Alma mía... Alma mía revueva tu esperanza, a imagen del altísimo creada. Remonta tu fugaz volar de hada, deseando vida eterna con templanza. Aunque algún mal pretenda clavar lanza, Dios te guía, pacífica y confiada. No podrá el infeliz hacerte nada, los ángeles custodios dan confianza. De un páramo celeste has nacido. Grandes bellezas fueron destinadas para ti, ellas serán sostén y ni ...
Alma mía... Alma mía revueva tu esperanza,
a imagen del altísimo creada.
Remonta tu fugaz volar de hada,
deseando vida eterna con templanza.
Aunque algún mal pretenda clavar lanza,
Dios te guía, pacífica y confiada.
No podrá el infeliz hacerte nada,
los ángeles custodios dan confianza.
De un páramo celeste has nacido.
Grandes bellezas fueron destinadas
para ti, ellas serán sostén y nido.
Sigue el camino hacia tu morada,
te darán allí todo lo perdido:
justicia, paz, bondad, por ti soñadas.
'Bosques del futuro...' ¡Qué será de los bosques del futuro!
¿Amplios lugares verdes y seguros
o desiertos con nubes de polvo oscuro?
Los imagino… imponentes o pequeños.
Sólo el hombre es el que puede
condenarlos o ampararlos
de la muerte.
Los imagino… sublimes o sombríos.
Sólo el hombre es el que puede
recrearlos o destruirlos
para siempre.
Los imagino… frondosos o arrasados.
Sólo el hombre es que puede
rescatar ese tesoro
o abandonarlo a
su suerte.
'Los senderos de la vida' Cuando transites por los senderos de la vida,
aquellos que te han tocado caminar,
no des vuelta nunca la mirada, sigue andando,
ayudando al que a tu lado va a la par.
Si tropiezas, no desprecies esa piedra
que se interpuso causándote dolor,
porque en todo lo malo que sucede,
puedes hallar una enseñanza y ser mejor.
No olvides agradecer cada mañana,
por la vida, la familia y el amor.
Esas pequeñas-grandes cosas, nos demuestran,
la huella inefable del buen Dios.
La sonrisa de un niño, su mirada,
su alegría inocente, su candor,
nos recuerdan que todavía en el mundo
existe la esperanza y la ilusión.
Cuando transites por los senderos de la vida,
comparte lo que tienes con los demás.
Abre tu alma, escucha, aconseja, sé sincero,
de ese modo, feliz te sentirás.
'No esperes a mañana' No esperes a mañana…
para decir te quiero o dar un abrazo a las personas
que tienes a tu lado,
porque no sabes cuánto tiempo estarán cerca de ti.
No esperes a mañana…
para hacerte amigo de Dios,
agradecerle todo lo que te ha dado,
pedirle lo que necesitas o solicitarle su amoroso perdón.
No esperes a mañana…
para realizar aquello que te agrada: leer un buen libro,
meditar un momento, caminar por la playa;
el trabajo es beneficioso, siempre y cuando,
te tomes un tiempo para descansar y pensar en ti mismo.
No esperes a mañana…
para compartir tu vida con aquellos que amas,
porque te necesitan
y esperan que los acompañes y le brindes afecto.
No esperes a mañana…
para jugar con tus hijos, cuando te des cuenta,
crecerán y como las aves,
se irán del nido.
No esperes a mañana…
para ayudar a quien lo necesita.
No olvides que si das con generosidad,
multiplicado lo recibirás.
No esperes a mañana…
para reconciliarte con alguien.
El perdón libera, sana
y da alas para volar libremente.
No esperes a mañana…
para cambiar aquello que puedes cambiar de ti mismo
y de lo que te rodea.
El mundo cambiará, si empiezas por cultivar
los sentimientos buenos que guardas dentro de ti.
No esperes a mañana…
porque quizás ese mañana no llegue.
Biografía:
Soy Profesora para la enseñanza primaria y Profesora Superior de Piano, Teoría y solfeo. Desde mi juventud me sentí inclinada a plasmar por escrito mis sentimientos y pensamientos. Deseo transmitir con lo que escribo, mensajes positivos para todos los que me leen. Si puedo alegrar a un sólo lector, mi tarea estará cumplida.
fabianapide@yahoo.es