HARAPOS DE ABANDONO Petrificado en el exilio de la noche, el gnomo de membranas hambrientas y heridas coaguladas por el látigo del sol,suplica silencioso y a la intemperie por su huérfana inocencia. Golpeado sobre la lozana piel nacientedesgarra sus sueños sobre el fango. Querubín a la espera del retorno, desnuca a la justiciatras el peso de una lágrima,gestada desde las entrañas de su orfa ...
HARAPOS DE ABANDONO
Petrificado en el exilio de la noche, el gnomo de membranas hambrientas y heridas coaguladas por el látigo del sol, suplica silencioso y a la intemperie por su huérfana inocencia.
Golpeado sobre la lozana piel naciente desgarra sus sueños sobre el fango.
Querubín a la espera del retorno, desnuca a la justicia tras el peso de una lágrima, gestada desde las entrañas de su orfandad.
Vestido con harapos de abandono, busca encontrar la esquina de su infancia, atravesando angustias con sabor a prepotencia que anule cicatrices, marchite lo imposible y destiña ausencias.