MANTO DE MELANCOLÍASNaciste En un manto de melancolíasEn una tardeQue deshabitó moradasY desgranó edadesDesde entoncesLa noche entró por tus ojosY cayó triste en tu lechoDesde entoncesCaíste en los pies descalzosEn el vientre desnudoY las manos vacíasDesde entonces Anduviste esperando sueñosQue nunca llegaronQue nunca levantaron vueloM ...
MANTO DE MELANCOLÍAS
Naciste En un manto de melancolías En una tarde Que deshabitó moradas Y desgranó edades Desde entonces La noche entró por tus ojos Y cayó triste en tu lecho Desde entonces Caíste en los pies descalzos En el vientre desnudo Y las manos vacías Desde entonces Anduviste esperando sueños Que nunca llegaron Que nunca levantaron vuelo Mujer de los años blancos Que soportaste ráfagas de sufrimientos Y te enfrentaste al enemigo Que hizo destejer la morada de tus hijos Mujer que caminaste Por las trincheras de la vida Enarbolando las banderas de la esperanza Y sembrando flores blancas En las Colinas de los deshabitados Mujer que extraviaste tu sonrisa En las paredes de los explotadores Y tus ojos descendieron a sus tierras A sembrar odio y venganza !Said de las manos negras! Cosechera de sombras Donde las heridas Recorren tus campos blancos Y las miradas Se esconden detrás de tus ojos !Said de las manos negras! Que tejió de oro sus campos Y pinto sus paredes con tu sangre !Said explotadora inhumana! Mientras el frío Va mordiendo el corazón de las flores tristes Te marchas Derrumbando vientos Despertando dolores enterrados Dolores ausentes Así te marchas Al compás de las matracas Y bebiendo el corazón de la chicha Que amparó tus penas Así te marchas Con la música en tus manos Agitando sus pañuelos Y despertando sus voces Mientras te alejas Tu voz estalla en el horizonte Para decirle al mundo No quemen mi sombra Ni la de mis hijos Para decirle al mundo Que nadie pudo salvarte del suplicio
ODA A LA MUERTE
Han apuñalado mi alma En el amanecer del fuego En la hoja del cuchillo Se desangró mi rostro Mi cuerpo Se descuartizó en su sombra Y mi lengua Se estranguló en mi dolor La noche Desmayó en mi angustia El día Se congeló en el invierno de mis huesos Y el viento Se enredó en el atardecer de mis lágrimas Han apuñalado mi alma En las llamas del crepúsculo En el adiós de sus cenizas Se desgarró mi nombre Y mi voz estalló En la flauta del viento Jilgueros de luz y de sombra Vuelan al rededor de mi tumba Descienden al gesto de mis huesos Y llegan al olvido de mi rostro
LA DESPEDIDA DEL POETA
Mi cuerpo Es el tiempo La distancia Y la desgracia Es el dolor que dobla Chilla Muerde Aloca Es el espectro Que afila y bebe melancolías Dolor matador de fuegos Tentador de vinos Quita tus manos De mi cuerpo Sin cuerpo Quita tus sueños De mis sueños Sin sueño Quita tus males Que devoran mi cerebro Tú Soledad Compañera de mi vida La que alargó mi tiempo Y dobló las horas de mi escritura Juntos moriremos Y sólo tú despertarás mañana A tocar las campanas del silencio Y sembrar flores En los jardines de los poetas Cuando la aurora anuncie tu regreso Te pondré tus ojos Cuando tu esqueleto se asome a la puerta Te vestiré de carne Cuando fluya tu sangre Te pondré el corazón Y junto a ti Despertarán nuevos versos Y jamás olvides Que los poetas También florecen Después de muertos Reloj dueño del tiempo Canto de minutos Y de horas Así me marcho De mi cuerpo De mi edad Y de mi nombre
biografia:
María Joaniquina [Oruro, Bolivia, 1957]. Enfermera, poeta y aficionada a la composición plástica. Trabaja como asistente de laboratorio. Participó en el Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos en Europa [Estocolmo, 1991] y colaboró en la revista literaria Contraluz. Tiene poesías dispersas en antologías, periódicos y revistas de Suecia, Bolivia, México y Chile. Ha publicado: m℮tamorfosis del silencio [1992] y Adagio de luz mojada [2004]. Reside en Estocolmo desde 1977.