IsmosEl hombre se nutre del libro de la vida,de los espacios al pasar por latitudesa veces de arena, piedras, cactus,de sal… cuando hay tiempo esta purificaalmas enfermas.El hombre más bien los hombres intentan avanzaratesorando los “ ismos”.Males que brotan de las extrañas , agobiadospor ser la guinda de la torta.Me asomo al umbral de las palabraslos interlocutores saludan cabizbajo ...
Ismos
El hombre se nutre del libro de la vida, de los espacios al pasar por latitudes a veces de arena, piedras, cactus, de sal… cuando hay tiempo esta purifica almas enfermas. El hombre más bien los hombres intentan avanzar atesorando los “ ismos”. Males que brotan de las extrañas , agobiados por ser la guinda de la torta. Me asomo al umbral de las palabras los interlocutores saludan cabizbajos de pronto izan banderas, flamea el Yo Ismo,Oportunismo, Egoísmo… Trato de escapar en medio de tanta pobredumbre medito en la profundidad de un dìa de invierno me averguenzo de ser un ente de la tierra, mis ojos huyen despavoridos miran , cogen una venda para no ver estas lacras … pero es envano, la miseria de almas en procesión carnavalesca es poderosa en las multitudes clonada hace mucho rato por el mundo.
Nos anticipamos a los hechos y a tierra las ideas los proyectos a veces no mediocres no obstante el afán de los mortales se pule en brillar aún más sin ser diamantes humanos. Están envueltos en el tul del EGO Cuando les invitan a su mesa a devorar el mejor festín si lo hubiere. Me pregunto de qué vale lavar los pies a Cristo si el corazón se retuerce de negativismos? alzando la cizaña a titulo de nada reflexiono, medito… no soy perfecta solo quiero invitarlo a otro banquete donde fluyan las ideas, florezca la Amistad en un coro de manos , en un panal sincero cosechando aplausos en la honestidad solo deben confirmar su asistencia que el pasaporte está en camino…
Ana Cuadra.
Elena Varela López
De tus venas emerge el roble de arauco viajan en tu memoria, Lautaro ... cacique Lautaro el guerrero eres el grito de lonkos que navega en todos los ríos, el eco de las aves sedientas de tierras ... repartidas.
Elena ,cada leño sustraído...resplandeció en tu cámara el sonido de trutrucas armonizó tus cintas en filmación, las lágrimas de la nubes acompañaron cada secuencia cada nota de las araucarias mirando el sol.
Todo en ti fue cristalino , nada cubristes en las sombras la historia de indómitos Lonkonaos ... tejian una luz documentada cintas ,tras cintas Arauco aguerrido testificaba de su tierra herida sin escuchar el canto de Rayén ni del Toltén la tempestad te vistió de