LA NOCHE HACIA LA SOLEDAD SE AFILAComo un ebrio iluminadocon fangosos piesvoy en la tarde propensa al aguacaminando hacia el miedoDiferente como un perro enfermoentre el frío que amenaza prosperartransito por las calles enmugradasasumiendo el regreso como un latigazo constanteun surtidor inagotable de fuego en las mejillasUn cuarto me espera solocasi siempre dos panteras lo habitan lo prese ...
LA NOCHE HACIA LA SOLEDAD SE AFILA
Como un ebrio iluminado con fangosos pies voy en la tarde propensa al agua caminando hacia el miedo
Diferente como un perro enfermo entre el frío que amenaza prosperar transito por las calles enmugradas asumiendo el regreso como un latigazo constante un surtidor inagotable de fuego en las mejillas
Un cuarto me espera solo casi siempre dos panteras lo habitan lo preservan con su olor a sombra rabiosa la desilusión y la muerte
OLEGARIO MORANT
Ni suicida ni homicida ni mendigo echado a patadas de la casa del viento desterrado del agua vital exiliado de la venenosa mirada del prójimo
En su infinita en su maloliente soledad observando a través del tiempo que no lo toca persistiendo diariamente en su ruinosa ruta
Asumiendo el artificio como sustancia de vida
El otro del que huyo me visita en las tardes y no trae noticias
CONFESIÓN
Regálame una cuerda para colgarme muerto y así contarte lo que mi voz detiene en los ratos que vuelves
A pesar del barro del amarillo polvo de infrecuentes agostos del tortuoso del dilatado camino entre rostros de tierra y sudor
A pesar de las gruesas palabras que ponen en mi oído como piedras ardientes los decentes
Yo te fijé en el recuerdo / tú la ausente estás como titubeante luz en la mala memoria
Desnuda y fulgurante tras la sombra del agua compartida antes del adiós una tarde remota siendo casi las seis y yo era otro
Menos feliz quizá pero rabiando por no entrar en tu sangre para siempre y aunque sólo ahora de esa ocasión conjunta una luz infantil en la sonrisa quede
Confieso extrañado extrañarte
biografia: Bruno ALMENDROS HACHÉ Poeta nacido en Bogotá, el 20 de Febrero de 1970. Las cosas que se saben sobre su infancia y adolescencia temprana, son muy inciertas. Se le ha atribuido cierto candor infantil, cierta inocencia en su manera de ser que hace incomprensible la oscuridad de su escritura.
Hijo único de una panadera, abandonado por el padre poco después de nacer, creció como un solitario y poco a poco fue cerrando su espíritu, en un mutismo rayano en el delirio. Siempre tuvo problemas para comunicarse con la gente de su misma edad y eso agravó su carácter retraído.
Parece que empezó a escribir a los 16 años a causa de una decepción amorosa; se inclinó desde muy joven al alcohol, pero hacia 1984, al hallar su musa inspiradora, ocupó su tiempo en la creación de unos particulares poemas de amor cuyo paradero ahora es muy difícil de precisar.
El periodo más importante de su vida y su escritura, está comprendido entre la primera parte de 1984 y el final de 1988, en estos años estudio y terminó su formación universitaria en una institución pública. Hizo algunas lecturas de sus poemas entre sus compañeros de clases y parece que se casó y tuvo una hija, después de separarse para siempre de su fugaz esposa, desapareció y nadie más volvió a verlo, ni tuvo noticias ciertas sobre su suerte.
Reapareció más cansado he introvertido a comienzos de este año de 1991 y me hizo depositario de buena parte de sus manuscritos. Nada nuevo trajo su presencia; sólo sirvió para cerrar más la bruma de su misterio. Ahora ha vuelto a irse, no se sabe dónde, ni a qué; como él mismo suele decir, sólo vino a comprobar la infamia del olvido.