Vórtice A Ricardo CiriglianoUn alba lejana vuelve Por los horarios ocultos De la virginidad del día Más allá de las urgencias.He hilado las horas Desplegando mis luces En la alborozada fiesta del abrazo,Porque te conozco desde antes de antes.Sabes descifrar el susurro de mis venas Por el volcán pétreo de tus manos Impresas de sonidos.Entro en la engañosa abertura Donde es posible sumergirse ...
Vórtice
A Ricardo Cirigliano
Un alba lejana vuelve Por los horarios ocultos De la virginidad del día Más allá de las urgencias. He hilado las horas Desplegando mis luces En la alborozada fiesta del abrazo, Porque te conozco desde antes de antes. Sabes descifrar el susurro de mis venas Por el volcán pétreo de tus manos Impresas de sonidos. Entro en la engañosa abertura Donde es posible sumergirse A la tierra de tu invierno Mientras elabora el fruto Que estallará luego. Me interno en el vuelo de tus aves Que diagraman un espacio Por encima de los esquemas. Detengo mis pasos A través de tus memorias. La noche está abierta Y el vértigo alucina de embriaguez
ANGEL CAIDO
Con la tristeza acodada Eternamente sobre los ojos. Con la infancia transitando Los soles ardientes de la miseria. Con el cielo resignado Y los laberintos de tu cuerpo Recorridos por mil manos… En mil noches .Su cuerpo Un incierto abrevadero De imaginarios hombres sin rostro. Y en el preciso instante que sentía Como el destino se caía De las líneas de sus manos, Un duende le recortó Nueve lunas de terciopelo Abrochándolas al fuego de su vientre Que buscó repetirse en la ceguera de la sangre, Trayéndole lo único realmente suyo en la vida. Han pasado tantas cosas Que la alegría no cabe en la memoria. Entró en la nueva luz de la mañana Esperando que el espejo le devuelva el rostro. Aprendió a empezar de nuevo Tejiéndose los días. Sin que nadie descubra A ese ángel que cayó en una provincia Y por no nacer varón Perdió sus alas.
FÁBRICA DE MUERTES
Un cielo que desabrochó apenas Dos ojos de nubes Sobre la esfera inconclusa de la tierra, Que se abre como una garganta, Los ve llegar… Como fábula de sangre sin retorno, Seres únicos, libres, Hechos para la múltiple luz de los besos Para formar una raza Que llegue a su propia estatura Gravitando entre el amor y la vida. Quedan balanceándose en el aire De un espacio siempre ajeno deliberadamente abierto Demarcado por la tensión de las monedas Ablandando un tiempo