Johnny Barbieri
Cónsul de Poetas del Mundo - Lima Centro
Nació en Lima el 01 de junio de 1966. Estudió Lengua y Literatura en la Universidad Nacional Federico Villarreal y Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1990 fundó la agrupación poética Noble Katerba. Además integró en 1995 La Mano Anarka, un grupo de re ...
Johnny Barbieri
Cónsul de Poetas del Mundo - Lima Centro
Nació en Lima el 01 de junio de 1966. Estudió Lengua y Literatura en la Universidad Nacional Federico Villarreal y Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1990 fundó la agrupación poética Noble Katerba. Además integró en 1995 La Mano Anarka, un grupo de resistencia contra la dictadura y la intervención universitaria. Ha participado en múltiples recitales y ha publicado en diversas revistas y diarios del medio. Ganador del premio HORACIO con la obra Viajando a Nairobi 2003. Es autor de los poemarios Branda y la Mesón de los Pandos [1993], El Libro Azul [1996], MAKA [1999], Jugando a ser Dios [2000], Carne de mi Carne [2002], La Virgen Negra [2003], Libro Hindú [2005] y Yo es otro [2007]. Estudió una Maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Actualmente preside el proyecto editorial Casa Barbieri Editores.
La luz es gris en abril la luz es gris el perro del dieciséis está muerto pero todavía muere ante mis ojos recuerdo las rondas que hacía sobre sí décadas enteras los círculos sobre sus miedos sus caninos destruidos por la vejez El perro que tenía el aullido del dolor la patada del enemigo clavada en el estómago ha muerto sin ladrar nunca está muriendo viéndose morir lentamente está muriendo le han crecido alas hay alas que van volando hasta alcanzar aquella muerte yo le acariciaba el pelo ensortijado le cepillaba los dientes él me abrazaba sus ladridos fueron mudos silenciosos secos en abril se llenaron de una tos incontrolable la luz se hizo gris y gris se hizo la luz y en un rincón la ausencia esperaba para devorarnos el perro ladró sin ladrar le brillaron los ojos graznó la noche entera yo recuerdo su cuerpo oscuro su oscuro sueño el corcel oscuro casi negro que vino y se lo llevó el cadáver del animal muerto abandonado se eternizaba ante mis ojos que ya no lloran más la luz es gris ahora la luz es gris en abril hay un sol hecho de cirios oscuros y nos alumbra el perro del dieciséis ladra el funeral y da vueltas ladra el funeral presintiendo que nada termina nunca.
XXXVII
Un candelabro alumbra Europa desde aquí lo veo desde esta terraza anacrónica donde el horizonte nos muestra Lima bajo un invierno gris allí creció tus sueños de recorrer el mundo pero aún estás aquí entre nosotros comprando los colores más intensos para pintar Europa con sus ciudades y sus mares y pintarle nuevos ríos y nuevas llanuras barcazas de hojalata para echarlas a andar por el mediterráneo de papel serán los murciélagos las islas serán violetas con cadáveres de pájaros del subterráneo harás crecer alambreras con buitres colgados y crearás rascacielos pondrás alas a los lagos de negro pintarás las lamentaciones las tinieblas lo harás verde safari la espina dorsal del continente sangrará sangre azul los frutos crecerán por el septentrión el Sena se levantará y huirá por los Pirineos Europa será un horror un horror que tú quisiste crear un bello horror que se fue contigo.
XXXVIII
Aquella muchacha senil está colgada el martes conocí su color oscuro su tristeza subterránea su corazón roto regado por el suelo desempacaba equipajes de un viaje que nunca emprendió sé que odiaba los espacios cerrados la multitud estática desconocida llena de tribulaciones los edificios que oscurecían las calles Aquella mujer tenía la cabeza tirada en el suelo nueces amontonadas al pie de un retrato familiar flores que crecían sobre la alfombra descolorida clavaba montañas con nubes negras y lluvias que caían sólo para ella encendía inciensos para crear bosques de humo que se extendían por toda la tierra la mujer que estaba muerta sacó su cuerpo de su catafalco tomó su muerte y la aventó por la ventana.