DISCRETO PAROXISMOEstá sofocada por el aire oscuro.El nudo atosigante se ciñe al cuelloes la estola invisible y opresora.Esgrime los impulsos con angustiay aleja la posibilidad del hecho.Los ácidos del cuerpo deshacenlas palabras que ya no sonaron.El silencio se convirtióen el máximo paroxismo.SOLEDADUna sospecha empuñadase posa en las manos famélicas de rozamientoque resucitan con aquella ...
DISCRETO PAROXISMOEstá sofocada por el aire oscuro.
El nudo atosigante se ciñe al cuello
es la estola invisible y opresora.
Esgrime los impulsos con angustia
y aleja la posibilidad del hecho.
Los ácidos del cuerpo deshacen
las palabras que ya no sonaron.
El silencio se convirtió
en el máximo paroxismo.
SOLEDADUna sospecha empuñada
se posa en las manos famélicas de rozamiento
que resucitan con aquella ficción caldeada.
En plena paranoia
se escuchan murmullos
disconformes con el gélido aire
como gemidos acallados.
Aquel hábitat yermado de alejamientos
abstrae toda predisposición,
sustrae cualquier vestigio de anhelo.
ESPECTROSEn habitaciones repletas de cuerpos
que cuelgan de sus muertes precoces
y gotean humores de clemencia
se visten fantasmas monocromáticos
con túnicas de fiesta.
Ríen, comen, beben
mofándose de la incorporeidad
engañosa de la muerte.
Tratando de cruzar un umbral
caen desfallecidos en pilas de apariciones,
a cenizas reducidos,
no quebrantan, ni molestan.
Son remedos del pasado.
RESURRECCIÓNHa vuelto la vida al cuerpo.
Regresó el pulso
nítido y palpitante
cuando aquel viento de presencia
atravesó la carne.
La mente recobró su luz
convertida en pensamiento
e inmediatamente
creó la idea
de volver a abandonarse.
Se dio cuenta de que
daba igual,
suspendido o inserto
no perecería.
ACOPLELe gema carmesí se encendió
dentro de la caracola alumbrada
por pupilas rutilantes.
Vapores exhalados en ritmo de reloj
destilan aromas de frutas
cuando el rozamiento se convierte en idioma.
Destiñen las palabras en monosílabos
migrantes y primitivos
hasta susurros transparentes.
En tanto gota a gota se derrama la luna
vigilando de cerca
a ellos dos.
UNASortea desamores
― con prueba y error ―
mientras
el trapo marchito
que habita su centro
es repartido
dejando por donde vaya
una estela de sangre.
MUERTELamiéndose las heridas de sal
recuerda su dolor
de abandono,
mas los vasos
aflojan su contenido
y se siente atolondrado.
Moscas verdes lo asechan,
y grita
que no ha llegado su hora.
Exclama en silencio.
Retinas indiferentes se posan
y siguen caminando.
El festín de los insectos
ha comenzado.
EL MAR Y LA ARENAUn pensamiento de arena
que aparece flotando,
se lleva como un soplo
el cristal derretido
de un encendido segundo.
En la sílice flameada
vierte su duda de vidrio
quebrándose en mil partes
con bordes imperfectos.
En su misión de fundirse
con sal de nuevos mares
se hace cómplice
de un punto desierto.
BIOGRAFÍA:
Griselda Torres, nacida en el año 1987 en la capital de la República del Paraguay; Asunción. Realiza sus estudios primarios y secundarios en colegios capitalinos culminándolos en el año 2004. Luego, decide acudir al llamado de su vocación de servicio e ingresa a la Universidad Nacional de Asunción en la carrera de Obstetricia y Salud Materno Infantil, la cual culmina en el presente año. Al mismo tiempo, se une al Taller Literario de la UNIBE, del cual es responsable el escritor y periodista Victorio V. Suárez, con quien esboza los primeros versos que han de formar parte de la antología correspondiente al 2009, llamada “DOCE”. También, en la revista “Arte & Cultura” [dirigida por el mencionado escritor] aparecen notas periodísticas de su autoría, ramificándose en sus actividades literarias. En sus versos, la utilización de metáforas e imágenes predominan tornándose a veces surrealistas, sin olvidar, por supuesto, la condición humana hacia la cual repetidas veces, hace ver su disconformidad cuando se trata de la marginación, la pobreza, el conformismo. En un giro repentino podemos observar la sutileza de las palabras para volcarse hacia sentimientos tan propios del hombre, como el amor, y el autodescubrimiento de un ser a quien no termina de conocer en ella misma.
griseltorrespaiva@hotmail.com