1.Los hombres se pierden en el tiempoLos hombres se pierden en el tiempolos traga la corduray quieren volarhuyen hasta morirRecorren otras latitudes para despertarnunca hay retornoaunque a veces los coma la nostalgiaNo tiene que ver con edadTiene que ver con coloresvocesEl otoño que va deshojando la corteza.El viento los abraza como cadenas trepadorasy ellos huyen.El hombre no se limita en ...
1.Los hombres se pierden en el tiempo
Los hombres se pierden en el tiempo los traga la cordura y quieren volar huyen hasta morir Recorren otras latitudes para despertar nunca hay retorno aunque a veces los coma la nostalgia No tiene que ver con edad Tiene que ver con colores voces El otoño que va deshojando la corteza. El viento los abraza como cadenas trepadoras y ellos huyen. El hombre no se limita en reconocimientos crea otro mundo de flores y acude desesperadamente a él Cuenta las mismas historias a otros ojos y se seduce se conquista, otra vez Reparte besos por el ciberespacio e irremediablemente cae en la ciber-traición. Sólo algunos descubren la ternura el paso de la expresión en el rostro la voz de la mano en la espalda y esas arrugas que hablan Algunos tienen problemas con las palabras y prefieren no utilizarlas Otros rehuyen a la verdad del corazón Le tienen apego a la fantasía Son como niños y como tales, juegan, juegan en la eternidad Hacen sus travesuras Se revuelcan en los vaivenes Se esconden bajo la cama Se van con quien les regale dulces tratando de extraer una caricia. Deambulan por las veredas Se asoman a los edificios buscando la hora más sofisticada de la tarde Y sólo ahí de un capullo intacto Nacen otra vez.
2.Merlot
Me basta este instante Una vez al mes Ven un rato y conversa conmigo Trae una copa la llenaremos de vino Que sea merlot cualquiera, pero merlot.
Si no quieres hablar No importa Me vasta tu compañía charlaremos el silencio y escucharemos la noche.
Llevaremos en las mejillas gotas de baile espantaremos polillas y en ello, ruborizados de espíritu, atraparemos todas las intenciones.
3. Cadalso [fragmento]
II. Se desprende un trozo de este cuerpo y se funden en llamas los aires Arden las cabezas Suspendidas las ideas quedan
Cómo atrapar este instante de los años?
El dolor refundido en el juicio Un soplo de ternura, la búsqueda La prudencia ya no es necesaria Entonces, perdonadme este sacrilegio
El cuerpo yace eternamente en el largo citadino La ciudad duerme Y yo estoy ardiendo
Un extraño de puntas al suicidio
Y el dolor no está ausente.
III.
Un grito espontáneo Transmitió las calles Que liberador este instante Re pro cha ble El día se despertó pasado las doce Asfixiante La multitud ardió en el pavimento En medio de este llamamiento Las cenizas Germina la voz de este canto Con tizne indulgente Ya no tan propio de los años
Y decidme, en qué lugar te encuentras?
biografia:
XIMENA TRONCOSO [Santiago de Chile, 1967]
Poeta chilena y Gestora Cultural. Estudió Derecho en la Universidad Central y Periodismo en la Universidad ARCIS. Dirige el Departamento de Prensa y Difusión Cultural de la Sociedad de Escritores de Chile. Ha participado en talleres de creación literaria, festivales y encuentros literarios nacionales y extranjeros, como también en ferias del libro y diversos intercambios culturales en países como México, Cuba, Colombia, Perú, Uruguay y Argentina. Ha sido publicada en revistas literarias y diversas antologías como son: Forestal 22. 2006. Mago Editores; Con la Ayuda de Mis Amigos, 1996. Mago Editores; Rompiendo el silencio. 2005. Imágenes de Océano; CD Senda Poética II. 2005, Sello Leutun.