FARO Mirador de infinitos buscando desalientos. Fluyes la constante luz arrasadora, para hacer lo memorioso. Y entre el beso y el inverso: la desconsolada madrugada. Y entre cada uno de ellos, tu pie, derrumbando calidades.EL ESTALLIDO FERVIENTE DE LAS ROSASAnuncian el estallido ferviente de las rosas.El sopor de las innumerables bestias conjuradases océano de miedo.No hay sollozo indecente mayor ...
FARO Mirador de infinitos buscando desalientos.
Fluyes la constante luz arrasadora,
para hacer lo memorioso.
Y entre el beso y el inverso:
la desconsolada madrugada.
Y entre cada uno de ellos,
tu pie,
derrumbando calidades.
EL ESTALLIDO FERVIENTE DE LAS ROSASAnuncian el estallido ferviente de las rosas.
El sopor de las innumerables bestias conjuradas
es océano de miedo.
No hay sollozo indecente mayor que tu signo
vertebrando esta guerra desmedida.
Tu nervio converge en los diminutos nervios de tus víctimas.
En un extremo del planeta cuatro niñas
buscan desmemoriadas sus brazos en un basural.
Sus manos, sus lánguidos dedos, sus uñas amapoladas.
Beben la leche vómito desmesurado.
Cuatro niñas de tus ojos, miradores de la nada,
anuncian el estallido ferviente de las rosas.
Ya avanza el artificio de los hombres.
El óxido corruptor no puede con el m℮tal de la garganta,
no pueden los ladridos tercos, ni la espesura del espanto.
Una llamarada de voces, de pústulas y tornados de acero
anuncian el estallido ferviente de las rosas.
En el cenit del mundo yo te veo,
escribo una nota de estéril aguacero para tu sed.
Contemplo los jardines
mientras a mi lado
anuncian el estallido ferviente de las rosas.
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EL VENENO EFICAZTu sutil olvido,
las madrugadas de Caracas,
la Cañada en la ciudad de la espuma,
aquella mirada en el vaporeto frente al Rialto,
tu nombre estampado, contaminando un poema,
la soledad en taxi por la Concorde,
el otoño imprimiendo lascivia de Parque Lezama,
este inquieto desamor que no cesa,
la diferencia entre cóncavo y convexo,
el vuelo del ave en la caída de la muerte,
la mendicidad de las utopías,
mis manos, si toman mis manos
y los amigos poetas
que me absuelven la agonía
y el infame licor
que imprime en las arterias su signo
y la palabra que callo
me envenena.
biografia:
Rogelio Pizzi nació en Córdoba, Argentina, en 1956, vive en Buenos Aires.
Perteneció al grupo literario 'El sello, el cráneo y la sed' junto con Osvaldo Pol, Susana Degoy, Rafael Velasco, Leandro Calle y Raquel Garzón.
Es Profesor de Matemática por la Universidad Católica de Salta - Subsede Buenos Aires.
En 1997, Editorial Vinciguerra publicó su poemario Poema previo, en Buenos Aires.
Recibió mención en el 'Premio de Literatura de Córdoba' en 1997 y del 'Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos de Nueva York', en 1998.
Invitado al Festival Latinoamericano de Poesía de Rosario, en 1999.
Poemas suyos integran las antologías Poesía Argentina de Fin de Siglo. Ed. Vinciguerra y Córdoba Poética Siglo XX, Ediciones del Fundador.
Plaquetas editadas: Del pétalo diverso y Breve Idolatría, junto con el poeta Leandro Calle.
Mención en el Primer Concurso Iberoamericano de Poesía 'Neruda 2000', Temuco, Chile, con publicación en antología. Jurado integrado por Gonzalo Rojas [Premio Cervantes 2003], Miguel Arteche y Jorge Boccanera. Primer Premio en Poesía UTE - CTERA [Unión Trabajadores de la Educación - Argentina] en 2006.
pizzirogelio@yahoo.com.ar