Y ENTONCES RECONOCIÓen los surcos encendidosfieras del tamaño de un ecojugando al silencio.Cada bestia sostenía su hambrepara embestir el torrente de memoria.Dolía que el viento lamieraque el agua raspara.Eran pisadas de bisontesaetas encarnadascadáveres en porosa sepulturalas cicatrices.EN MI VIENTREcabe un enjambre de nochesel jaguar y su cantocaben los vientos ...
Y ENTONCES RECONOCIÓ
en los surcos encendidos fieras del tamaño de un eco jugando al silencio.
Cada bestia sostenía su hambre para embestir el torrente de memoria.
Dolía que el viento lamiera que el agua raspara.
Eran pisadas de bisonte saetas encarnadas cadáveres en porosa sepultura las cicatrices.
EN MI VIENTRE
cabe un enjambre de noches el jaguar y su canto caben los vientos de octubre terrenos frutales el crepúsculo sinfónico las estrellas topacio
cabe en mi vientre el llanto acurrucado el cascabel enmudecido una hoguera un estanque profundo la hierba de los días de luna llena. [De: La hierba de los días, poemario inédito]
biografia:
ZAIRA ESPINOSA [Monterrey, Nuevo León, 1977]. Poeta y promotora cultural. Residió alrededor de ocho años en diferentes ciudades de Canadá y los Estados Unidos. En México y Canadá su poesía y artículos han sido publicados en internet y revistas literarias. Su poesía ha sido incluida en: Buzón, Antología de Poesía Joven Grupo Gatos de Azotea [Conarte, 1998], Buzón II [Conarte-CNCA, 1999], Boreal Poesía Latinoamericana en Canadá [Verbum Veritas-La Cita Trunca, Canadá, 2002]. Fue becaria por el FONECA en el Centro de Escritores de Nuevo León 2007 en el rubro de poesía. Actualmente es la editora de la revista literaria Posdata y co-coordina el Ciclo de poesía VERSO NORTE con el apoyo de la UANL.