IVoces del silencioTodas las voces en mi cuerpo levitan, pan de cieloTransgredí realidades infinitasLa milicia de plumaje enhiesto se acerca, juicio piadoso entre la ira y tu misericordia.Y aún recuerdo.Su cuerpo ya era divino mientras su corazón yacía humano, intocable.Los doscientos cincuenta versos, cantados antes de cederme a tus brazos han congelado la flama de mis ojos vine a ti obsequia ...
I Voces del silencio
Todas las voces en mi cuerpo levitan, pan de cielo Transgredí realidades infinitas La milicia de plumaje enhiesto se acerca, juicio piadoso entre la ira y tu misericordia.
Y aún recuerdo. Su cuerpo ya era divino mientras su corazón yacía humano, intocable. Los doscientos cincuenta versos, cantados antes de cederme a tus brazos han congelado la flama de mis ojos vine a ti obsequiando mis reliquias desnuda atravesé el bardo me despoja la ilusión tus palabras son piedras de abismo, santas, prohibidas antes yo sin congelarme ardo, me quemo fecundo.
II. Mis labios de mujer anhelan drenar. Acostados en el cielo observan, acariciándome el cuerpo, las dejo ir como río pasajero, sin apegos destilada por el