DESDE EL ORGÁNICO REFUGIO DE LAS MIRADASDesde el orgánico refugio de las miradas,Levanto un sueño a modo de conjuro,Dibujo en tu carne el surco del descanso que ganamos,Precipito el verso que nos corrompeEn la belleza de lo cotidiano yEl suspiro se transforma en tormenta.No existirá el lugar donde puedas refugiarte,El deseo es la armadura que visto,Celebraremos mañana todas las condenas impue ...
DESDE EL ORGÁNICO REFUGIO DE LAS MIRADAS
Desde el orgánico refugio de las miradas,
Levanto un sueño a modo de conjuro,
Dibujo en tu carne el surco del descanso que ganamos,
Precipito el verso que nos corrompe
En la belleza de lo cotidiano y
El suspiro se transforma en tormenta.
No existirá el lugar donde puedas refugiarte,
El deseo es la armadura que visto,
Celebraremos mañana todas las condenas impuestas,
Lloraré por última vez el desenfado,
Olvidaré las penas más herméticas y
Arrojaré las cruces al infierno de donde vinieron.
Gregorio de las Heras
EVOLUCIÓN
Alguien apretó el botón primero.
El afán por apoderarse del petróleo,
El oro negro,
Llevó a los países a una guerra que no pudo evitarse.
Simultáneamente los edificios empezaron a ser demolidos:
Primero las torres gemelas más latas;
Luego, todos los edificios;
Uno tras otro desde el último piso hacia el primero.
Las máquinas volvían a las factorías y ahí las desarmaban.
La gente salía de espaldas de los trenes subterráneos hacia sus hogares,
Se suspendió el inicio de todas las guerras y de las dominaciones,
Los productos elaborados volvieron a ser materia prima
Y los recursos naturales regresaron a su fuente.
Los esclavos cruzaron los océanos hacia sus tribus,
El oro, la plata y el cobre retornaron a América,
Los pueblos reconocieron y recordaron sus primeros dioses,
Todos comenzaron a rejuvenecer,
A ser niños, a volver al vientre.
Jesús bajó de la cruz,
Las aguas inundaron el mundo,
Los hombres volvieron a dibujar y vivir en las cavernas,
Y a cazar y recolectar y a la oscuridad y al fuego,
Y al calor del vientre.
Todos volvieron al vientre.
Todos, a su vientre,
Hasta que no quedó ni uno,
Hasta que adán volvió a la tierra,
Evolucionamos y evolucionamos,
Hasta que por fin no quedó ni uno,
Ni uno solo,
Ni un hombre,
Sólo Tierra,
Aire,
Agua,
Fuego.
Gregorio de las Heras
HE INTERRUMPIDO EL DESTINO DE MIS SUEÑOS PARA SEGUIRTE
He interrumpido el destino de mis sueños para seguirte,
Situándome en el límite de una complicidad que no existe,
Rastreando tu suspiro y tu tormento,
El más pequeño y sensible,
El más inagotable y terrible.
Quisiera advertirte de mí,
Pero mi propia publicidad es engañosa.
Ha de ser tu misión dividirme,
Confabular desde mi boca,
Cobrar un sueldo.
Gregorio de las Heras
biografia:
Director de la Revista +Cultura,
Colaborador de la revista 'Pluma y Pincel' de la cual fue su editor de cultura en el periodo 2004-2005.
En calidad de representante de la organización cultural 'Plaza de las Letras' participa activamente en el coordinador de Cultura en Movimiento desde 2003.
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