IPreámbulos lejanos,volutas que resuenan,nada me dijo que vendrías.Ni estos atardeceres,latentes peldañosaún cuando en los quicios bullíanmis hordas litigantes.Hado de mi credo:escucha estos trazos.IICómo derritenlas sombrasen los muslos.Cómo se derraman los arlequinesen las baldosas nocturnas.Dios comenzó siendoun airoso geómetray terminó en la suertede un apagado teorema.IIIConjeturaba ...
I
Preámbulos lejanos, volutas que resuenan, nada me dijo que vendrías.
Ni estos atardeceres, latentes peldaños aún cuando en los quicios bullían mis hordas litigantes.
Hado de mi credo: escucha estos trazos.
II
Cómo derriten las sombras en los muslos.
Cómo se derraman los arlequines en las baldosas nocturnas.
Dios comenzó siendo un airoso geómetra y terminó en la suerte de un apagado teorema.
III
Conjeturaban las sombras una especie de laurel profundo cuando los magos comenzaron a renacer de la hoguera inminente como el prefacio de un espejo incontinuo.
biografia:
Luis Fermando: Escritor catamarqueño, actualmente radicado en Río Gallegos, Santa Cruz,Argentina, en donde se desempeña como redactor de la prensa gubernamental y corrector en el diario 'El Periódico Austral'. En cuanto a su actividad literaria, publicó dos libros de narrativa experimental y sus textos aparecen publicados tanto en revistas virtuales argentinas [www.nuevaliteratura.com.ar - www.elasunto.com.ar - www.margencero.com - www.lazonacritica.com.ar - www.zonalibre.org]; como así también internacionales [www.letralia.com -Venezuela- www.velero25.net -Perú- www.soypoeta.com -España-].