación que me asfixia
con la dulzura de cada mañana que nace
y que aún extenuado, y dolorido
levanta mis brazos aún para seguir peleando
te ofrezco esto
porque es lo que soy
bebidasbebo
en el café
de trago en trago
a mis cadáveres
me miran
me hablan
me acusan
encuentro
perfumes
palabras retenidas
y silencios que escurren
por la llovida ventana
bebo
en el café
a esos cadáveres que fueron
quedándose atrás
en cada paso
bebo
cadáveres que me recriminan
con silencios cargados
de cafeína
bebo
en el café
la mirada de mi mujer
sentada conmigo
mostrándose tibia
con leche en los labios
Mi regalote regalo mi rabia que me ciega
tres o cuatro veces por semana
cuando el ruidoso silencio
se guarda nuestros gritos
te obsequio con esta guerra larga
y sedienta que no puedo ganar
pero que bebe mi sangre y mi cordura
entre potentes carcajadas de sandía
es tuya
la ira que me lleva atado como títere
movido de piernas y de brazos
tratando de salir del laberinto
y encontrando de cara al minotauro explosivo
te doy
la desesperación que me asfixia
con la dulzura de cada mañana que nace
y que aún extenuado, y dolorido
levanta mis brazos aún para seguir peleando
te ofrezco esto
porque es lo que soy
Rodal Goteollenas mis días
a goteo
un rompecabezas
de silencios prolongados
y palabras salpicadas
una pintura que dibuja al fondo
una piel que falta y otra que arde
y se calcina de silencio
a cucharadas de azúcar
derretida en flama
la taza se llena del sabor amargo
de esa dulzura quemada de distancia
y llega la noche
de calor furioso
ávido de carne que me incinera
hasta dejarme
en cenizas que duermen temblando
o que se beben la madrugada
mirando el techo.
RodalBiografía:
Rodolfo Grajales,
Rodal es un poeta y periodista mexicano de ascendencia chiapaneca. Fue director fundador de la revista Evolución, afiliada a Equipo Mensajero, de donde fue miembro de su consejo editorial y el primer coordinador del proyecto Se Busca, que dio luz a varias revistas afiliadas más. Fue también miembro del consejo editorial de la revista Tertulia y jefe de la sección cultural del periódico En Común del ITESM CCM.
Además de esos medios, ha publicado en la revista Opción del ITAM, en La Pluma del Ganso, y los periódicos La Prensa [Ciudad de México], Dossiére Economic de Catalunya y en periódicos y revistas de diferentes campi del Sistema Tecnológico de Monterrey.
Ha publicado los poemarios “De Carne y Hueso” y “Entre la Piel y la Taza”.
rodalfenix@yahoo.com