Escuché Escuche el rumorde las plantasen la fuente cercana,escuché el murmullode los pájarosque se encendía en la brisay seguía soñando bajo el sauce llorón ,que en un suave arrullotraía tu voz misteriosa y serena.Ebrio de fuego, el soleran tus brazos en mi espalda,y mi sangre se vestíacon los húmedos pétalos de tus labios .Ni la melodía danzando el aire ,ni la música de los pájaros, ...
Escuché Escuche el rumor
de las plantas
en la fuente cercana,
escuché el murmullo
de los pájaros
que se encendía en la brisa
y seguía soñando
bajo el sauce llorón ,
que en un suave arrullo
traía tu voz misteriosa y serena.
Ebrio de fuego, el sol
eran tus brazos en mi espalda,
y mi sangre se vestía
con los húmedos pétalos
de tus labios .
Ni la melodía danzando el aire ,
ni la música de los pájaros,
de las flores y las fuentes,
ni el arrullo del sauce llorón,
nadie puede imitar
el aroma que sellaste
en mi sangre .
Aún eres hogueraHoguera encendida,
chispas en el oscuro callejón
de mi alma que te busca.
Me sumerjo
en las heridas que sembró el dolor
sin la compañía de tus pasos.
Si arcilla en mis manos fuiste
por que no aseguré mi partida
antes que la tuya.
Si eras luminoso como el sol
por qué la noche devoró tu luz.
Si andabas como un pájaro
con tus alas pintadas de libertad
por qué buscaste otro paraíso.
Me sumerjo en tibios versos
sintiendo tu sabia latiendo
en mis manos.
Me fundo en este renglón
donde están las golondrinas
de tu entrañable voz...
QUIERO SERA José MartiQuiero ser la rosa Blanca que cultivaste,
y apretarte en el infinito tu mano franca,
porque eras un hombre sincero,
que le cantaste a la vida,
y al alma partida en dos.
Te veo águila herida en tus versos,
y no es un suspiro que derramas,
sino un manso arroyo que murmura,
para callar la pena que duele.
La mirada soberbia y amarga
que el aire va meciendo
la arrancaste de súbito
porque es la serpiente del jardín
que quiso dañar tus versos.
El mismo fuego, el mismo sol
se encendieron en tu pluma
y el corazón vertió su pena
la pena ajena, que hirió tu pecho
que buscaba un cielo limpio y sereno.
A la sombra del ala de un ángel
quiero cantarte poeta
entre lirios y jazmines
entre la noche palpitante
donde brilla tu estrella.
Lejos de la paz¿Qué sueños tendrán los soldados aturdidos
en el la boca feroz de la guerra ?
¿Dormirán amurallados entre estampidos,
abrazados a la tortura de la guerra .?
Verán sus sueños enhebrados,
en aquella paz ausente y lejana.
Sentirán el profundo hambre
que corroe la lejanía de sus afectos..
Nadie puede explicar,
que la paz está desarmonizada
no hay amaneceres arrancando alegrías
ni puestas de sol enamorándose.
Enterradas las risas
en las horas atroces,
y los barrotes del fuego golpean
en la angustiada mente.
América mía Ennoblecida desde Tupac Amarú
y Juan Chalimin
con sus sangrantes gritos de libertad,
regaron la América que nacía
alzada contra el bárbaro invasor.
Desde los albores de la patria
los idearios de Mariano Moreno,
el fogoso pensamiento de Francisco Miranda
y más al norte ,la pasión de Morelos,
lanzaron semillas de emancipación.
Haciendo temblar al imperio hispánico,
sin mezquinar esfuerzos y sacrificios,
dos estrategas tuvo mi América
San Martín y Simón Bolívar,
sus espadas hirieron d e muerte
al yugo español.
Mujeres de mi patria
como Juana Azurduy
y gauchos con arrojo ,
Martín de Guemes brillando
en el cielo con su aporte
silencioso y eficaz.
Mi América dio más hombres
que no inclinaron su cerviz
y a la oligarquía sacudieron
con sus ideales indiscutibles.
Marti, Mella,
Mariategui, Haya d e la Torre
Zapata y el Che
esperan que los imitemos.
Mi América espera hoy
más compromiso de su gente
¡ los pueblos hacen la historia,
sólo es preciso unirse
con firmeza y decisión!
SentirPara sentir
que nuestra sangre nos hermana
es necesario…
hundir nuestros pies descalzos
en el barro, cuarteados de frío.
Dormir aunque sea una noche de invierno
bajo el techo de chapa helado
o en una vivienda de barro y paja,
o bajo un puente
o acurrucado en la vereda,
clamar dignidad y que te la nieguen,
sentir que retumba cerca tuyo
el ruido de la guerra,
ir a la escuela
sin un trozo de pan en tu estómago.
Sentir hambre, frío, indiferencia.
Sentir que nuestra sangre nos hermana
Sentir que la sangre nos une.
Sentir que todos sientan los sentimientos
de estos versos.
Biografía:
Stella Maris TaboroMaestra Normal Nacional,Profesora de Historia, Escritora. Libros editados: 'Cuentos para Milagros' Poemas: - Sonidos de luz y de sombras - Burbujas de alma - Rocío de alma - Pétalos en el viento - Olas del silencio - El cuenco de mi valle - Poemas con historias
smtabo@gmail.com