Hay lucidezen el instante en que te deseo,furiosa y clandestina,desgarrada y obvia.Objeto del deseodesencadenado en la ruina de su ser,destrucción del instanteque se ha dado a sí mismoel límite y la desnudez,soy torpe en eso de tocarte,eres la apertura y el obstáculode estas manos que se detienenhasta exasperarte[infinitud disgregada]ante la imposibilidad,apenas momentánea,de arrebatarte de t ...
Hay lucidez
en el instante en que te deseo,
furiosa y clandestina,
desgarrada y obvia.
Objeto del deseo
desencadenado en la ruina de su ser,
destrucción del instante
que se ha dado a sí mismo
el límite y la desnudez,
soy torpe en eso de tocarte,
eres la apertura y el obstáculo
de estas manos que se detienen
hasta exasperarte
[infinitud disgregada]
ante la imposibilidad,
apenas momentánea,
de arrebatarte de ti misma
en mi propio arrebato.
* * *
Es verdad que estamos solos
que nuestro signo es la muerte.
Somos el instante que
en el instante mismo de su revelación
desaparece.
Hay un sonido itifálico
y una provocación
en la aniquilada seguridad
de que todo es efímero:
Efímeros los pasos que seguimos,
efímera la huella
y sus recomienzos.
Es verdad que nuestras estrellas
son de hojalata
y que nuestra risa
es la confirmación del espanto.
He aquí que estamos solos
y que la sensación de derrota
provoca en nosotros
la tempestad de la carcajada.
He aquí que somos libres:
vivimos al límite de nuestros sentidos
siempre desgarrándonos,
siempre a punto
de aniquilarnos
incluso en los actos más vitales.
[hay que estar muerto
para ver las lágrimas de Eros,
para participar de ese pulso
que nos hermana:
es la conciencia de la muerte
la que nos hace precarios, derrotados,
y algo, en la exhalación
de ser uno en el otro,
de alternar los rechazos,
nos dice que allí reside
nuestra victoria].
Es verdad que la naturaleza
es la muerte de nuestro signo.
He aquí que estamos
provocando nuestro propio estallido
en la inútil cosa
del respirar.
* * *
[A Javier Neira Marín]HE AQUÍ AL POETA:se le pide que grite.
Hay un ritmo que se deja disipar
por la voz de la anticipación.
El instante se consume en su potencia.
El poeta sólo puede registrarlo
en su verosimilitud primera.
Dolores de tierra agitan la bondad
de su despertar.
Hay una política errabunda
en lo más profundo de su sueño.
El retorno es su signo,
el espiral su paso.
Detrás de su centro están las sinfonías
de lo por venir.
Vieja música de sordos
la de sus simulacros disipados
en las sombras pavorosas.
Todo aguarda la palabra del poeta
que oficia de curandero de la memoria.
Allí la dignidad de la palabra:
la voz de aquellos que callaron.
Allí la dignidad de la poesía:
anticipación de una imagen
en la que todos los hombres son uno solo.
Afuera se escuchan los susurros de las botas
que se dicen al oído los instantes
de la tortura.
El poeta se resigna a ese despertar maligno
de los hombres asesinados.
El poeta se lanza a ese abismo
y es tan humano como las balas
que testarudamente relaciona
con el cuerpo derrotado de su amada.
La luna puede esperar,
el amor puede esperar,
el hombre se va dejando habitar
por la palabra punzante del poeta.
Afuera gritan angustias de sangre derramada
y el silencio del poeta es su mayor protesta.
Afuera, los hombres juegan
el horrible juego de las decapitaciones
y el trono del poeta
es una confusión de discrepancias.
biografia:
FERNANDO VARGAS VALENCIA [C]Poeta nacido en Bogotá, en 1984. Abogado de la Universidad Externado de Colombia. Auxiliar de investigación en sociología jurídica en el Instituto de Estudios Interdisciplinarios de dicha universidad. Estudios en Literatura y Sociología. Tutor en programas de formación docente en el área de Cultura de la palabra y creación literaria. Ganador de varios concursos nacionales e internacionales en Colombia, Cuba y España. Director de la revista poética Fata Morgana y de la sección literaria de la revista Somos - Libertad Bajo Palabra de la Universidad Externado de Colombia. Incluido en varias antologías de nueva poesía hispanoamericana en Perú, España y Cuba. Invitado a varios encuentros nacionales e internacionales de poesía en Colombia, Brasil y México.
fvarva@yahoo.com