NO TODO ES SOLEDADNo todo es soledaden la hierba desnudasi el viento testificaque el silencio no existe.Sólo un puñadode ecos arrumbados,la salmodia del humoentre la brisa cómplicey el rumor de los cascosde ilusorios caballos.No todo es armoníarota como un cristalagrietado en la lluvia.La esperanzaes un puerto fugazen el oleajede todos los naufragios.No hay un solo refu ...
NO TODO ES SOLEDAD
No todo es soledad en la hierba desnuda si el viento testifica que el silencio no existe. Sólo un puñado de ecos arrumbados, la salmodia del humo entre la brisa cómplice y el rumor de los cascos de ilusorios caballos.
No todo es armonía rota como un cristal agrietado en la lluvia. La esperanza es un puerto fugaz en el oleaje de todos los naufragios.
No hay un solo refugio para quien se rebela contra el tiempo y sus armas.
Resignada al olvido, la luz me reconcilia con lo eterno y lo efímero, con mis días y mis noches acuñados en la misma fragua portentosa que arrecia las tormentas y apacigua en el mar las grandes aguas.
Ana María Garrido
LA NARCHA DE LOS DÍAS
Si los pasos supieran que el camino se esfuma detrás del horizonte no habría persuasión para el olvido ni lámpara encendida en el desván del tiempo receloso. La noche no se nutre del viento y sus corolas, sus pétalos incautos, los erizados peces de su cielo infinito. No remontes tus voces como el velamen roto de tu fantasma errante, como buque perdido en las aguas voraces de tu miedo más hondo. La soledad condensa la bruma pesarosa de tus ojos salobres. Si la luz te redime ¿para qué delegar tus cicatrices, la faena de tus seres ocultos, la retina azarosa de tu música en las manos del mundo? Sólo el amor expía la marcha de los días.
Ana María Garrido
HOLOCAUSTO
Respiramos los mismos vicios acorralados que hace miles de años. Los vetustos espejos cercados por la noche perdieron hace siglos memoria de las formas. Fantasmas polvorientos subastan sus chaquetas, sus enaguas, su hastío en agónicas ferias pobladas de gemidos. Silencio aguijoneado. Agobio de las flores. Con paciencia de liquen el sol recoge el polen de plantas venenosas. De los trenes descienden pasajeros de humo. En los andenes quedan, adustas, sombras de los ausentes, los que nunca han viajado, los que no regresaron. Los que echaron sus almas y sus cuerpos abrumados de olvido a la hoguera feroz del holocausto.
Ana María Garrido
biografia: Ana María Garrido Periodista, conductora de radio, poeta. Nací en la ciudad de Buenos Aires el 13 de marzo de 1955. Comencé en el periodismo escrito hace 33 años y en radio hace 10. Conduzco desde José León Suárez,provicnia de Buenos Aires, un programa dedicado a difundir música del mundo y poesía, convendica de que la poesía y la musica son un buen punto de encuentro para toda la humanidad. La idea es dar un mensaje a favor de la tolerancia y la paz.