MARE NOSTRUMEn ese entonces sí que la tierra era plana.Y no medía más de cuatro cuadras.Había un Mare Nostrum entre ambas veredasque cruzábamos mirando que no viniese algún barco.Jamás pensamos en llegar más lejoshasta bien entrados los ocho años.Por aquellos días no existían naciones.Éramos, más bien,, una especie de tribu,un pueblo bárbaro, el azote del barrio.La siesta era un conc ...
MARE NOSTRUMEn ese entonces sí que la tierra era plana.
Y no medía más de cuatro cuadras.
Había un Mare Nostrum entre ambas veredas
que cruzábamos mirando que no viniese
algún barco.
Jamás pensamos en llegar más lejos
hasta bien entrados los ocho años.
Por aquellos días no existían naciones.
Éramos, más bien,, una especie de tribu,
un pueblo bárbaro, el azote del barrio.
La siesta era un concepto claramente
antipático.
Y su tiempo era un tiempo de aprehender
del más viejo, los secretos vedados.
El más viejo era Delmo
que andaba promediando los seis años
cuando los demás dejábamos los cuatro.
Hasta juraba
que se había emborrachado con un vaso de tinto
al final del recreo más largo.
Por él conocimos
La primera acepción no materna de teta
El nido del gorrión
los olores del campo.
Saber y no saber
nuestro futuro.
Ni Mario, ni José ni sus hermanos,
ni yo, ni los demás
imaginamos
lo distinto del curso de los años.
En ese entonces sí que pensábamos salvarnos.
Apenas sabíamos leer, por tanto
no asustaban los diarios.
Además nuestra calle, Mare Nostrum de tierra,
estaba a kilómetros luz de cualquier parte
casi casi indescubiertos,
casi felices, casi abandonados.
Mucho después, cuando la guerra
sospeché otro final.
Yo estaba lejos.
Desde entonces,
no he vuelto a saber de aquellos vándalos.
TE VI PARIR, TE VI NACERSí.
Ya sé que en el mundo hay un montón
de noticias importantes.
Pero hoy, a quién le importa saber
no sé qué cosas
Si acabás de parir;
si acabás de venir.
Está bien.
Debe ser el milésimo parto de este mes
y el número un millón en lo que va del año.
Pero es especial porque
justamente vos
acabás de parir,
justamente vos
acabás de nacer.
Y fue tan lindo verte llorar
amor, mientras pujabas,
con una fuerza tan nueva y milenaria,
tan hermosa que estabas.
Y fue tan lindo verte llorar
bebé, llenando tus pulmones,
caricias de aire y de lágrimas,
tan hermoso que estabas.
Quiero emborracharme de alegrías
de viejas nostalgias de vaya uno a saber
qué extrañas causas.
Delicias de haber visto este milagro,
de ser testigo de esta luz tan grande.
Buena noticia la de hoy mis vidas.
No va a estar en los diarios.
Entonces yo la digo:
Te vi parir, mi amor;
bebé, te vi nacer
Te vi
parir
mi amor;
bebé,
te vi
nacer.
SEMBLANZA DE UN GENERAL DEMASIADO PARECIDO A LOS NUESTROSEl general tenía un gran ejército
con soldados muy rubios y valientes,
y tenía un negro de sirviente,
y pistolas de cachas con diamantes.
Un perro policía y desafiante
que dormía con él en la campaña.
El general amaba a una princesa
que siempre estuvo lejos y sonriente
rodeada de los lujos de la corte
mientras él, muy triste, en la batalla
trabajaba de experto combatiente.
El general jamás hizo preguntas
ni distinguió culpables de inocentes
y siempre defendió con sus infantes
los bienes y las tierras de sus reyes.
El general endiosó su ideología
y se opuso a las demás hasta su muerte;
jamás ganó una guerra miserable
y llegó a viejo militar, condecorado,
con el peso de sus años en la espalda
y el de todas las muertes en su mente.
Jamás hizo un disparo en el combate
ni nunca mató a nadie con su sable.
Pero sembró el terror en sus campañas
en contra de unos pocos insurgentes
que peleaban con azadas y con palas
y que en nombre de la Patria y de los Hombres
se murieron bajo bombas y cohetes.
El general tuvo fama de asesino
pero nunca esto fue justificable
porque sólo ordenó se diera muerte
a dos pobres, un negro, un ignorante
cien curas, veinte indios, diez cantantes,
doscientos actores militantes,
cien amas de casa, un escribiente,
dos grandes hacendados, un banquero,
dos traidores [un cabo y un teniente]
más o menos quinientos lustrabotas,
un poeta, un florista y un gerente.
El general se murió decentemente
a una edad un tanto razonable.
Llovieron las loas a su nombre
y fue enterrado muy cristianamente.
Algunos despreciables difamantes
dijeron: 'el general era un demente';
pero nadie discute que la gente
lo guarda entre los dignos de respeto.
Hasta hicieron una estatua que lo muestra
apuntando con su espada hacia el poniente.
biografia:
Daniel Frini: Berrotarán [Córdoba, Argentina], 1963. Ingeniero, redactor y columnista en revistas humorísticas del interior del país. En 2000 publicó en libro 'Poemas de Adriana'. Colabora habitualmente en los blogs 'Químicamente Impuro', 'Ráfagas, Parpadeos', 'Breves no tan Breves', 'La Alegre cocina de Peloncha', 'Cuentos y más', 'Educared-TamTam', 'La Oveja Negra', 'Axxón' y los fanzines 'Terrorzine' [Sâo Paulo, Brasil] y miNatura [La Habana, Cuba]. Mail del autor:
dfrini@gmail.com