LatidosMadre amándote siempre.A tu nombre Fabiola va mi canto,novia adormecida en mil latidos,que impulsan naves de amarantohasta la delicia de mis amores queridos. Ya ves cuando se navega en soledad,el corazón se inclina a recordarte mas,hoy que vacía va mi vida, tú llenasel lecho lastimero de mi orfandad. No te levantes temprano ni cojas ese fríoporque retarda nuestro reencuentroy endurece ...
LatidosMadre amándote siempre.
A tu nombre Fabiola va mi canto,
novia adormecida en mil latidos,
que impulsan naves de amaranto
hasta la delicia de mis amores queridos.
Ya ves cuando se navega en soledad,
el corazón se inclina a recordarte mas,
hoy que vacía va mi vida, tú llenas
el lecho lastimero de mi orfandad.
No te levantes temprano ni cojas ese frío
porque retarda nuestro reencuentro
y endurece la distancia a cada momento,
abrígate y ponte linda ya que tu amor tan solo es mío.
Ya sé que prendes velas en el altar los domingos
y pones tus manos bendiciendo
el camino vives pidiendo por tu hijo
en darle uno a uno tus ávidos besos.
Yo tengo el extraño destino de no tener tus brazos,
yo que nunca he saboreado tu dulce latido,
he sido el hombre que más te ha querido
y el que menos se ha mecido en el fragor de tus abrazos.
Hoy como siempre extraño tus caricias
y con esta carta viva te quiero decir
que sostengas mi alma para no volverme a ir
en la barca solitaria que vive de poesías.
Espérame este año, el otro y todos los años,
para poder tocar tus manitas lastimadas de pena,
así pasará esta tempestad que golpea con sus aguas la arena,
desbórdame de carisias y de contento pero déjame vivir
amando tu corazón y acunando recuerdos para mis sueños.
No cantó por cantar Con alas de esplendor
se escucha al camino,
cabalgando estandartes
de tu voz en libertad.
Entre paredes vegetales
aleteando amordazados sonidos,
se oye como un eco mutilado
la letra del poema, fusilado.
El estadio que sabe de la gloria
de tus canciones en plena llamarada,
conoce el canto “Te recuerdo Amanda”,
sabe también de tu sangre agrietada.
Golpearon lo sublime de tus manos
para que los sones de tu guitarra,
se quedaran detenidos entre muros temblorosos
y arrojados a la calle donde desfila
ensangrentado el sable del general.
Como si las cuerdas no supieran
que tu canto no conoce alambradas ,
no conoce botas enlodadas,
ni trastornos brutales con uniformes de parada.
Somos cinco mil en esta parte de la ciudad,
cuántas voces degolladas serán en otro lado,
si el viento enrumbó tu gloria
hacia la cúspide del heroísmo,
que los cubrió con su manto.
Que nos pasen bayonetas ,cañones,
que nos pasen fusiles, aviones,
que ametrallen nuestros cuerpos,
que ahoguen nuestros cantos pero nuestras voces
no pasarán, no pasarán......
!Ay de la juventud que no haga
temblar al tirano! decía Montalvo,
tú ponías las manos abiertas para el pueblo,
para que empuñen antorchas ,arados de libertad.
Ofreciste tu sangre derramada
para que la voz y espiga sean libres.
Yo conocí la dulzura de la tierra
con bandadas de canción florecida,
amasé el trigo con la esperanza
de que el pan llegue a la mesa del día.
Que el riachuelo nos traiga al río,
la brisa más tenue se haga viento,
lo simple del arado se haga surco fecundo,
y lo más íntimo de la lágrima
se haga poesía y canto.
Yo sé que agrandas el coro de los inmortales
que la Violeta del Neruda camina en Allende,
y la Parra con el Jara del Pablo con el Salvador,
en el sendero glorioso del Víctor Jara,
como el rocío a la flor.
Presencia SucesivaA César Dávila Andrade, un poeta en el tiempo. Todos te habrán escrito mil poemas
a la altura de tu armoniosa obra,
todos habrán dicho que tu talento
es algo que la premura del tiempo no soporta,
y tu soplo se ausenta mientras tu voz como el eco retorna.
Voy acoger los versos dispersos
que el susurro del aire anuncia a voces,
he podido mirar tu invisible plumaje,
he sentido el latido frío que hace tu pensar,
y que calienta tu rastro en el paraje.
La palabra se desnuda vestida con el aroma insoluble
que hacen los jazmines soñando en invierno,
mi voz se queda entre el cuerpo de un suspiro
que amanece y anochece en el delicado tinte.
Todo este tiempo que el reloj olvidó marcar,
han sido las horas que deambulo en el vacío,
hasta en mis sueños abatidos,
han caminado por los surcos vivos
que hace el arado cuando la tierra es una fisura
sin tiempo en el olvido.
Aquí duerme la quietud interrumpida,
por el tedio de la nada que han roto mis huellas
en pedazos de ágiles fosfatos y en un lamento del silencio,
he embarcado mi equipaje al infinito,
no sé dónde va a parar pero si sé que se va.
Tantas vidas que incansable he caminado,
tantos caminos que incansable he vivido,
este viaje sin retorno, esta noche sin madrugada,
este carnaval subterráneo que se ha desprendido
desde el madero hasta el polvo del acero que he caminado.
Mi vida ha sido un laberinto suspendido,
por la tentación del mundo y lo sagrado,
he conocido la brizna de la pluma
y me he embelesado por la cúspide en picada,
este martillar que adormece al leño y despierta a la bruma
como el fuego que inunda los plexos encontrados del dolor.
He conocido la altura desde abajo,
en esa escalera troquelada por los peldaños sucesivos
de mi ser adiestrado a vivir de la nada,
son los que me han hecho entender que el dolor,
se cura con la remendada presencia escondida,
qué hace la espina al vino cuando el pan es solo
espiga de astros perdidos en un rosal continuo de delirios.
Para qué volver por el manantial donde reposan
intranquilas esas piedras húmedas, si la sombra
de ese respirar conocen el crepúsculo de mi tristeza toda,
desde aquel día que entumeció mi destino
no soy el mismo camino bajo el oculto parapeto
de los astros en una frecuente despedida sin retorno,
ando buscando la evaporada presencia
del “Arquitecto de las gaseosas manos” para ver,
si detiene la amapola en mi camino.
Yo sé cuántas gotas tiene la lluvia en una tarde
oculta por el fango seco que hace mi espera,
pero no sé cuántas gotas tengan mis ojos
porque nunca he llorado la tristeza en lágrimas,
han sido ríos continuos de amargura que no conocen
su parar, se quedan, se van, se quedan, se van, y se van....
Conozco la rectitud de la flecha
porque en su filo de soledad he cabalgado,
he visto el inicio y el final de su tinglado,
por meses he custodiado despierto el sueño,
en esas noches que la quietud ha alborotado mi pensar,
han sido bandadas de dardos que todos
conocen la distancia cerca de un escorpión desnudo.
He suplicado a la dama de auroras oscuras,
que me sumerja en los suspiros del Mar Muerto,
que me deje mirar sus ojos profundos,
su cara con el invisible color de la negrura,
que me envuelva con su manto de olvido.
Por aquellos días que no tenía la fuerza
de la razón como un trote de olas a la deriva,
caminaba ciego de oír la voz del mudo,
balbuceando como se vive en una constante
dilatación entre el sonido y el silencio,
me enamoré con tal asombro de la dama,
pero su rechazo es el que detuvo la flecha
y regresó al impulso de su arco,
la armonía del guerrero en su plenitud.
Ahora puedo vestir desnudo de tropiezos
como la frecuencia del aire transita dando vida,
puedo ver la translúcida blandura del corazón
cuando anida en siete esferas el brillo del amor,
aquel que se desprende de las alas de color
antártico, el rosado suspiro de la quietud.
Amigo nos une un compromiso de inspiración,
que nos dio aquel abrazo distante
sellado por el dulce secreto entre la arena y el río,
te contaré que ahora soy amigo de la tristeza
porque en su camino vivió mi inconsciencia
como un cincel de algodones minerales
han penetrado en sus brechas de ausencia,
y ha nacido la suave armonía del amor.
Desde aquí te envío como un rumor
de frases, este aroma que atraviesa
el radiun de los astros en una fuga continua
hasta el instante viajero de tu corazón.
Biografía:
Fausto Romero [Ecuador, 1960]. Poeta, dibujante técnico, joyero, docente y gestor cultural. Ha publicado Una lágrima en el fuego del olvido [1997], Despertar de Amapola [2000], Quipus [2006]. En el año 2000, participó en la Feria del libro Ecuatoriano y el Festival de Poesía, ambos realizados en la Universidad de Rutgers “Multipurpose Room”. En repetidas ocasiones, ha colaborado con PELHAM PULSE, periódico publicado por la compañía Tiffany & Co. Por espacio de ocho años [1998-2006], formo parte de la Casa de la Cultura Ecuatoriana 'Benjamín Carrión' Núcleo de New Jersey. A comienzo del 2007, se desempeñó como director general del proyecto “Rascacielos y Balcones”, un trabajo discográfico hecho por motivo de los 450 años de fundación de la Municipalidad de Cuenca, Ecuador. En la actualidad, ejerce como gerente general del periódico cultural La Mandrágora. Varios poemas traducidos al Ingles y Holandés.
http://www.dse.nl/~krott/brontekst/romero.html
fmromero9@yahoo.com