Su regresofebrero 2006IEn el impetuoso mar de ensueños te descubro y canto tu regreso. entre nubes de cristal espejito de mis sueños.II.Añoro aquellas tardes del furtivo y cálido beso. ésas las del incansable silencio. Es pecado. puro infierno. es la edad. la sociedad. el qué dirán social. ¡Cuánta fatiga! ¡Cuánto anhelo!IIISublime amor de invierno, color naranja-lila aquellas ya sin reg ...
Su regresofebrero 2006I
En el impetuoso mar
de ensueños
te descubro
y canto tu regreso.
entre nubes de cristal
espejito de mis sueños.
II.
Añoro aquellas tardes
del furtivo y cálido beso.
ésas las del incansable
silencio.
Es pecado. puro
infierno.
es la edad.
la sociedad.
el qué dirán social.
¡Cuánta fatiga!
¡Cuánto anhelo!
III
Sublime amor de invierno,
color naranja-lila
aquellas ya sin
regreso.
espontáneas mariposas
claman ya su deceso.
cuya gravedad abismal,
la del tiempo nos impuso:
receso.
IV.
Son las maravillas
del eco de su tiempo
siempre florecerá
mientras un ave
cante en roble de mis versos.
Aquel gran jilguero
con su brisa acariciará mi casa
deshabitada de otros besos.
V.
La confianza en un caballero.
otro, canto su gran regreso. será
su impronta distinta . Será sereno,
rubio y recio.
como tantos ecos. de su tiempo.
VI.
Cantará nuevas delicias
Pan sustentará el nuevo afecto;
entonará nueva lira, nuevo verso:
entonces sus habitantes
degustarán sus señales.
y las lágrimas romperán
tanto asedio.
habitarán sin distinción chicos.
grandes. negros y amarrillos.
Occidente y Oriente orarán
a una su apoteósico regreso.
VII
Sus dátiles conquistarán
las cavernas de otros silencios.
las avecillas en roble
entonarán salmodias,
vituperios de otros tiempos.
gran fiesta será el retorno a su suelo.
todo ojo lo verá:
primavera, invierno, otoño, estival mar-cielo.
En Bagdad. ése es su dueño'Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce príncipes engendrará y haré de él una gran nación.' [Génesis 17:20]
Ismael, hijo de Agar, sierva de Sara, [mujer de Abraham] a quien Sara ofreció su esposo para procrear un hijo antes de que se cumpliese la promesa que Dios le había dado de que tendría un hijo [Isaac], a pesar de su senectud.Los castillos
blanco-azules
se impregnaron
de verdes y ensangrentados
meteoritos lanzados por el aire
infernal de gases,
por la envidia
de una cuasi alianza
que no creyó
en la santidad
de milenarios presagios
[de una tibia mesa].
Se enfrascaron
en la captura
del hombre cuyo bigote
es custodio monárquico
de un milenario pueblo
azul-blanco y,
bombardearon sus castillos, torres,
plazas, mercados, escuelas, templos.
Bombardearon a sus niños, viudas.
mujeres, soldados, hombres, ancianos,
enfermos, médicos, incluso bombardearon
a los suyos, sin querer;
'Oh, I am sorry!'
Se olvidaron, ¡tontos!,
los más tontos
que los libros sagrados
dan testimonio
de milenarios presagios.
Por eso hoy
Desde Puerto Rico
yo canto:
¡Paz para Bagdad
y su pueblo sacrificado
por el odio,
el prejuicio,
la mentira,
la injusticia,
la maldad
y peor aún:
el poder
que da el oro sagrado;
que aunque negro
-¡qué desfachatez!
Aún es valioso
y ya se vende su explotación
al mercado bursátil de la USA,
por la USA; el Pentágono, el Congreso,
Wall Street y otros tantos poderosos;
Ésos,
los de siempre, los del nunca acabar
los de la Torre de Babel
que invirtieron su dueño: el dólar por
aquél que los creó y es su dueño!
Porque en Bagdad
Alá continúa vivo
y ése es su dueño,
a quien devuelven su alma
a pesar de la muerte, el dolor, el hambre y la sed.
Porque ése es su dios. allá en Bagdad.
Crepitar silente de eternos mañanasEn el suave
batir de olas
dialogan
voces exangües
de puro silencio.
Es ese mar
horizonte de
azules mañanas
entrecruzados
por el crepitar
silente de eternos destellos...
En ese silencioso
mar que se calla
se repiten naranja azules
sempiternos acordes
de tiempos mejores.
Ahógase entre
marullos y naranja
soles la tibieza
y languidez del
silencio auto impuesto.
Reconocemos
entre abrojos
de atardeceres
eternos...
subterfugios de ecos...
y silencios del viento.
Abismales caracolas
liquidan el refugio
mañanero...
de caballitos de mar
entre nubarrones
de viento y lluvia en silencio.
La silente marea
recrea colores
frente al mar...
un intento:
rescatar... tiempo solaz.
Reposan los acordes
del mar y el silencio
se impregna de olores y
sigilosos moluscos de
azul celeste aguamar...
En el mañana
silencios de mar se abrazan
los vientos
sofocantes del fiero período
otoñal.
Acuden a mi
memoria helados
fríos de viento
y mar... empeñados
en sustraer
la tibieza férrea,
del novilunio
con faz.
Aunque el cielo
lunar permanece
perenne, fugaz
todo se repite
en el tiempo
como choque
inalterable de vida
y bondad.
Ese azul
celeste mar nos
recoge y
acaricia cual
ciclo lunar
y se repite
cual alfa y omega eficaz.
Ecos de grises
y azules en
blanco solar
nos visitan
constantes en
enero
y febrero
para mirarnos
y repetirse ... en el
tiempo y su afán.
El viento en
tránsito fugaz
juega con el
tiempo y mi lar,
cicloides
las mareas entonan
cánticos.
inquietante disfraz.
Rayos de luz
entre palmas
de mar...
susurran misterios ...
tiempo de paz.
Tiempo...
silencio...
y mar...
bondadosos recursos...
íntima y eterna verdad.
Ese agudo silencio...
a veces mortal,
pero cierto...
rebasa el dolor,
los olores...
los crudos vientos... cuya
palabra...
me atrevo a invocar.
Entonces... y sólo entonces
la sublime verdad
de mar escribe
y deletrea hojarascas
de arena y
sal
sobre la fiel marea
en el tiempo lunar.
Leticia Ruiz Rosado
enero de 2006
biografia:
Leticia Ruiz Rosado nació en Mayagüez, Puerto Rico; reside actualmente en Aguadilla, Puerto Rico. Se desempeña como Catedrática Asociada en el Departamento de Español de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla. Editora de las revistas literarias 'El Cuervo' e 'Identidad'. Crítica literaria y poeta. Su primer poemario, 'Pieza extraña, rara, difusa'; tiene en prensa su segundo poemario 'Te vi Luna' y pronto abrirá su 'blog' en la web.
leticiaruiz02@gmail.com