las líneas blancas son los poemas del asfalto[Del libro inédito La Silenciosa Desesperación del Sueño]el sueño es la máscara las sandalias aladas vueltas piedra la visión no directa la autopista está en el sueño del túnel no es mística no es el símbolo sino una pasta amorfa que los ojos deciden que sea autopista mientras parpadea ocasiona un accidente un herido fatalel auto marca la pa ...
las líneas blancas son los poemas del asfalto[Del libro inédito La Silenciosa Desesperación del Sueño]el sueño es la máscara
las sandalias aladas vueltas piedra
la visión no directa
la autopista está en el sueño del túnel
no es mística
no es el símbolo
sino una pasta amorfa que los ojos deciden que sea autopista
mientras parpadea
ocasiona un accidente
un herido fatal
el auto marca la pauta aunque el asfalto es más largo se podría decir infinito
pero el infinito es un estado intermedio
el túnel sostiene una rosa roja que deja caer en la autopista
el asfalto mira cómo respira
piensa que sin él la rosa no sería suave no tendría olor no sería rosa
la autopista ve los átomos vibrando y piensa en ella
en el asfalto
en sus miradas
en la autopista corre un avión
tiene pánico
la torre de control persigue al avión
detrás camina el observador
vaciando el cerebro de gasolina pronto quedará en panna
quiere ser autopista
justo en la encrucijada del amor
para no elegir
quedarse por siglos viendo cómo los autos se dejan guiar por las señales de precaución
su instinto siempre lo supo
un beso no lo salvaría
el viaje no lo salvaría
las señales de precaución no lo salvarían
la única respuesta era quedar en pann
el alcohol sigue siendo
lo volátil sigue siendo la suma de todas las autopistas
la voz es la búsqueda
la búsqueda está condenada al fracaso
la polilla está condenada al fracaso
a la autopista le dieron la llave de la puerta que encierra el amor perfecto
la cura de la enfermedad
el éxtasis perpetuo
la autopista lanzó la llave al vacío
y se sintió cómoda
el observador asimilado recordó algo
derramó unas lágrimas que rápidamente se evaporaron del asfalto
la autopista desea crear ilusiones a los autos
pozos de agua vibrando desde lejos
pero que al llegar se desvanecen
ese es el juego
el remolino de agua sal azúcar en su cerebro sin luz
el observador no está en el cerebro
la autopista está en todas las autopistas
el observador en el centro de la carretera
es la fórmula perfecta para atascarse
quedarse en las imágenes dijo
la parte liberada es el testigo
la parte sin adornos es el testigo
el testigo es el observador que se une a otras carreteras que no son reales
que son una mezcla de matices
la autopista está en la superficie con la silenciosa desesperación del sueño
las líneas blancas son los cuerpos
las líneas blancas siguen pintadas en el asfalto
no hay que borrarlas
no hay que ver por el espejo retrovisor
la autopista no es un lugar sino un foco de atención
está al borde de reacciones incontrolables
mira cómo se angosta
cómo se hace túnel y se extiende al infinito
el infinito es un estado intermedio
despierta del sueño con los ojos cerrados
no sabe qué es real
ama la muerte
un parpadeo de luces altas para quedar fuera del asfalto
las cosas son así
suena en el cerebro de piedra caliza donde almacena los juicios
la autopista está bloqueada
los hombrecitos de nuevo pintando las líneas
poniendo carteles que se iluminan con la oscuridad
escucha sus voces
sus pequeñas lenguas producen tormentas eléctricas
se pasean por el asfalto como un elefante salvaje
la autopista duda si las metáforas son tóxicas
el camión duda si la autopista es tóxica
el elefante salvaje duda si es elefante
los hombrecitos son surcos blancos en el asfalto negro y espeso
la autopista quiere ser negra y espesa
ser las voces murciélago
las voces elefante
las voces polilla
la autopista no sabe que es todas las autopistas
el auto queda atrás
los hombrecitos corren con las maletas detrás del avión
pisando las líneas blancas
las líneas blancas son los poemas del asfalto
las líneas blancas de la carretera que ahora forman la silueta del difunto
biografia:
Gladys Mendía [Venezuela, 1975] Técnico Universitario en Turismo. Actualmente reside en Santiago de Chile. Fue becaria de la Fundación Neruda [La Sebastiana] en el año 2003. Ha publicado en revistas literarias de Venezuela, España, Colombia, Perú, Estados Unidos, México, Ecuador, Brasil, Portugal y Chile, así como también en las Memorias del Primer Festival Internacional y Popular del Libro 2007, Bogotá, Colombia y en la Antología El Hacer de las Palabras 2007, San Juan, Argentina. Ha sido traducida al catalán.
Es directora y editora de la Revista Literaria Latinoamericana Los Poetas del 5, en sus dos versiones web e impresa, desde el año 2004.www.lospoetasdelcinco.cl.
www.lospoetasdelcinco.blogspot.com
contacto: mendia.gladys@gmail.com