Así seráLa otra noche estuvieron la mía con tu suertehablaron de nosotros y otros tantoscompartieron una estrella, medio desamparo,un par de sueños y un cuarto de aventura.Huyeron hacia el norte, hasta un río de color verdedescubrieron que los cuerpos pertenecen ya a otros tiempos,de repente una explosión se mezcló entre sus sueñosentendiendo ...
Así será
La otra noche estuvieron la mía con tu suerte hablaron de nosotros y otros tantos compartieron una estrella, medio desamparo, un par de sueños y un cuarto de aventura.
Huyeron hacia el norte, hasta un río de color verde descubrieron que los cuerpos pertenecen ya a otros tiempos, de repente una explosión se mezcló entre sus sueños entendiendo que sus cielos ya no debían reflejarse en los espejos.
Regresaron convencidos de que el viento soplaba a su favor que los astros alumbran con destellos en las nubes de la noche y que las rosas de colores ya no tenían el mismo dolor, finalmente, repararon el presente como el mejor de sus futuros.
Día a día
Estoy nuevamente creyendo en mí…
Estoy nuevamente parado en la esquina Esperando el segundo en que te cruces volando Aunque en el fondo tengo una angustia Aunque de inicio me siento conforme.
Como cada día en el tiempo y espacio perfecto Apareces violenta dejando una huella Con esencia de anhelos, de olores… Que alimentan mi ego y lo llenan de espanto.
Como cada día, hoy si estoy dispuesto, Hoy si detendré tu mirada Con una explosión de alegría Que saldrá del fragor de mis ojos Para que juzgues por fin que si existo.
Como cada día despierto empapado En tu claro entender de inconsciencia Ya que eres la dueña del montaje, Eres tú la alegría elegida La heredera de mis crecientes corajes.
Porque estoy nuevamente creyendo en mí.
Amanecer de un mejor día
Jamás he visto un sol tan brillante, Un mar tan vivo y un ser más alegre, Como aquellos de aquel día Cuando al abrir de los cielos Amaneciste con tu esclavo.
Regresé a los tiempos en que fui hombre Confiado en coronar el reino con mis manos Pero tan solo bastó tu mirada para entender mi destino Bastó el simple galanteo de tus labios Para entregarme al deleite de tus sueños.
Jamás el viento fue tan suave, El tiempo tan corto y el sentir tan eterno, Como aquellos de aquella mañana Cuando al rosar de tu tacto La pasión fue creciendo en ternura.
biografia: Pedro Jorge Jiménez Prado Biólogo de profesión. Profesor Universitario. Amante de la vida y la literatura.