Y pensar quizás.Y pensar que en tus calles cansadas, no dejaron huella mis pasos, ni en tus callejones sin salida, el rumor de algún eco; ¿fue acaso tanto tiempo en vano, o tan grandes mis errores?Después de todo, quizás permanezca en tus hoteles, en sus sábanas, el olor de unas indomables ansias, mis ansias.Y pensar que mis monótonos caminos nunca me llevaron a ninguna parte, por mas que s ...
Y pensar quizás.
Y pensar que en tus calles cansadas, no dejaron huella mis pasos, ni en tus callejones sin salida, el rumor de algún eco; ¿fue acaso tanto tiempo en vano, o tan grandes mis errores?
Después de todo, quizás permanezca en tus hoteles, en sus sábanas, el olor de unas indomables ansias, mis ansias.
Y pensar que mis monótonos caminos nunca me llevaron a ninguna parte, por mas que siempre quise llegar a algún lugar.
Quizás extrañe caminar por tus andenes, cual fantasma perdido, te extrañaré en mis sueños, extrañaré tus sabidas respuestas, tu brisa juguetona, el amor salvaje de tus hombres.
Y pensar que en tus recuerdos no permanece mi imagen y tu grisácea certeza no retuvo de mi el encanto; la sutil seducción de mi mirada, se fugó con la luna la noche de mi partida.
Quizás en la memoria de alguien, perduren aun mis caricias, mis locuras, pero esta vez, sin nombre y sin rostro alguno, para nombrarle.
Y pensar que en tus cielos, no se abrieron mis sueños; perdidas fueron las fuerzas que invertí en sembrarme, mis raices no fueron profundas, ni amplias mis ramas.
Quizas en mi mente, los sueños que solo se realizaron en ella, seran dulces, pero aunque hulla de ti, de tu espacio, de mi misma, la certeza obstinada de mi fracaso, querrá florecer en cada calle cansada, donde quieran mis pasos arar sus huellas.
Ladrón bandido
Ladrón bandido te descubrí robando horas de piel que pertenecían a otras manos, arrancando gemidos que apagarían otros placeres. Devorando besos que pertenecían a otros labios.
Ladrón bandido te descubrí saciándote con sueños lluviosos que habían nacido para calmar otra sed, y así poco a poco ladrón bandido te fuiste tomando su vida su piel roce a roce sus manos caricia a caricia sus ojos mirada a mirada su corazón latido a latido su ternura adiós por adiós.
Cadáver de pino. “a la borrachera de mi amigo “
Aquel viejo y famélico cadáver, Cadáver de pino, con hojas que aun se resisten a yacer secas marchitas bajo el terrible Hadéico sol tropical. Aquel viejo cadáver de pino, era la advertencia que salto a tus ojos, que se escapo de tu mente, perfumada entonces, de lúpulo y cordura ebria. Aquel viejo y famélico pino, aun imponente con historias fantasmagóricas y fantásticas abonándole la corteza, fue una de las pocas cosas que en tu borrachera de media noche te hizo evitar caminar al oscuro para facilitarles a las sombras de la noche devorarnos completo el existir.
biografia:
julieth Angelica Lobo nacio en barranquilla atlantico bajo la sombra de una madre soñadora y de un padre ausente, porque el destino lo quiso asi. Desde muy pequeña mostro su inclinacion por el arte y las letras, siempre ocupando los rpimeros lugares a cademicos, no pudo escapar de las tor