UN DIA DE SOLEs un suspiro de gozo planetario.Es un músculo vaivén de plenitudes.Es un remo de alegrías elegidas.Es un espléndido reducto interminable.Es un enorme grano de alimento.Es una fiesta de cánticos románticos.Es una estancia de reíres despeinados.Es una escala multicolor de rosas.Es una viva tentación a los asuntos.Es una escuela de excelentes emociones.Es un escándalo de amor u ...
UN DIA DE SOLEs un suspiro de gozo planetario.
Es un músculo vaivén de plenitudes.
Es un remo de alegrías elegidas.
Es un espléndido reducto interminable.
Es un enorme grano de alimento.
Es una fiesta de cánticos románticos.
Es una estancia de reíres despeinados.
Es una escala multicolor de rosas.
Es una viva tentación a los asuntos.
Es una escuela de excelentes emociones.
Es un escándalo de amor urgente.
MI PUEBLO Mi pueblo tiene arroyos, sierras,
lagunas, montes, y ríos próximos;
luz eléctrica, agua potable,
una avenida de asfalto que lo cruza,
y que termina en ruta.
Una escuela pública, una comisaría “básica”,
un club social, una agencia de correos,
un equipo de fútbol, una junta local.
Un retumbo de cañones a caballo,
una sociedad de productores,
una oficina de teléfonos,
una salón de UTU, y más boliches que habitantes.
Una policlínica, un quinielero que va con la suerte
puerta a puerta hasta tú casa;
una aduana cerca para pasar “lo justo”,
una vida íntima que solo García Márquez
podría develar.
Manos autóctonas del pasado
que sostienen el presente del Fuerte y Parador.
En cada piedra se respira una gota de sudor contemporáneo;
los huesos y el espíritu de los Picapedreros aquellos,
aún aguardan el poema merecido.
Mi pueblo es un silo paranoico
sin barcos ni canoas,
ni botes largos de madera;
pero tiene repechos de nostalgia
que me alienten para andar
en mis trepadas de luna.
Mi pueblo es una rara coincidencia
de fantasmas y eróticos encantos.
POR SU CUENTATe cambio mis botellas por un beso.
Por tu modo de reir...
te las cambio.
Están vacías
pero eres buena y muy hermosa
como el aire que se viene
de las sierras
a tu pelo.
Están aquí conmigo, ahora.
Y el sol inquiero
me las toca.
Comencé mi colección...
de mucho tiempo.
Por las formas,
la textura y el color.
¡Abre el ojo de esa llave...
y entra!...
Toda azul
hasta mi cuarto.
Deja abierta la cortina del oeste...
y que nos juzgue solamente...
el horizonte...
por su cuenta.
picodecuadra@hotmail.com