Esteban Andrés Espinoza
Esteban Andrés Espinoza,también conocido como Sarkas alias Sarcastiko.Nació en 1959 en Santiago de Chile. Sale al exilio a Nueva Zelandia, donde vive hoy rodeado de ballenas naufragadas y antiguos ritos maories.Comenzó a escribir a los 15 años y publicó su primer libro en 1989, «Elegy to Hope» en NZ. También ha sido publicado en antologías neozelandesas y australianas.Aun escribe en castellano poesía antipoética y trabaja como asistente social y dirige a su vez una fundación de ayuda a los inmigrantes y refugiados.
AUTORETRATO
No diré cuando nací ni tampoco donde
Eso se lo dejo al querido lector/a
Dios o el diablo, negro y rojo
Elija Ud. su propio destino
Sólo ayudo a los perdidos para siempre
porque los que están es que nunca se han ido
El que se va sin que lo echen
No siempre vuelve cuando lo llaman
Cuando diga esperanza
Léase desolación angustia conmisericordia
No se me confunda con otros poetas
Soy originario de sur a norte de mar a mar
Viajero que nunca vuelve
Deja detrás espuma seca.
este no es acabo de mundo
Sólo el fin de la vida en la tierra
Viajero que salió de viaje
Ríe mejor.
LAS COSAS QUE HE APRENDIDO
Aprendí lo que era la poesía una vez que me agaché
Y le vi los calzones a Rosita
Aprendí a leer con los versos de un pájaro
Colgado en un tendido eléctrico
Conocí el miedo mucho antes
De que el miedo me conociera a mí
Lo que somos hoy no es producto de la casualidad
Sino de todo lo contrario
Aprendí que el amor es efímero como es el viento
Pero donde hubo fuego cenizas quedan
Aprendí que aunque algunos vivan en una jaula de oro
Cuando mueren los gusanos también se los comen
Nadie se escapa de la muerte que es lo único seguro
Aprendí que más de tres atardeceres es paja
Después de escuchar las noticias de la guerra
Más valen mil pájaros volando aunque te caguen la cabeza
La palabra dolor y la palabra amor son muy parecidas
Todo lo que comienza termina y no siempre de la mejor/
manera
El útero es la puerta hacia el final y la muerte es la puerta/
al olvido
Las tres Marías son cuatro aunque a la última no la/
alcancemos a ver
El oficio de poeta no alcanza ni para medio kilo de pan
Aunque se gaste bastante en papel y tinta
Todo lo que empieza termina en un agujero negro
Donde caen todas las galaxias que recorren el espacio
No todas las verdades aplican todo el tiempo
A veces las mentiras también perduran por los siglos
Hay una simple verdad ineludible
Que nadie puede negar ni detener
Nacimos comenzando a morir y eso es todo.
SE VENDE
Un Jesucristo rubio x $5
Un mormón en bicicleta
Un castillo en el aire
Un beso en la mejilla
Un adiós y también una bienvenida
Y mi antiguo baúl donde guardo los recuerdos
Vendo x cambio de ideas
Un libro cargado de sueños que nunca se cumplieron
Una canción que no alcancé a terminar
Un cuadro lleno de tropelías
Un descubrimiento ya pasado de moda
Y tres pares de zapatos
Vendo x si acaso
Algunos poemas dedicados a mujeres ficticias
(Ud. le puede cambiar el nombre y usarlos de nuevo)
Un pasaporte con una tremenda L en su cubierta
Un archivo de secretos nunca abiertos
Y un disco de Ella Fitzgerald que ya no escucho
Vendo también por viaje al exterior
Un telescopio lleno de estrellas
Un caracol gigante que canta olas
Una guitarra triste
Una máquina de escribir que ya no trabaja
Pero que alguna vez dijo muchas letras
Un álbum de fotos de otra época
Y el rigor de las esposas en mis muñecas
Todo lo que vendo vale muy poco
Casi lo regalo pero no me atrevo
Tal vez a otro le interesen algunas cosas
Que no podré llevar en mis maletas.
ADVERTENCIA
Voy a decirte algo
Todo lo hablo en clave
Soy mandado a ser para las foras
Cuando digo hermsoso
Quiero decir horrible
Cuando digo feliz
Debiera decir descontento
No se medebe tomar en serio
Adivinen lo que quiero decir
Cada vez que me callo.
POETAS DEL SIGLO 21
Atención.
Alto a lo que hacen
Siéntense tranquilamente frente a sus pantallas personales
No sigan
Cuiden sus palabras tristes
Sus amores sin fin
Sus penas interminables
Sus mañanas y sus noches
Sus frustraciones supereróticas
Aquí estamos frente a la poesía de la nueva era
-gracias al mercado libre y al precio del dólar americano-
[pero nunca creas que es gracias a tí]
Ojo con todo
Una cámara mira dentro de tí
Un micrófono a control remoto escucha tu corazón
Un disco secreto toca tus sentimientos.
No te preocupes. No mires ni reclames
Sufriente de extrañas profecías
Recolector de embrujamientos rotos
Y de luchas silenciosas del alma.
Usa la tarjeta de crédito de tu sentido común
Para que proveas creación futura
No mires alrededor. No busques excusas,
Poetas del Siglo XXI
no cumplas con lo establecido.