Lili Serás mi silencio cuando quiera hablartelo que digo, cuando no te digo nada,nuestros labios sangrando sus momentos desechos,cuerpos cayendo vencidos al colchón de siempremolestos de mas de lo mismo,serás el espacio en blanco que mi dedo encuentrecuando señale culpables.De ves en cuando lamentaremos cosasalgún día quizá seas la lengua que imaginé en la boca de otradespués de encontrar ...
Lili Serás mi silencio cuando quiera hablarte
lo que digo, cuando no te digo nada,
nuestros labios sangrando sus momentos desechos,
cuerpos cayendo vencidos al colchón de siempre
molestos de mas de lo mismo,
serás el espacio en blanco que mi dedo encuentre
cuando señale culpables.
De ves en cuando lamentaremos cosas
algún día quizá seas la lengua que imaginé en la boca de otra
después de encontrar un muro buscando la tuya.
Yo estaré atento siempre
cuidando de no perderme en lo que te conviertes,
como expectante en la radio, de alguna canción que ya no pasen
haré un monumento a tus faltas
y un mar de mis dudas.
Serás lo roto en mi,
esos sueños que no hago
serás todo eso que ya no escucho de tu boca
los ojos que encuentre cuando quiera mirarte.
Finura Humedezco los trazos
en la finura de mirar,
viendo los rostros de hoy, como fueron ayer
escribo tatuajes con migajas del pasado en las pupilas
reteniendo en dibujos, mal hechos,
muecas de momentos absolutos,
seria más triste aceptar los cambios.
Ya hace tanto que no viajo a los brazos del destino,
endurezco los dedos que se aferran a las vigas del pasado,
creo que disfrutaría ignorando
como cuando pretendí acercarme a aquella boca ansioso
sin saber aún, que no estaba echa para mí.
Creo que disfruto ignorar
que estos tiempos salieron de esos tiempos.
Da vergüenza notar mi cara parecerse tanto a la otra
y que de casualidad lleven todos el mismo nombre.
Supongo que no voy a olvidar
sentado recordando
la sonrisa que encontró su arruga,
arrincone los hechos al extremo
todos somos felices hasta el último instante en que podemos.
Aún llevando la decepción en andas
incluso en el momento enque comprendemos
que en un segundo
ese algo esta a punto de sernos quitado.
Mis brazos envidiosos No seria mi boca, la que callara palabras,
ni es mi mano, lo que sostiene mi otra mano.
No quise descubrir agotando silencio,
que odiaría la soledad
cuando por fin la roce.
Malcriando olvido,
en la desilusión de lo trunco, contemplo
lo efímero de un sueño si toca mi boca,
la incapacidad en mi fuerza para sujetarlos.
Palabras cuando caen
el límite
de lo que intente infinito.
Tan casual, como llega al alcance
de mi torpe vista,
el hombre que camina el camino que no encuentro,
se aleja de mi odio a pasos estelares.
Y mi boca casi resulta muda,
entonces no son cobardes [mis brazos envidiosos]
se encuentran impotentes a la abusiva distancia.
Las tasas están solas
los planes egoístas,
las casas cerradas.
El secreto se volvió un secreto
cuando no quedo quien quiera oír.
biografia:
German Baez Basteriggeebb@gmail.com