-Hölderlin-Los púberes carácteres de esta nocheeluden las elucubracionesdel cuerpo joven de un viajeroque, en su semejanzacon ella, busca el enigma,la puerta o la demenciacomo otra ruta al punto inmanifiestodonde la desnudez no sugiereotra cosa, que, la profanidad de la belleza.Daniel Montoly© /2004Angeles de vientres grandes.Y es vinagre malignolo que expelen sus negros manantiales,con sus pe ...
-Hölderlin-Los púberes carácteres de esta noche
eluden las elucubraciones
del cuerpo joven de un viajero
que, en su semejanza
con ella, busca el enigma,
la puerta o la demencia
como otra ruta al punto inmanifiesto
donde la desnudez no sugiere
otra cosa, que, la profanidad de la belleza.
Daniel Montoly© /2004Angeles de vientres grandes.Y es vinagre maligno
lo que expelen
sus negros manantiales,
con sus pezuñas escarban
las vísceras oxidadas,
las aldeas de rocas elementales,
los páramos de malolientes
podredumbres.
Su dialecto macera;
huele a piel brocada
por martillos...
a dudsos humanos
que lavan bondades con escarnios
de feroces empellones,
con salvas pestilentes
que cuelgan
como babas mercenarias
de plumas amarillas.
Ángeles de conciencias sucias.
Ángeles de mordazas
en sus traspatios:
sus vientres se llenan
de lejanos inocentes...
¡Ángeles!
Ángeles astutamente humanos:
oscuros emisarios del demonio.
Balada para KatmandúA las mujeres y hombres nepaleses
que tratan de hacer algo más que sueños
Son las seis:
no sé si Katmandú duerme
o está despierta
aferrada a los gruesos párpados
de un Buda ceremonioso y cómplice.
Esta Katmandú:
mujer vejada por llevar úteros
y por ser reflejo de la luna.
Eterno cementerio de sombras analfabetas,
vadeado por los halos de humo
de los muertos incomprendidos,
que abandonan el mundo
montado en el rickshaw del misterio.
Dos gruesas pestañas rojas
bajan de tus cerros tristes:
la savia joven de Rukum y Rolpa,
que anegan ls arrozales con futuros secos
debajo de las costillas salobres.
Tus uñas se hunden en el lodo diurno
por el linaje azaroso que te amordaza,
que te empobrece las médulas
de mujer oculta tras un manto sucio
con incienso lúgubre.
¡Oh, Katmandú!, lavas tu aura,
recoges tus vástagos dispersos
tras las huellas difusas de un Buda miserioso.
¡Levántate!, rompe en pedazos
este maldito silencio de siglos
que te ha circulado como mariposa grisácea,
y dejaras de ser
esa mancha negra sobre el fondo blanco
del Everest majestuoso que te inunda.
biografia:
Daniel J. Montoly[República Dominicana, 1968] estudiante de la carrera de derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo [UASD]. Fue finalista en el concurso de poesía Latin Poets for Humanity, ganador del concurso de poesía de la revista Niedenrgasse y del 'Editor's Choice Award' de The Internacional Poets Society. Ha publicado en el Primer Volumen de Colección Sensibilidades [España, Altenativa Editorial], Maestros desconocidos de la poesía contemporánea hispanoamericana [USA, Ediciones El Salvaje Refinado], Antología de jóvenes poetas latinoamericanos [Uruguay, Abrace Editores] y en Jóvenes poetas cantan a la paz [Sydney, Australia, Casa Latinoamericana].
danielmontoly@hotmail.com