Caupolicán, titán mapuche de la resistencia. Véase apostilla final.“CAUPOLICAN”Por Ramiro Lagos¡Caupolicán! ¡Caupolicán!. Macana de América, columna de granito. Roble abriéndose paso al infinito, héroe de acción y resistencia ufana. Titán de nervatura americana.gladiador colosal, soberbio mito,superhombre mapuche en lid del hito epopéyico en bronce : La Araucana. A prueba ...
Caupolicán, titán mapuche de la resistencia. Véase apostilla final.
“CAUPOLICAN”
Por Ramiro Lagos
¡Caupolicán! ¡Caupolicán!. Macana de América, columna de granito. Roble abriéndose paso al infinito, héroe de acción y resistencia ufana.
Titán de nervatura americana. gladiador colosal, soberbio mito, superhombre mapuche en lid del hito epopéyico en bronce : La Araucana.
A prueba de martirio, sin intriga, Triunfa como caudillo al levantar la viga Contra el cruel invasor y sin empacho,
Poniendo en alto el peso de su raza. Si para jefe le sobró coraza, pudo ponerse el mundo por penacho.
APOSTILLA : Caupolicán es el nombre del héroe colosal de los indios en regiones de Chile colindantes con Argentina y, habitada por los mapuches, llamados también araucanos.Caupolicán es es el caudillo central heróico de “La Araucana,” primera epopeya indo-americana cantada por el poeta español Alfonso de Ercilla, ferviente admirador de su raza de bronce,quien reivindica su lucha en épocas del primer colonialismo en que se usurpan
sus tierras ancestrales . Ruben Dario es el primer poeta paradigmático que le canta al gran caudillo mapuche, introduciendo desde el siglo XIX en su libro “Azul”, el perfil del indigenismo indo-americano en la poesía modernista. Caupolican, como símbolo de la resistencia contra la usurpación de sus tierras y contra el nuevo colonialismo y opresión del sistema, se actualiza hoy cuando el gobierno acusa a los mapuches de “activistas” y de criminales por lanzas sus antrochas incendiaras contra las haciendas de los terratenientes que invadieron nuevamente su tierras. Se les llama por ahora “activistas”.Hay temor de que se les llame “terroristas” o “comunistas”, palabras de trunco inventadas por la oligarquía oficial para justificar su acción represiva.
El soneto 'Caupulian' de Ramiro Lagos, ahora actulizado, aparecio por primera vez publicado en su libro 'Testimonial de las horas grisis', publicado en
Epana en el 1964 y,luego premiado de vates santandereanos por poetas en jurado, de la talla de Aurelio Arturo y Jorge Rojas.
Apóstol laico liberador [Hacia una épica cristiana liberadora]
Teología del hito americano por lo testimonial del cristal visto con las llagas de América y su Cristo, es predicar la fe de ser cristiano. Dios está con nosotros: en lo humano y en el divino está del cuerpo mixto, Y cual hijos del Dios de la justicia, somos hijos también de su milicia.
La justicia es bandera blanca o roja sin que Marx intervenga en sus colores, es de paz, es de amor, con los fulgores que el Cristo de los rayos nos arroja. La justicia sin Cristo es coja, coja si son falsarios los predicadores, pero con Cristo es marcha misionera y del padre de Las Casas fue bandera.
Desde Las Casas la leyenda oscura es la noche del indio ya oprimido por los encomenderos, y abatido. Mas predicando el fraile la Escritura del Nuevo Testamento es la figura del Cristo Redentor al pueblo unido con su voz misional, lo sabe Roma que recoge sus ecos Guamán Poma.
Pionero de la vera teología justiciera de Cristo en su desande, es Guamán Poma, Inca. En él se expande del indio con fervor su teogonía unida al Cristo roto en su agonía, el Cristo misional de ande en ande que lleva en el Perú sus llantos rojos con la sangre de Cristo entre sus ojos.
Nueva Corónica y Buen Gobierno es palabra textual y la pintura de imágenes terribles. Su lectura es infernal visión, es el infierno que vivían los indios, y del averno se levantan espectros que pavura produjo al universo, y testimonio lo dio Guamán ya viendo al demonio.
La conquista con crímenes sin Guerra que a Atahualpa mató y a Tupac mata, que reduce a los indios y los ata, los vuelve parias y les roba tierra, no fue del Nuevo Dios, pero si aterra ver la Biblia con manchas de escarlata. Si no matar es quinto testamento, no se tragan los indios ese cuento.
Proeza colonial, que mal se enhebra a través de la Historia pecadora es matar al infiel porque él adora al sol como a su Dios y a la culebra. Con la sierpe emplumada se celebra la adoración ritual que se deplora, mas hay cultos cristianos con afiches de imágenes sagradas, cual fetiches.
Con la imagen de un dios resplandeciente de rayos de justicia, poderoso, Dios trigal, pan del cielo, bondadoso, el indio adora al sol hincadamente, lo adoraron los incas, y en su mente era adorar la imagen de lo hermoso, de la cósmica luz del Universo en que creyó el amauta con su verso.
Es la imagen de Dios, lo luminoso del cosmos con sus lampos, sol divino con sus rayos que abrazan el destino. En él creyó Tupac, mas fue cristiano por conversión de fe, sin ser pagano. Y sin embargo fue fatal su sino que a nombre de la cruz y con qué saña perpetró el crimen el Virrey de España.
A nombre de la cruz del virreinato a Tupac Amaru lo descuartiza la furia colonial y canta misa quien bendijo con crimen su curato, mas con orgullo justo en su alegato el inca Guamán Poma bien precisa que el crimen virreinal con su prelado deja al viento del cielo sublevado.
Fue instigador Francisco de Toledo, el virrey del Perú del genocidio. Lo acusa Poma de aplastar al indio, de matar a Tupac, y apunta el dedo acusador a quien importa un bledo que se cumpla el histórico homicidio, acusando al virrey y a su excelencia, el cómplice prelado por su anuencia.
A Tupac Amaru se le venera en la Iglesia de Cuzco, donde yace. cantado el requiem,el requescat in pace y empiezan a adorarle cual si fuera el santo de los indios en su era, mas no quiere el virrey que al culto pase, para evitar mistificar al Inca, pero ante el mártir la piedad se hinca.
Nombrando el cruel virrey a sus prelados, a cristazos reinó con cristos rotos con esa teocracia de devotos del dios del oro y de lingotes, dados a crear el imperio con cruzados y militares órdenes con votos y aquesa teocracia que se alaba ha imperado en la América, la esclava.
El vía crucis del indio y su pobreza, con la mita esclavista del tirano, lo denuncia Guamán por ser cristiano, y conlleva la cruz con entereza, la de pobre oprimido, y así empieza su misión, cual lo hace el franciscano y el jesuita con su luz y acciones, cual si fuesen de Cristo sus misiones
Apóstol laico del Perú con fama de ser príncipe allí con alto mando entre su tribu incaica y en comando, prende Guamán la fe del pobre en llama para luchar por él y antorcha inflama ante el rey español, fiel, abogando porque se haga justicia y que se obre para reivindicar al indio, al pobre.
Cual si fuera Guamán de Dios profeta siente que Dios le inspira su mensaje, su fervorosa fe, le da coraje y la luz que ilumina su alta