EL ATLÁS SOTERRADOUna llovizna de asfixia cae a lo largo de tu cuerpoTu pecho es esa cueva donde crecen las semillas del incendioUna espada de fuego lame tus escamasUn animal extraño se droga con tus desolacionesEn tus huesos se calcina el arrepentimientoUn felino rojo corre por tu lenguaAlguien afila la soledad sobre tu frenteUn río de turbulencias parte en do-s tu serCuelgas de la barba del g ...
EL ATLÁS SOTERRADO
Una llovizna de asfixia cae a lo largo de tu cuerpo Tu pecho es esa cueva donde crecen las semillas del incendio Una espada de fuego lame tus escamas Un animal extraño se droga con tus desolaciones En tus huesos se calcina el arrepentimiento Un felino rojo corre por tu lengua Alguien afila la soledad sobre tu frente Un río de turbulencias parte en do-s tu ser Cuelgas de la barba del gigante La memoria del vino muere en tus entrañas El reloj de fuego hace tribular la tierra inhumada en tus ojos En tus manos repiquetean los pasos de la obscuridad
El camino de la ausencia cae en tu rostro como una gota, como una lágrima de fuego
Una nueva piel te crece en los brazos Tu peso es tu sed Tu sonrisa es esa espina combada que clavaron en tu cara Un cielo de bocas voraces se precipita en tu espalda En tus alas circulan animales ciegos, perdidos en su respiración La sombra de la cólera galopa por la corriente de tu sangre Un ave muerta golpea en la ventana de tus suspiros De tus hombros cuelga el gemido del ahorcado El pecado socava tus párpados de espuma La cólera puebla el laberinto de tu vacío La obscuridad te cose la piel de los ojos con nudos ciegos
Por la geografía de tu cuerpo la sangre corre como un niño abandonado
Te ahoga la temperatura que segregas Desde tu garganta nace el puente que desemboca en el abismo
¿Qué es eso que pisotea tu corazón? ¿Eso que escribe la balada de la muerte sobre tu carne? ¿Qué es esa cosa que te sube por los pies? ¿…Y ese fango que zigzaguea en tus cabellos? ¿Y esos animales alados que giran en círculo –encima de tu frente?
mírate al espejo… ya ni tu nombre se refleja
TOPOGRAFÍA DEL ABISMO
Desde el humo chorrean sílabas estridentes que se esparcen sobre los cuerpos y los rostros
El bramido desesperado de los sueños sale a la realidad La noche desciende por entre la sed de la luz Un diluvio obscuro arranca los matices del alba
Negras aves gigantes desentierran cruces ocultas en la carne de los labios
La voz inquisidora del misterio atrae la tempestad y hace su ceremonia de espejos sin rostro
Un cuervo dibuja el fuego La mirada de la herida sepulta la plegaria del mar Desde su altar el asesino besa la soledad del tiempo Las sombras frotan su vacío Las nubes ven el nacimiento del hombre de