ReinvencionesA Leticia AlíIPor la ventana miro las palabras que te digomi alma canta en el plomo de esta tarde el recuerdo de su infanciaDetrás de la lluvia donde el fuego de tus ojos crecesu almendra blanca en el oasis de un sueño musulmánmiro el agua cómo danzay medita ante tus labiosmientras bebes té.II Ahora veo el cielo añil de nuestra vidaaqu ...
Reinvenciones A Leticia Alí
I
Por la ventana miro las palabras que te digo mi alma canta en el plomo de esta tarde el recuerdo de su infancia
Detrás de la lluvia donde el fuego de tus ojos crece su almendra blanca en el oasis de un sueño musulmán miro el agua cómo danza y medita ante tus labios mientras bebes té.
II
Ahora veo el cielo añil de nuestra vida aquí se contrasta con las nubes negras del norte -claroscuro del alma- alegría de los pájaros que van a la fronda y cantan una paz que reconozco de lejos
remota infancia
Los minutos se dibujan en la tinta azul de la pluma que me regalaste y veo el blanco humo de tu boca en el frío del bosque cuando respirabas el eucalipto
renovado aliento
así es la vida se acerca y se aleja en un soplo
Vienen de lejos sus huellas vienen y siembran sus palabras como árboles en silencio el recuerdo de aquellos que viven en nosotros .
José Antonio Aranda
MORENITA DE TROYA A Elena Sculli
La luz de la tarde es larga, Elena la voz de tus padres y la de los objetos todo vibra en el infinito asombro de tus pasos que despiertan girando la casa
Ya los oigo buscando agua trayendo cualquier cosa como un juguete todo a tus ojos respira y se pronuncia como este pájaro coqueto que ha decidido volar de la página
Ay, Elena, morenita de Troya ya retoñan los tréboles junto a tu caballo y las hojas de los árboles se agitan mansamente tras las cortinas ¿Recordarás la flor, el tallo del día alisado que se extiende en su amor llamándote?
DEVANEIO
As tardes são longas Pousam as nuvens dentro das estações de trens
Os outros viajantes não têm dúvidas de transitar em direções contrárias.
El amate
Este árbol de raíces aéreas La trama de su abrazo nunca agota Como si núbiles mujeres lucharan una a otra Por premiarse sin culpa en los placeres
Lucen la derrama de su copa Y se tienden yertas a la espera De libar otros hímenes que duermen
Insaciable herida es ya la higuera Y su espada hiriente y copulosa Nada de su paso infiel trastoca Al saberse escrita entre las redes.
EL SUEÑO PROTECTOR
I
Una lámpara preserva finos tejidos de aceite tibios manantiales de vidrio presiente insectos Y es justo al caer las cortinas cuando adelgaza su sombra.
II
Enciendo en la luz de las palabras los nuevos gérmenes del mundo miro el movimiento de su flama propagarse en la insomne danza Toda flor y alas reunidas en el día son en el fondo de una vela el espejo atrevido de los anhelos.
III
¿En cuál punto del alma en qué rodeo del corazón la llama de una vela se parece a un vigía cargando consigo la desarmada cerradura de una flor para mí que solitario entre su húmeda flama atado a los humores del cielo me encuentro reflejado en su influjo vegetal?
IV
Si la llama es alta y blanca podrás ver en ella el vuelo de las aves y la soltura de tus palabras Si la voz del mundo arde en el pequeño fuego de la vida cotidiana todas las cosas brillarán en su mínimo canto.
José Antonio Aranda DERECHOS RESERVADOS
biografia: José Antonio Aranda
José Antonio Aranda, nació en el DF México en 1963, escritor y periodista cultural, profesor de Inglés, se ha dedicado al fomento a la lectura para niños y radica actualmente en la ciudad de Cancún.