VIAJE QUE NO DESEA SER VIAJELa miseria sofocante de los hierros pálidos y los días falsamente vertiginosos quedaba detrás.Sin embargo, sin embargo resistían rastros nostálgicos mediatrices en la despedidade la urbe metropolitana.¡OH cautela del entusiasmo furioso!Amanecer cantó al gallo rojizo de la vida en un instante geográfico donde lo criollo convive con el falso progreso.El camino con ...
VIAJE QUE NO DESEA SER VIAJELa miseria sofocante de los hierros pálidos
y los días falsamente vertiginosos
quedaba detrás.
Sin embargo, sin embargo resistían rastros
nostálgicos mediatrices en la despedida
de la urbe metropolitana.
¡OH cautela del entusiasmo furioso!
Amanecer cantó al gallo rojizo
de la vida
en un instante geográfico donde lo criollo
convive con el falso progreso.
El camino concluía en un re-comenzar
empapado de realismo natural.
Hombre, tierra, concreto sentimiento...
¡Mi espíritu se colmaba de una
mística ya antes vivida!
El polvo pueblo se congelaba
en la brisa matinal venida
de lo profundo del estero.
Necesidad de un andar empapado
de tierra rojo-sangre;
Sangre transitada histórica y diariamente
por naturales de furiosa tranquilidad
en sangre-uva.
¡Los palmares enamoraban, susurraban
al oído que ya poco faltaba!
Comunidad de potros salvajemente endiablados,
inmensidad terrenal, huellas de un tenaz caminar.
Misteriosa serenidad pago-hombre;
Obra celestialmente humana.
Azulado relincho ruano y compadre
bienvenida obsequió.
¡Anhelada aparición!
Largo camino recorrer de la miseria
soberbia de sentirse nada,
para poder sentir, respirar, vivir,
la pobreza cínicamente naturalizada.
MUERTE DE UN ANGELITOLa seca y la helada de un invierno
perdido en un remoto paraje
propiciaban la carestía en la
No-fecundidad de la tierra.
Eso ya poco importaba.
¡Acababa de morir un Angelito!
Comenzaban a afinarse los tonos tristísimos
del coro llorante de las mujeres del lugar,
las ropas negras almidonadas, y los rezos secretos
de las viejecillas en el péndulo oscilante e irresoluto
entre la cristianidad y la indianidad.
Aquel angelito de solo un mes entre
los hombres, ha hecho aflorar añares
de antiguas tradiciones populares.
Y renacerá en cada vela colorada o celeste
que se encienda, en los altares no-oficiales
de las aindiadas mujeres de cabellos largos
y blancos, que lloran por igual a todas
las desgracias, transformando lo divino
en la pureza de lo humano.
PENSAMIENTOPensamiento golondrina, juvenil, inconsistente,
debes solidificarte como las añejas rocas de río
a la orilla profunda del fluir de los hechos y
procura no caer en la tentación de la nostalgia
como ancianos troncos, que ya sin vida,
continúan revelándonos los misterios de otros tiempos
ya distanciados de la magia de la siembra.
¡No esterilices tu influencia, consolidarse no es petrificarse!
Procura trascender la limitación del tiempo hecho carne,
y proyecta -hombre-idea- al porvenir con fecundidad creadora
todos los caminos necesarios junto a nosotros,
desde nosotros, codo a codo, al rincón lejano de la aurora.
Aquella sirena, terrena lejanía del último y primer gran abrazo,
en el sollozo emergente del aliento de la No injusticia
hacia la cumbre de la nueva Iniciación.
biografia:
Lucio Leonardo Madariaga nació en Buenos Aires, Argentina, el 15 de agosto de 1985.
Estudiante de la carrera de Edición Editorial en la Universidad de Buenos Aires.
Hijo de los reconocidos poetas argentinos Élida Manselli y Francisco Madariaga.
Editor de los Blogs www.franciscomadariaga.blogspot.com y www.elidamanselli.blogspot.com. Actualemente trabajando en el proyecto de edición de una revista de poesía y pensamiento crítico.
madariaga_lucio@hotmail.com