SOBREVIVIENTEMe gusta esa palabra que no dicen-oscuro tributo a lo callado-cuya primera palidez avanza, expuesta hacia la opacidad, al implacablesepulcro de la boca llenade miedo.Inclinación a no aseverar lo manifiestola ruina de una siniestra noción que nadie aprobaría.¿Acaso es la estricta flecha brusca y tortuosaque se ampara en la búsqueda? ¡insensato el que hablade más! Es conveniente ...
SOBREVIVIENTEMe gusta esa palabra que no dicen
-oscuro tributo a lo callado-
cuya primera palidez avanza, expuesta hacia la opacidad, al implacable
sepulcro de la boca llena
de miedo.
Inclinación a no aseverar lo manifiesto
la ruina
de una siniestra noción que nadie aprobaría.
¿Acaso es la estricta flecha brusca y tortuosa
que se ampara en la búsqueda? ¡insensato el que habla
de más!
Es conveniente usar el común vocabulario
no desteñir, no desentonar,
pertenecer al coro solemne de la mayoría
avanzar en la misma dirección
no cortar por lo sano
ni siquiera
intentar cambiar el rumbo programado por quién sabe qué hierático designio,
largar el cuajarón de la sangre distinta
y apegarse al embrujo del aplauso y la aprobación unánime.
Digamos que perforar lo establecido,
empezar desde el costado del pensamiento libre
es destruir un cierto cordón
umbilical
con el fuego de pensamientos nuevos.
Me gusta esa palabra
que no dicen
porque yo la recojo con la ternura de la brizna a la gota de rocío
como a una sobreviviente
me apropio de ella
la protejo
hasta que un día por fin
la sienta mía.
LA MUJER QUE SOY La mujer
que yo soy
tiene una blusa de neblina
para vestir el sol de una mirada
tiene
una eternidad volcada de su vaso
la arena
de un reloj
donde no hay primaveras.
La mujer
que encontró
una huella renovada
entiende
que profesa la fugacidad
como un tejido de croché que no hace falta.
Esta mujer
lleva la falda más arriba
de la esperanza.
Ciñe su cintura
el eco
todavía
del deseo
que ya
no tiene nombre.
EL ESPEJOUn espejo tiene
el alma triturada.
Origen y destino,
tiembla
secretamente desdeñoso
mientras acecha
la perplejidad.
El espejo tiene raíz de aullido
late entre luz y sombra,
destiñe a zarpazos
mientras alumbra fantasmas
y ciega cuerpos,
huesos.
¿Caben cuerpo y alma en un espejo?
Los labios reflejan un cuento desgranado:
el que dice que el mundo es real
sólo porque mira y ve.
El espejo contiene una llave imperdonable.
Susana Lizzi- Gualeguaychú- Entre RíosBiografía:
SUSANA MABEL LIZZI DE BERTUZZINarradora, poeta, docente. Nació y habita en Gualeguaychú, Entre Ríos, Argentina. Ha obtenido numerosos premios literarios, participado como expositora en Congresos y Encuentros de Escritores, y se ha desempeñado como jurado en concursos literarios.
Ha actuado en teatro vocacional desde el año 1971 a 1992 en los grupos de teatro “La rueda”, “Tablas” y “Asociación Amigos del Arte”, de Gualeguaychú; ha dictado cursos y conferencias, colaborado con numerosas revistas literarias, y coordinado talleres de escritura.
Fundadora y Presidenta de la Sociedad Argentina de Escritores, Seccional Gualeguaychú [SADE], periodo 2000/2003; como tal, organizó un Concurso nacional de cuentos, un certamen provincial de poesías, y un Encuentro Internacional de Escritores, entre otras actividades.
Con el grupo taller de escritura para jóvenes “Vigilia”, organizó espectáculos artísticos tales como “Maldita poesía” [2.000] “Bendito arte” [2.001] y “Poesía desde el vértice”, ciclo que fue presentado en la XXIX Feria Internacional del Libro de Buenos Aires [2.003]. Asimismo se realizaron homenajes, y recitales de poesía en las escuelas.
Su libro de cuentos “La telaraña” fue publicado en el año 2001. Sus libros de poesía “A dentelladas”, “Los silenciados”, “Los hijos de la serpiente”, “Cadáveres ocasionales”, “La oscura complicidad”, y otros, permanecen inéditos.
susanalizzi@yahoo.com.ar