CANTO NOCTURNOUn poeta visto por otro poeta.Hostiario de metáforascomo un cofre menudode un aforo infinito.Cualquier tarde tu mente de bitácorasacará de ti, tu tesoro más puroque es tu herida abierta de fértil lirismoEn el pan sagrado de un sueñocomulgaremos de mágicas ideasredondeadas y mojadas en vino seco.Y te dices pequeñocon toda tu grandezade sentimiento inmenso.Cuando descubres tu t ...
CANTO NOCTURNOUn poeta visto por otro poeta.
Hostiario de metáforas
como un cofre menudo
de un aforo infinito.
Cualquier tarde tu mente de bitácora
sacará de ti, tu tesoro más puro
que es tu herida abierta de fértil lirismo
En el pan sagrado de un sueño
comulgaremos de mágicas ideas
redondeadas y mojadas en vino seco.
Y te dices pequeño
con toda tu grandeza
de sentimiento inmenso.
Cuando descubres tu tristeza
tu metáfora se parece a mi sed
y tu canto al filo de mi fantasía.
Y si tu risa surge en la quimera
cual poeta, yo la asocio con la fe
que quiere rescatar la poesía.
En el nocturno canto existe algo sublime
como una huella interna proyectada,
como un anhelo de luz, una llamada,
un encuentro fugaz con lo imposible,
un recuerdo, un dolor, una ansiedad,
un amante que lucha contra la vacuidad
un beso, una boca, un deseo, una mirada,
y la total entrega del alma vehemente,
la lágrima que flota o en la nada se pierde,
pero vuelve a la vida en forma de parábola.
SorGalim Dedicado
a mi acompañante fiel,
de cálido abrazo,
en mi melancolía,
la de mi infancia
y la de mis ansias
como mujer.
A mi propia poesía...
AL RITMO DE MIS PUNTOS ERECTOSNo persigo hacer un triste poema
de amor, deseo y entrega
que se fueron;
será alegre, en la justa medida
en que también lo creas
y que un hombre te sientas
satisfecho
de acariciar mi herida,
de mis reclamos hechos,
en mi pronta sonrisa,
si es que no hubo traiciones
ni mentiras
ni falsos encubiertos,
mientras fui tu poetisa
y tú mi verso.
Mírame… a lo lejos
Entiendeme… en mi cripta
Recítame… en silencio
Siénteme
Eres hombre de medida exacta
para mis caderas,
de rostro madurado en el sereno
que me amaste esa tarde en primavera
cuando viste en las aureolas de mis senos
dos estrellas.
Y me sentí dichosa en tu mirada,
y me sentí la fémina más bella,
la de tus sueños,
y me sentí la hembra más deseada.
Recórreme... con tus tegumentos
Dientéame… con tus incisivos
Descóseme… con tu corvillo
Menéame…
No quise perder mi ingenuidad
por ser hembra inexperta
con hambre de tu orgasmo;
quise regalártela sin nada esperar
como toda mi luz completa
dispuesta ante sus sombras
para iluminarte;
y mis pezones rosados,
cual lanzas belicosas,
desnudos para honrarte.
Envuélveme… de tu lardo
Enmúgrame… de tu secreción
Enciéndeme... de tu antorcha
Enchúfame…
Luego leímos unas líneas diferentes
y estuve allí, fiel y constante,
esperando por ti
y comprendí tu verso ausente,
aún cuando no lo declamaste
pero yo lo escribí.
Igual fuiste tú quien delineó mi vagina
entre las líneas de tu dialecto
entumecido.
Igual te quedaste sorbiendo
mi rocío.
Igual yo tomé tu falo
entre la bruma de tu noche fría
y silenciosa.
Igual lo dibujé en mis manos
que se templó de sangre en mi caricia,
y se templó de fuego entre mi boca.
Entiérrame... como semilla
Revísame... como consigna
Saboréame… como agracejo
Resucítame…
Nunca antes pude entregar
con más frenesí
los temblores de mi cuerpo,
porque estaba enamorada
y mi deseo por ti
como el oleaje del mar,
levantó indiscreto
la ondulación de mi vientre
en tu ego
y mis ansias derramadas,
humectando mi entrada
para que entres;
al ritmo de mis puntos erectos,
raspando mis entrañas.
SorGalim DESEO EXTENDIDO SUBLIMADOHoy desperté ceñida
a tu virilidad serena,
me agrado tanto mirarte,
tenías los ojos cerrados a la luz
y la mente abierta a los sueños;
tu cuerpo... un roble bajo el cielo,
o el cielo que bajó como un roble
a enraizarse en mi lecho
y en mi entelequia.
Mis manos como alas en vuelo
cuando revolotearon
a explorar tus poros,
tus canas y tu sexo.
Y sonreí callada,
como brisa que observa el ciclón sosegado,
como alba que pisa el filo de la noche,
cual madurez feliz a mocedad pasada,
relajados tus brazos,
tus canas en la almohada,
las huellas del tiempo en tu cara,
experiencias y heridas
catadas con mis labios.
Fue un deseo diferente
un deseo sublimado y extendido
de despertar por siempre
yo a tu lado… tú al mío.
Fue un deseo diferente
al de la noche mágica,
un deseo extendido sublimado
en las hilachas del fuego del alba,
y en la elipsis de mi canto.
Y te acaricie
-con el resplandor
de mi mirada iluminada
y el misterioso lenguaje
de mis dedos festivos-
desde el cabello a los pies.
Tú, plácidamente, no te percataste
pero el amor fue testigo.
SorGalim EL REGOCIJO DE LA PASIÓN CROMÁTICAO LA SENSACIÓN ACELERADA
DE REGARME, DISIPARME Y FUNDIRME
CROMÁTICAMENTE EN TU SER
Quiero regarme
-como traslúcido barniz-
por todas las imágenes cromáticas de tu ser:
el azul de tus pensamientos,
el moreno fuerte de tu piel,
tu cálido torso de dorado matiz,
el claroscuro de tus expresiones faciales
y el plateado de tu cabello…
Quiero disiparme
-como betún regado-
en el cromatismo asimétrico de tu virilidad:
el pardo dulce de tus ojos,
el amarillo de tu complicidad,
el ocre de tus historias del pasado,
el difumino que destapa mi sello granate,
y la chispa de tus chistes rojos…
Quiero fundirme
-como luna en tu río-
a la cinética luz que disfruto en tu beso,
el blanquecino de tu discusión,
la sombra rayada de tus vellos,
el púrpura del fuego en tu cariño,
tu frase turquesa que acaricia al corregirme
y el carmesí brillante de tu pasión.
SorGalim Estos versos escribo para ti…
así como te dedico cada uno de mis brindis,
vaciando la copa en la boca, me inundo… me estremecen
ilusiones que fluyen y se posan
dentro… y tus burbujas me acarician.
CON TU TACTO VIRIL SE DERRAMÓ MI COPARebosamos el brindis, esa noche como antes
junto a la brasa ardiente, con champán espumeante,
con tu tacto viril se derramó mi copa
que provocó tu antojo, que saboreó tu boca.
Esa noche supimos que estábamos perdidos,
seguíamos recorriendo caminos recorridos,
en zona inextricable, ya no habría retroceso
ni conciencia que apague al calor de los besos.
Fueron labios de fuego que la humedad no extingue
fueron llamas ardientes que aviva con las fuentes
fue un gran brindis de sorbos, de líquido y jadeo.
Esa noche supimos que el amor no se finge,
es dignidad que al tacto desata las corrientes,
y hace pulcra, impoluta la huella del deseo.
SorGalimBiografía:Milagros Coromoto Hernández Chiliberti - SorGalimNacida en Altagracia de Orituco, Estado Guárico – Venezuela, el 16 de marzo de 1965.
Profesora en Lenguaje y Literatura; Especialista en Dialectología; magíster en Gerencia Educativa y Phd en Psicolingüística. Aficionada a la música y a la pintura, ejecuta cuatro, guitarra y dibuja rostros.
Desde 1980 y durante más de 25 años, se ha desempeñado en la Unidad Educativa Ramón Buenahora de Altagracia de Orituco, como profesora por diversas generaciones, tiempo durante el cual pudo distinguirse como Docente de Aula, Jefe de Seccional y Coordinadora de los Departamentos de Evaluación y Control de Estudios [donde está en espera de su jubilación]. En el año 2.003 fundó -con otros seis socios- la Asociación Civil 'Batalla de la Victoria' y el acreditado Colegio del mismo nombre, desempeñándose desde sus inicios, en el Cuerpo Directivo.
Ha sido facilitadora a nivel universitario, en el escueto panorama de oportunidades del Orituco: IUTELL-FUNDAIUT [1.993-1.998], IUTELL-FUNDARENTAL [1.999-2.000], IUTIN [1.999-2.000], CUC [2.000-2.001], UPEL- MÁCARO [1.999… 2008], UNESR [2.005… 2008]
Su producción como escritora abarca alrededor de 500 poemas, 60 cuentos, 3 novelas y 4 libros que sólo han sido publicados parcial e internamente con fines didácticos. En la actualidad cumple el rol de asesora de trabajos de investigación y ofrece talleres de redacción, ortografía y composición literaria a miembros de la comunidad orituqueña.
milagroshernandez@gmail.com