No quiero ser el silencioque devore la nocheque devore el recuerdo de la nocheel sudor de la nocheel sonido gimiente de la nochelas sombras de la nochela impensable castidad de la nochela agrillada quietud intermitente de la nochela parvulosa bruma de la nocheNo quiero ser el silencioque acalle a la herida bestia que copula en la nocheNo no quiero ser el silencioque ahogue los reprochesque adulce ...
No quiero ser el silencio que devore la noche que devore el recuerdo de la noche el sudor de la noche el sonido gimiente de la noche las sombras de la noche la impensable castidad de la noche la agrillada quietud intermitente de la noche la parvulosa bruma de la noche
No quiero ser el silencio que acalle a la herida bestia que copula en la noche
No no quiero ser el silencio que ahogue los reproches que adulce el salado néctar de las lágrimas que humedezca la parca despedida que asole la incandescente rojedad de tus mejillas cuando recuerdes mi lengua [no hablándote] [no diciéndote] si no amándote lenguantemente amándote impía furiosa húmeda susurrante salvaje lamiéndote no hablándote lenguantemente amándote
No quiero ser el silencio que cobarde acalle lo que siento lo que me vibra por dentro la lava que se vierte por mis poros cuando te pienso cuando te acaricio pensándote cuando te poseo pensándote cuando grito tu nombre en el vasto valle de mi pensamiento
No quiero ser el silencio que acalle el constante eco de las tristes sílabas que enuncian tu nombre
No quiero ser el silencio que acalle el batir del vuelo que tus alas levantan hacia el lejano paraje misterioso que se dibuja lineal entre el brumoso tono azulado del horizonte
No No quiero ser el silencio que te arranque de mi carne que te expulse de mis poros que te exilie de mi sangre que detenga el nacimiento de la flor que es tu nombre semilla sembrada en mi garganta ensalivada gozosa de nombrarte
No quiero ser el silencio que clausure la esperanza de decirte de estrellarte de amanzanarte enflorecerte enrociarte enversarte entrecomillarte acentuarte amarte
No quiero no puedo ser el silencio que devore bestial y hambriento a tu recuerdo engacelado como un tigre sanguinario
No no quiero ser el silencio cómplice de tu ausencia siniestro explicatorio sumiso entristecido agrisado aceptatario
No quiero ser el silencio del condenado que soy
Replicaré confesando cada poro de tu cuerpo cada guiño de tus ojos cada uno de tus estremecimientos cada sonrojo cada te quiero cada uno de tus dedos acariciándome cada vez que tu piel encendió con su calor la mía cada vez que tus pezones incitaron a mi lengua hacia el delictuoso deleite de su exquiza rosadura hacia el indulgente remanso suave de su tacto de su gusto alechado de su infinito goce
No quiero ser el silencio aunque todo cuanto diga pueda ser usado en tu nombre.
Caballo de roble
Esta noche soy como un caballo hecho de roble que relincha al son de los grillos cabalgando el sendero del cielo estrellado viendo crecer el moho entre mis cascos de madera
Soy como la crin de zacatillo amarilla mazorca agito mi cola como mechudo de trigo entre miles de espigas ambarinas solares agitadas por el viento de la noche suave como los sueños que duermo y que me desvelan suave y dulcemente como tú....
CADAVER DELICIOSO
Qué bello tu cráneo quedará sin su pelo
Qué hermosas tus cuencas cuando queden vacías perlados tus dientes formarán una valla de nácar sonrisa dilecta de su óseo venero.
Crecerán las flores entre tus costillas que sublimes sin carnes harán el túnel perfecto que guardará al moho verde que crecerá con el tiempo.
biografia: Miguel Angel Mouriño Fajardo Nací en la cd. de México en 1969. Cursé estudios en la UNAM y me licencié en Ciencías Políticas y Sociales. Cursé una maestría en Historia del Arte y soy escritor y poeta desde hace 25 años. Actualmente soy coordinador de difusión cultural del Museo León Trotsky en la cd. de México, soy director de la revista virtuald e literatura Viva la Palabra www.vivalapalabrarevista.blogspot.com y dirijo la editorial Viva la palabra y el Fondo Cultural Coyacán Edita. Soy colaborador del periodico La Jornada y he publicado 9 libros de poesía, con editorial El Tintero, La Pata del Elefante y Viva la palabra ediciones.