CLAMOR DE LA MADRE TIERRANo hablo en nombre del Padre, sino en nombre de la Madre.Los siete sellos se abrieron.Ya cabalgan los jinetes.Por más que tu puño aprietes,los ángeles se escondieron.Se revuelven mis entrañaspor la vida derramada,por la inocencia quebrada¡Por la mano con que dañas!No has aprendido a cuidarel regalo que te di,ni el amor que te ofrecí.Ni el misterio a descifrar...No p ...
CLAMOR DE LA MADRE TIERRA
No hablo en nombre del Padre, sino en nombre de la Madre.
Los siete sellos se abrieron. Ya cabalgan los jinetes. Por más que tu puño aprietes, los ángeles se escondieron.
Se revuelven mis entrañas por la vida derramada, por la inocencia quebrada ¡Por la mano con que dañas!
No has aprendido a cuidar el regalo que te di, ni el amor que te ofrecí. Ni el misterio a descifrar...
No pudiste recordar la verdad de tu destino. ¡Equivocaste el camino! ¡Es momento de parar!
¡Has soltado los dragones que dormían en mi sueño! Has querido ser el dueño de un puñado de ilusiones.
Pues el sueño se acabó. Escucha bien lo que digo: ¡Que nadie juega conmigo si no lo permito yo!
Tan sólo, si me decido, un pequeño movimiento, un solo golpe de viento... y todo habrá concluido.
¡Entonces no habrá batalla más terrible ni feroz! Y el sonido de mi voz derribará tu muralla.
¡Será el último clamor! ¡El clamor de Madre Tierra! Será la última guerra... en el nombre del Amor.
VOCES [por el DERECHO a la VIDA, en un planeta habitable.]
Voces de la tierra surgiendo y sonando en ecos lejanos y rumores quedos. Voces de la tierra que evocan los miedos de tiempos remotos que vienen llegando.
Voces de la tierra que alertan, inquietas, el grave peligro que acecha atrapado en el laberinto oscuro, mudo y desolado que conduce al mundo de las horas quietas.
¡Voces de la tierra que ya nadie escucha! Voces que resuenan en las tempestades cruzando los tiempos, gritando verdades, mostrando el principio y final de la lucha.
Voces que recuerdan la frágil belleza del alma viviente que el planeta habita y el sabio equilibrio que se necesita para convivir con la naturaleza.
¡Son muchas las voces que claman tu nombre, pidiendo tan sólo un poco de atención!... Debe despertar la conciencia del hombre. ¡Debes escucharlas con el corazón.!
¡Escucha las voces que en las aguas gritan! O las que susurran las alas del viento. O las que en el centro de un bosque musitan el simple mensaje de todos los tiempos...
Si escuchas las voces habrás comprendido la única Ley que no tiene excepción: No alterar el orden que está establecido desde el mismo origen de la Creación.
LA CARA DEL INFIERNO
Allá en el desierto, un día cualquiera, se detuvo el tiempo, estalló la espera.
La visión del Hades se ofreció completa. Un río de angustia inundó el planeta.
Quedó sin palabras la razón del mundo. Impacto profundo de lo inesperado.
Callaron las voces trocadas en llanto y una mueca inmóvil nos mostró el espanto.
Rota la confianza en trozos pequeños. ¿Queda la esperanza de armar nuevos sueños?
Depende de todos.
El próximo paso, si ha de ser errado, si aumenta ese odio que se ha desatado.
Hará que se cumplan esas profecías que anunciaron todas el fin de los días.
O quizás nos quede la gran esperanza de curar la herida y retomar la danza.
De no convertirnos en crueles espejos de los resistentes paradigmas viejos.
¿Podrá nuestra historia cambiar su destino? ¿Hallar el camino de la humanidad?
Depende de todos.
Del horror visible tenemos la muestra. De caminos nuevos, tenemos la opción.
La respuesta es nuestra.
biografia: Patricia Marta Kieffer P.M.K. Se autodefine como una incansable buscadora de la íntima esencia del Universo. Nació en la Cdad. De Bs. As., donde se recibió de profesora y formó su familia. Escribe desde su infancia, y vuelca todo su potencial filosófico en poemas y cuentos. Intervino en varios concursos literarios, obteniendo premios y menciones. Es maestra y bibliotecaria en escuelas primarias. Autodidacta e investigadora de símbolos sagrados,