A LAS ESTRELLASResplandecen las estrellassobrela infinita alturacon su luz radiante y purafolerce allá la esperanzaen lejana lontananzaen el azul de los cielosrompe transparentes velosel lampo en trueno sonoroigual que ráfaga de oroentre luminosos vuelos.En los confines lejanosbrillando en el firmamentoestrellas y el pensamientoen un idilio que viene donde el poeta que tieneuna musa ...
A LAS ESTRELLAS
Resplandecen las estrellas sobrela infinita altura con su luz radiante y pura folerce allá la esperanza en lejana lontananza en el azul de los cielos rompe transparentes velos el lampo en trueno sonoro igual que ráfaga de oro entre luminosos vuelos.
En los confines lejanos brillando en el firmamento estrellas y el pensamiento en un idilio que viene donde el poeta que tiene una musa confidente que le ilumina la mente con sublime inspiración y brota del corazón una canción balbuciente
Lejanas constelaciones que flotan en el lontano obras son de augusta mano alumbrando desde lejos con espléndidos reflejos plasmados en el misterio sobre ese azul hemisferio en tan prodigioso canto y con extendido manto en aquel eterno emperio.
Son arcanos de la altura en abismales mansiones fulguran constelacines en encendida figura pletóricas de hermosura en luminosos ardores e en nitidos resplandores en el azul de los cielos cual recónditos anhelos en sus radiantes fulgores.
biografia: Agustín Agudelo Correa Corria el año de 1935. en un humilde hogar de una aldea solitaria, el 21 de agosto, me dio a luz mi madre una mañana de aquella época: el dia de mi nacimiento fue para mi mamá un día venturoso lleno de alegría y felicidad, como tambien para papá y mis hermanos que eran fruto de su amor conyugal; al venir a este mundo, al lado de mi madre me dormitab profundamente entre sus brazos ungido con sus divinas caricias y sus besos maternales que me embriagaban de amor y de ernura, bajo la prodigiosa claridad del cielo. asi fui pasando mis primeros años bajo la augusta proteccin de dios y de mis padres que, con gran esmero, me enseñaron a ser temeroso de dios y a cumplir con los preceptos divinos. En aquel humilde hogar modestamente trabajaben papá, mamá y mis hermanos, desde el amanecer hasta el anochecer; el amor de estos seres tan queridos para mí, llenaba de felicidad mi corazón, guardando el tesoro mas grande de mi vida en el relicario precioso de mi memoria.