VERSO ES ALMA EN EXPANSIÓNEn el silencio que pendula soloo el agua que ríe en tu gargantaTe miro como una niñadulce con tu pelo caído sin espinasy sueño las aves que aun pueden ser azules.Nada evocará otro mutismo ni tu cadalso ya será otro olvido.porque la luna viaja cada nochea donde un astro palpita entre la muertey unos ojos de ceniza empiezan s ...
VERSO ES ALMA EN EXPANSIÓN
En el silencio que pendula solo o el agua que ríe en tu garganta
Te miro como una niña dulce con tu pelo caído sin espinas y sueño las aves que aun pueden ser azules.
Nada evocará otro mutismo ni tu cadalso ya será otro olvido. porque la luna viaja cada noche a donde un astro palpita entre la muerte y unos ojos de ceniza empiezan su éxodo.
TRANSEÚNTES
En su mundo de sueños viajan los transeúntes Reman solitarios entre la gente reman sus miradas vueltas hacia dentro pasan un pequeño violín bajo sus brazos El amor resquebrado con su verso lento en la resonancia de lo próximo. en el cerumen de cada caída de semáforos pasan, con todas sus voces encerradas y el ahogado diluvio de un suspiro dentro Libres respirando en los cristales empujando un balón como una lágrima. y las hojas caen. y las noches caen bajo sus pasos Ellos andan. Solitarios entre la gente andan en un río turbulento que se agolpa la soledad muy junta se apelmaza; cada quien con un nudo de sueños bajo el pelo y un pequeño violín bajo sus brazos.
ODA AL CAÍDO
Vienes a contemplar mi alma en abandono. aquí estoy, inmóvil aguardando Aún los ojos abiertos para que pase por mí lo inevitable. Para que no dejes la indolencia retratada en mi rostro haré como no verte. mas tú, mírame. No te sientas ahora mi verdugo tú no eres juez, tú no eres súbdito de nadie Luego márchate despacio para olvidarme lento Déjame solo, como un río que agoniza sediento sobre su lecho de piedras. tú también serás río. y también serás piedra. Aún mis brazos secos y mis labios extendidos a ti como dos ramas No te sientas culpable ya por esto. Juntos hallamos un himno para sentirnos buenos. No vestiré estas ropas. que detestas; ni llevaré a tu olfato el basto olor que te enseñaron y que te trajo a mí. Yo, ya no seré otra fiera para alcanzar tu sombra Siéntete satisfecho de haberme librado a mí también de tu venganza efímera; mientras los cielos azules se levantan y satinados ondean de banderas. déjame contemplar cómo te alejas y vas tragando tu vaso de tragedia
biografia:
Alexánder Vardesco nació una noche de agosto de 1969 en belén de los Andaquíes-Caquetá, licenciado en docencia de la educación física,primer puesto concurso departamental de poesía \\\'José Eustacio Rivera\\\' Neiva-2006, libro publicado \\\'Verso es el alma en expansión\\\'- Neiva 2008