SECRETO DE UNA ESTATUAHace tiempo Juanito me confesócon profunda de amargura...- Ya no puedo escribir, ya no puedo ocultartantas experiencias dolorosas.Ver al hombre putrefacto enaltecerse,ignorar las alas quebradas de las aves.Ver los árboles desnudos, mutilados.Ser testigo mudo ante la flor soportando su ultraje.Descubrir que el cielo está lejos, tan lejos que no tiene representantes,y el mal ...
SECRETO DE UNA ESTATUAHace tiempo Juanito me confesó
con profunda de amargura...
- Ya no puedo escribir, ya no puedo ocultar
tantas experiencias dolorosas.
Ver al hombre putrefacto enaltecerse,
ignorar las alas quebradas de las aves.
Ver los árboles desnudos, mutilados.
Ser testigo mudo ante la flor soportando su ultraje.
Descubrir que el cielo está lejos,
tan lejos que no tiene representantes,
y el mal cerca, tan cerca
que está abriéndome las carnes-
-He descubierto que yo sin ellos. soy nadie,
y porque soy ellos, soy grito,
voz portadora de sus tormentos.-
- Siento que debo decir lo que mi razón ni ignora
y señalar donde los buitres se reúnen
a repartirse los órganos vitales.-
- Ya no puedo escribir, ya no soy libre
[¡no es libre nadie!]
y no puedo aceptar ser cómplice de sus atrocidades.
Mi pluma se ha vuelto espada, grita
que mi pueblo no merece esta deslealtad,
esta traición inaceptable.-
- Cuando escribo mi mano tiembla
y mi corazón dice que calle,
pero esta noche, tantos sentimientos
dolorosos me invaden
que salí a plasmar mis pensamientos por las calles.
Escribí sobre las orgullosas y blancas columnas,
en los toscos tapiales, en los bancos de la plaza
pintados de verde, y en las estatuas como tú
que me escuchan y no pueden denunciarme.
Después no volví a verlo más y sigo aquí,
soy centro de unión de los estandartes,
[me tienen olvidada, ya nadie se detiene a mirarme]
En mi bella figura reza: 'hipócritas, traidores, profanadores'
y me pregunto si Juanito no sabía que alguien,
tiempo atrás dijo lo mismo y el pueblo gritó 'crucificadle'.
Te lo cuento a ti, trovador
que el viento te trajo de ninguna y todas partes,
porque ayer un niño se detuvo frente a mi,
ha leído y releído todo lo que en mi cuerpo cabe,
la pena de su rostro se parece tanto a la de Juanito,
que se estremeció mi mármol cual si tuviera sangre.
Por eso tomó un trozo de hulla y escribe
'NUNCA MAS',
¡Escribe! No temas. Yo no voy a denunciarte.
INDICIOS Y FRAGMENTOSBajo este cielo de chapas y mármol,
plagado de calamidades,
una carreta su destino engendra
por las enjutas arterias del valle.
Aturdida el trayecto deglute, y a su paso
famélicos gorriones de nubes cazan en el aire,
los guijarros que el camino escupe.
Racimos de lonjas incitan su carne, culpándola
siempre que de su pobreza es hija o madre.
Los temores le ciñen las sienes.
Todos los signos de injusticia la incitan
a preguntarle a Dios,
si no son símiles las palabras inmolación y hambre.
Escombros de gentes y lagar de entrañas
a su vera, le son vecindades.
Paisaje e historia de los apátridas volcanes del hombre.
Fragmentados títulos le atan la palabra
creando pantanos en su propia sangra.
Arrastra inconcientes tifones de horas
y siente en las piernas treparse mil sierpes heladas
que gritan.¡detente!.¡detente!
Los ojos encendidos, vencidos y graves,
buscan alcanzar el nombre del santo que la salve.
Todo el día ha ido así, desbocada.
Agónicos quejidos en su ir arrastra
y dona a su paso verdades acalladas.
De lejos divisa una cuenca plateada
donde mil heridas rompen su letargo.
Con treinta monedas la engaña la luna,
que en el fondo es trueque por su desarraigo.
Corre, corre, corre ya desintegrada.
La ha enloquecido saber que el abismo
entre 'sima' y 'cima', no es una letra.
Siente cómo el pecho agitado le estalla.
Sus huellas se enredan con las del camino,
quien preparó en silencio nefastas mordazas.
El día la encuentra con su dignidad mancillada.
Mientras el cielo de chapas sus rezos enhebra.
El cielo de mármol. su ambición respalda
POETACuando dejé de ignorar los pies descalzos
y me alejé de los rostros inconclusos,
el hechizo del cielo me enredó los huesos
y pude sentir al abismo del mundo.
Se me hizo el corazón zozobras en puerto
y las entrañas volcanes escondidos,
al ver que el error ideal cosechaba
desleales palabras y frutos clandestinos.
El ser yace en regazo de polen y cenizas,
lecho de tanta incoherencia,
y los hijos afiebrados que engendraron las glorias,
sobre el último relato a sus profetas besan.
Poeta, revive el proverbio olvidado
que arroje luz sobre la escena,
porque el tiempo va ovillando las almas
a los ejes del carro de desenfrenadas ruedas.
Acaso poeta, no te duelen los ojos.
No sangra tu sangre su dolor por la vida.
No se rasga tu mente al descifrar lo que observas.
No te quiebra en pedazos que los vivos no vivan.
Ya sé que no alcanza un mendrugo de versos
para ahogarle a la carne su hambre fraticida.
Desconocen la tregua y el eco las bestias
que sólo se lamen sus yertas heridas.
Poeta que tienes el cauce de tu pluma
donde transparente un mensaje corre,
haz que tus aguas rocen el costado,
y en piedad germine la nueva conciencia.
Poeta, tú que tienes el Don más fecundo,
el proverbio olvidado recréale al mundo
Beatriz Teresa Bustos
biografia:
BEATRIZ TERESA BUSTOS Nació en Villa Nueva - Córdoba el 05/12/50.
Actualmente reside en San Francisco-Córdoba.
Socia Activa de SADE, [Sociedad Argentina De Escritores] de la seccional San Francisco,
mixtura7@hotmail.com