Alta, piernas largasY un tapado bordó su única prenda.No. Tres perros meones marcando territoriola arrean de vuelta de su ruta cancina.un tapado bordó su única prenda.No. Un gorro bordó tejido de lanale abriga una idea recurrente.Espinas de llovizna se incrustan en su frentecomo balas de goma.No. Como balas de plomo que no matan,solo hieren profundo y la estaqueanal recuerdo del hijo, unigén ...
Alta, piernas largasY un tapado bordó su única prenda.
No. Tres perros meones marcando territorio
la arrean de vuelta de su ruta cancina.
un tapado bordó su única prenda.
No. Un gorro bordó tejido de lana
le abriga una idea recurrente.
Espinas de llovizna se incrustan en su frente
como balas de goma.
No. Como balas de plomo que no matan,
solo hieren profundo y la estaquean
al recuerdo del hijo, unigénico hijo
desaparecido hijo. Su hijo.
No. El aparece recurrente y sus perros
tironean las correas que arrastran sus huesos
al presente con debida obediencia.
No. Al pasado que la sigue como sombra.
Los perros tironean las correas y ella,
y ella se deja que la arrastren mas allá del consuelo.
La muerte se ensaña con su vida: La ignora.
No puede matarla dos veces
ni sacarla de las fauces de su infierno.
Sola. Levitan sus huesos flacos en la anchura
de algún río de la plata.
Exactamente ahí yace con él. En el fondo del río.
A veces, solo a veces dice su nombre. Yo no lo se.
La llamo :Sombra.
Punto final.
PerorataA estas ¿ por que no?, también alcanzara el olvido,
la taparan despacio otras no menos viejas palabras
y al cabo de otros tantos amarillentos días
será opaca ceniza polvorienta. Pálida y borrosa
tinta aguada y desleída.
¿ Queda acaso algo perenne a que aferrarse ?
Inexorable la vejez constante en su continuo roer
escupirá las sobras que nos queden a la muerte carroñera;
y yo: ¿ Seguiré ensuciando este papel que acaso fuera
otrora árbol, fibra, resina, madera? Yo; ¿ Seguiré buscando
ver florecer la madreselva y seguiré prestando oídos al zorzal
que muda a mi ventana en cada primavera?
Tal vez ella guarde memoria de nuestro amor caduco;
[a veces hay rarezas que se convierten en eternas].
Absurdo.
Todo es tan aborreciblemente absurdo.
Hay una criatura que llora desconsoladamente
y no prodiga pan mi pluma a su boca vacía.
Hay una hembra que excreta un hijo en un baldío;
Pregúntenle: ¿A que sirve la poesía?
INDIFERENCIA [OCTAVO PECADO CAPITAL]Pongo mis pies en tus zapatos
y en remojo las culpas,
que tanto es el ruido de las tripas
en la vacía entraña,
y la mueca de hambre
en los morados labios
que me llevan de paso
a convivir con ellos.
El ayuno en la mesa del deseo
rasca en el fondo de la olla
la dignidad quemada
y acusa el frío de anochecer andenes
las migas cayendo del plato del avaro.
¿Quien te dará en limosna
de su bolsa las sobras?
biografia:
Horacio Fiorielloacheaefe@yahoo.com.ar