ALMA LUNAEl alma y la lunaentre tus ojos pequeñitosla sonrisa eterna de Pilar y Roland.Eres una mezcla de dos continenteseres el fruto alegre de la despedida triste.Tus manos pequeñitas imagino lejanasestirándose hacia mi y sin poder tocarlas.Milagro de la vida, alegría esperanzate vi en la estación aquella tan lejanamis ojos se diluyeron en tu sonrisa inocente y ...
ALMA LUNA
El alma y la luna entre tus ojos pequeñitos la sonrisa eterna de Pilar y Roland.
Eres una mezcla de dos continentes eres el fruto alegre de la despedida triste.
Tus manos pequeñitas imagino lejanas estirándose hacia mi y sin poder tocarlas.
Milagro de la vida, alegría esperanza te vi en la estación aquella tan lejana mis ojos se diluyeron en tu sonrisa inocente y clara me arrodille a tu lado, tu no entendías nada venia de lejos a mirar por tus ventanas buscando los ojos de aquel que ya no estaba.
Sonreías distante mariposa halada abrazos a tu alrededor, recuerdos, nostalgias recorrí los silencios, te anide en mi alma.
Pequeña Alma Luna mi lejana, mi amada quédate en mi pecho acurrucada.
BAJO LA PUPILA GRIS
Bajo la pupila gris de mis ojos adormilados la imagen neutra de un ave lejana ausculta los latidos de un corazón distante mientras los naranjos oscilan frutos a medio madurar.
Los aromas se contraen de espanto frente a los silencios que otrora fueron cantos de gaviotas envueltos en el rumor de un mar cómplice de cantos de esperanzas y sueños.
Bajo la pupila gris de mis ojos otros ojos duermen sin piedad me niegan las puestas de sol retiran la mano que antes me alzaba .
Pero obstinadamente aun le canto al espacio que existe entre su silencio y el mío entre mi luna y sus soles entre mi lluvia y sus flores.
MIS VIEJITOS
Anoche te vi a orillas de mis sueños juntabas estrellas en tu pañuelo.
Sonreías mostrándome tus manos cubiertas de destellos.
Ya no estabas encorvado caminabas sin prisa, tu bastón estaba en el suelo.
Pude darme cuenta que eras feliz mi madre estaba acariciando tu pelo.
Quise escuchar tu voz pero tu sonrisa ocupaba todos los momentos.
Anoche te vi a orillas de mis sueños me quede tranquila.
Mis viejitos se aman, a orillas de los cielos.
biografia: Elizabeth Maria González Altamirano Nací cuando los vientos se arremolinaban en las escaleras, cuando los niños se preparan en las quebradas, para sus competencias de volantines, con los niños del cerro de enfrente. Heredé de mi madre el gusto por las letras; su hermano Miguel, dramaturgo, sembró en mí y en mis dos hermanos la capacidad de convertir en versos nuestras vivencias y sentimientos. De mi padre heredé el gusto por el pescado frito, por la naturaleza y el placer que me provoca el olor a tierra mojada después de un día de lluvia.
Disfruto de los amigos que se atreven por medio de mis letras a hacer algún vuelo en aquellos momentos en que la rutina pretende aplastarlos.
Me gusta creer que soy una gaviota en un cuerpo de mujer.