CALLE VARELAEs la vía de mis recuerdos de niño¡Madre de tierra!, comprensiva. Cuyos ojos siempre contemplativosse embrujaban de madera azul.Con su nariz de polvo recibía aromas frutalesde ciruelas amarillas 'tempraneras'nobles perales y manzanos alegres. Y no muy lejos de la pena de un castañoque aun apacienta el alma de mi viejo perro 'Toki'...La calle Varela siente el eco de un sollozo de h ...
CALLE VARELAEs la vía de mis recuerdos de niño
¡Madre de tierra!, comprensiva.
Cuyos ojos siempre contemplativos
se embrujaban de madera azul.
Con su nariz de polvo recibía aromas frutales
de ciruelas amarillas 'tempraneras'
nobles perales y manzanos alegres.
Y no muy lejos de la pena de un castaño
que aun apacienta el alma
de mi viejo perro 'Toki'...
La calle Varela siente el eco
de un sollozo de hojas verdes
con su sombra de Abril.
Varela, despierta en mi
todas esas remembranzas.
Es la calle principal del pueblo.
Arteria inolvidable.
¡Bella como los girasoles de la plaza de Talcamávida!
donde árboles de tilos con su oído de elementales silenciosos
tenían una palabra de hoja.
Comprendiendo mis tardes enmarañadas de nostalgia.
¡Esa era mi calle!
con su cuerpo de polvo amarillo.
Donde muchas veces me dirigí a la esquina de 'Don Molo'
a comprar una Coca Cola.
Una malta helada para usurpar la sed
que me producían aquellos veranos de Talcamávida.
Calle Varela.
¡Toda sembrada de poemas verdes!
que lucen orgullosos sus copas erguidas.
La que amó mis pies descalzos
con su nombre de reyes.
Autor: Erico Iturra Vega
Derechos reservados.MELODÍAS MARINASA tus orillas...
incontable sílice vislumbra
en medio de la arena
-cuan bellas luciérnagas-
un canto de plata fundido en la frescura
de su propia voz
replicando a las rocas su muerte...
En ese instante traes a mi alma un silencio nirvánico...
Un suave aroma de algas nocturnas
que junto a la luna
danzan al vaivén de tus aguas
buscando el canto cristalizado.
Y escucho suaves melodías
provenientes de tu vientre húmedo
como un coro de sirenas resucitadas
emergiendo con sus vestidos de algas marinas.
¡Bellamente! se confunden en vaivenes nocturnos de sal.
Converso con ellas
desprendiéndome de mi mismo
elevando las octavas de mi ser
a una frecuencia que solo Dios puede oír
dando vida a este poema de algas, noche, luna y plata.
¡Allá vienen nuevamente!
las nacientes hijas de tu vientre
flamean como ondinas esmeraldas
sobre alfombras húmedas
sacudidas por la gélida voz del viento...
Un canto de plata fundido en la frescura
de su propia voz
replicando a las rocas su muerte.
Rocas que recibieron el abrazo salado de tus aguas
y a pesar de su dura apariencia
comprendieron tu emoción desbordada sobre la arena...
Autor: Erico Iturra Vega
Derechos reservados.CANTO EXTRANJERO[En un nuevo aniversario del Perú]Hoy, quiero elevar un canto extranjero.
Un poema que navega entre dos pueblos
batiendo alas invisibles.
Quiero soltar estos versos libremente
desde la tierra blanca
donde la gélida voz del viento
guarda el secreto último de América del sur.
Desde aquí, ¡donde hacen soberanía los valientes!
y los ventisqueros duermen al amparo
de una melodía celeste.
¡En el sur de América!
Donde el frío dibuja dos franjas rojas en el aire
una blanca en el centro
de formas noblemente verticales.
¡El emblema patrio!, de un país hermano.
Una bandera, que de tan lejos
nos parece bordada con hilos de nostalgia.
Y se aprisiona en la garganta su significado
como una azucena bicolor.
Tan hondo cala en el alma
que sus pétalos sueltan rebosadas lágrimas.
Estoy seguro que tus hijos
cada vez que te contemplan
añoran el terruño que un día los vio nacer.
Y muy callada en sus corazones
también, hay una tristeza que los quebranta.
Porque una patria tan bella
¡no se puede olvidar!.
Siempre hay un torrente de emociones
que nos devuelve la mirada hacia atrás.
Como una fina garúa que esparce sus recuerdos
y resucita la costumbre de volver a la tierra.
¡Quiero elevar este canto extranjero!
que se mezcla entre maizales amarillos
y una basta pampa de coirones.
Un canto que florece en 'la Madre Blanca'
donde mis hermanos siembran ilusiones.
Llegaron un día a germinar tiernos retoños
con el temple y la sangre de ambas patrias.
¡Quiero elevar este canto!
a un país que me abrió sus puertas
y al abrigo de sus musitadas caricias
me entregó una paloma con ojos de almendra.
¡Patria peruana!
¡Te siento tan mía!
Porque nunca vacilaste ni siquiera un momento
en recibir con tus brazos extendidos
a este poeta soñador y aventurero.
Que del jardín de tu geografía incomparable
tomó una flor
¡la mas bella de todas!
Cuyo corazón tiene aire limeño
y sus ojos almendrados la mística de Cusco.
Una parte de mi se quedó
bajo tus cerros desnudos
y calles escarpadas.
Con mis ojos embrujados de balcones coloniales.
Besando mis huellas el 'Puente de los suspiros'.
Contemplando una siembra de terrazas
que coronan la arquitectura de tus edificios.
La otra parte, vive en la tierra blanca
donde Gabriela sembró sus versos.
Junto a la flor que desprendí delicadamente
de tus manos.
¡Aquí!, junto a mis seres queridos y amigos
¡en la compañía de mis hermanos peruanos!
Compartiendo alegrías, nostalgias
y gustando el sabor de una mesa exquisita
que nos recuerda a la amada patria
en un nuevo aniversario.
Autor: Erico Iturra Vega
Derechos reservados.BIOGRAFÍA
Erico Elías Iturra Vega, nacionalidad chilena. Nació un 27 de julio de 1969 en la región del Bio-Bio. Sus primeros años los vivió en los bellos parajes rurales de Gomero. Mas tarde, se trasladó a la localidad de Talcamávida donde transcurrió gran parte de su juventud.
Poeta soñador y aventurero,
casado con la poeta limeña Eliana Arteaga Alfaro.
Escribe desde sus primeros años; lleva consigo el relato y la poesía. Es un asiduo lector y colaborador de diversos foros de poesía. Amante del verso libre.
Ha participado en diversos concursos de cuentos, microcuentos y poesía; obtuvo el primer lugar en el concurso 'Canto a la Reina del Carnaval de Invierno 2007'.
Publicado en la antología de España 'Un Mundo y Aparte' año 2008.
Actualmente prepara sus primeros libros inéditos que muy pronto espera publicar.
ericoiturra@hotmail.com