Reflexión y bailarínSignos del cuerpo del bailarínen las lindes del acto ritual.Danza sobre tanto cadáver.Baile sobre la huida de los pájaros.Se estudian los lobos y afilan sus garrasen la carne rota de la gente.Como todos los días, sobre el brazo del sillón,mi gata mira la calle.Como todos los días esperaque el hechizo del círculo que la encierrase cumpla. Por ese mi ...
Reflexión y bailarínSignos del cuerpo del bailarín
en las lindes del acto ritual.
Danza sobre tanto cadáver.
Baile sobre la huida de los pájaros.
Se estudian los lobos y afilan sus garras
en la carne rota de la gente.
Como todos los días, sobre el brazo del sillón,
mi gata mira la calle.
Como todos los días espera
que el hechizo del círculo que la encierra
se cumpla.
Por ese mismo anillo de sal
gira un corro
en silencio. Un paño negro
y viscoso
como tantos mares muertos.
Vida o teatro trashumante.
El humo de la tortura y el fuego
varían el ritmo de la sangre y los latidos del mar
trastocando pleamar y bajamar.
Manos, rostros y el bailarín asciende
como una lezna de luz.
Destinos ceñidos por sedas secretas.
Líneas rupestres en el aire, guarida y flecha,
hilos de una vieja malla que se entrelazan
como las gotas heridas del agua
en su derrotero entre las rocas.
La danza de la guerra en el quieto horizonte
entre proas de cristales.
Intendo de aprisionar el tiempo en el país mapucheAprisiono tu tiempo, fragmentos de mí misma,
como una forma cerrada.
Las golondrinas de octubre en un caos de vuelos rasantes
entre planeos de alas y algarabías, mientras
el tiempo reina.
Trato de juzgarlo y condenarlo a un calendario de papel
sin apelación.
País de los mapuches que destila mieles silvestres
y vientos que bajan que bajan rugientes de las cordilleras.
Solapada reconquista, guerra santa.
El gemido acompasado de tu tierra es un impulso rabioso.
Espíritu del lugar.
Alegoría del
tiempo hecho ráfaga.
Mi cuerpo abierto en un recibimiento eterno,
tan eterno como tu orgullo,
como el espíritu de tu provincianía.
Tan eterno como la fiesta de tus piedras.
Martha Vargas - ARGENTINA -La historia interminable .-
Recorrí esos nombres de mapas imprecisos.
Jordán,Belén,Jerusalén, Nazareth...
Belén, la pequeña. La dulce Nazareth...
Y la muy amada Quds.
Confundí olores de olivos y almendras
con sangre de inocencias actuales y pasadas,
de la tierra palestina...
Este es el mundo que repite las historias, dijo.
Sus llantos de viejas inequidades
cristalizaron el campo
como un resplandor de fuego/ fatuo.
Comprendí que
la vida estaba ciega
en ese rincón oscuro
del universo.
Le dije mi temor por esas visiones
la luna que se rompía en el agua,
dios que no era dios,
los niños con frío
en las noches del invierno.
Miré sus manos agujereadas
de antiguos y nuevos
espantos.
Ví que
aparecieron cruces de sangre
alrededor de su cabeza
como una corona
de espinas.
Martha Vargas - Danza de los corazones.-
Las fotografías de las multitudes de trapo
donde los actores se muestran con toda su identidad
mientras
se oyen junto a los marrones del otoño
más allá del muchacho obligado a la luna
los silencios.
La sombra del tiempo en una fotografía
de tanto grito que se deshizo en la nada
soplo sobre las olas de espigas
cae la lluvia sobre esos corazones,
danzas de la paciencia de las cosas
de tantas espadas sin ocupación
específica,
desde mordiscos de serpientes y su transparencia
de celuloide gastado que guarda secretos
de lenguas bífidas
como canciones a punto de pasar de moda
sintiendo que el agua es incapaz de calmar esta sed.
Martha Vargas .-biografia:
Martha Vargas Argentina, de Mar del Plata-Prof en Letras- Publicó sobre Literatura en prensa escrita,y en internet. En Suplementos literarios- Publicó cinco libros de Poesía.Participó en libros compartidos y antologías-
Completamente en desacuerdo con los tristes sucesos del genocidio palestino.Los judíos han sufrido la persecusión de los nazis y están repitiéndolo. Son los mismos que crucificaron a Jesús...y seguremente, lo volverían a hacer... Martha-
chemartha@gmail.com