CUANDO ESTEMOS VIEJOSCuando estemos viejosy se nos achique el paisaje en los ojosy el sol del invierno, se nos ponga flojoY nos cachetee la cara el espejoCuando estemos y tiemblen mis manos, al tomar las tuyasy nos falte el llanto, la risa y la bulla de estos nuestros hijosque ya estarán lejosCuando estemos viejos, cuando estemos soloscuando no haya nada, y nos duela todocuando solo exista la cas ...
CUANDO ESTEMOS VIEJOS
Cuando estemos viejos y se nos achique el paisaje en los ojos y el sol del invierno, se nos ponga flojo Y nos cachetee la cara el espejo
Cuando estemos y tiemblen mis manos, al tomar las tuyas y nos falte el llanto, la risa y la bulla de estos nuestros hijos que ya estarán lejos
Cuando estemos viejos, cuando estemos solos cuando no haya nada, y nos duela todo cuando solo exista la casa vacía y anden en silencio tu sonrisa y la mía ¡nos querremos tanto!
Que nuestro cariño llenará la ausencia de estos nuestros hijos Cuando estemos viejos yo te los prometo compañera mía serán nuestros años plenos de dulzura serán nuestras horas llenas de poesía
Andaremos juntos viejitos inquietos las cuatro estaciones de un mundo de nietos y verás mi vida que miente el espejo pues seremos novios cuando estemos viejos y seremos novios cuando estemos viejos.
LA MUERTE
La muerte que de luto llena el alma, que traidora acecha por doquiera, no respeta ¡ingrata! La barrera del que quiere vivir en dulce calma
alevosa destruye con fiereza, juventud, ilusiones, alegrías, y las sepulta entre las losas frías sin piedad con insólita fiereza
los magnates que ayer, con gallardía disfrutaban de gozos y riquezas, yacen hoy, entre escombros y malezas, en obscuras, sin vida, ni alegría
el poderoso que soberbio estaba de sus caudales y su grande fama, hoy se encuentra cubierto por la lama, olvidado del mundo que lo amaba
la de forma y belleza esculturales que ayer con altivez iba luciendo, hoy la están los gusanos carcomiendo dando fin a sus glorias mundanales
¿De que te sirven las caducas glorias, que con afán persigues en la vida, si el placer y la dicha fementida ni siquiera la guardan las memorias?
los que ayer te quisieron con ternura, al dejarte en la tumba, te olvidaron, algunos poco tiempo recordaron tus cariños, acciones y dulzura
¡oh mortal! Tu grandeza y poderío a nada se reduce con la muerte ella deja tu cuerpo ya inerte y con ella termina todo brío
procura ¡oh mortal! al despedirte de esta vida de efímeros placeres, haber cumplido siempre tus deberes; ¡honrado he sido! puedas tu decirte!
piensa que muy rápida es la vida, como un ave ligera veloz vuela ¡ay de tí si no dejas bella estela, si la virtud en tu alma no se anida!
¡infeliz si al morir no tienes nada! si riquezas morales no alcanzaste, pobre de tí, si aquí no atesoraste los caudales que dan la gloria amada
¡oh muerte cruel! tu tétrica guadaña destruye en un momento la grandeza, ante tí, nada puede la riqueza, muere el rico, y el pobre en su cabaña
tu golpe aunque ignorado, es muy certero, si se opone la ciencia tu la rindes, al cuerpo y alma pones lindes, cada quien va siguiendo un derrotero
dichoso del que en vida ha sido bueno, y que puede al dejar el triste mundo, decir, con gozo íntimo profundo: ¡Hiéreme muerte, sácame del cieno!.
Planeta azul y el Sol
Eres tu que gira y gira en un rumbo desconocido, giras alrededor de su luminosidad gratuita, bella estrella que alumbra y da vida y nos llevas a ese espacio azul e infinito
Las estrellas brillantes, claras e inertes, observan tu paso celestial por la galaxia, y de un solo molinete la noche es día, mientras que los días pasan indolentes