maría es un paisaje el hombre flaco pensó en los volcanesmaría tenía dos inmensos pechos en actividady lunas crecientes sobre las mareas del sexolobos marineros adormecidos en las rocas de la pelvisy en los acantilados de su cabelleranidificaban gaviotas reidoras entre solesy racimos de helechos o dudasy cuando la marea le bajaba se veía brillarel encarnado axor ...
maría es un paisaje
el hombre flaco pensó en los volcanes maría tenía dos inmensos pechos en actividad y lunas crecientes sobre las mareas del sexo lobos marineros adormecidos en las rocas de la pelvis y en los acantilados de su cabellera nidificaban gaviotas reidoras entre soles y racimos de helechos o dudas y cuando la marea le bajaba se veía brillar el encarnado axor de los arrecifes de coral sobre su lecho o imponentes saltos de agua y la paleta de dios en el arco iris
el hombre flaco pensó impostando la voz en los apetitos inferiores de maría y en sus ojos como dos pueblitos pequeños pero /hermosos con callecitas angostas llenas de sauces y casitas de adobe con techos de paja y olor a tranquilidad flotando en las babas del viento entre los senderos de montañas que recordaban el camino perdido de los antepasados indígenas
el hombre flaco quería regalarle una flor un ramo de verbenas y rosas o colibríes pero con sus ahorros compró un terrenito aromado por orquídeas entre el mar y los volcanes y se quedó a vivir para siempre en el ombligo de maría
los ojos de ella
los ojos de ella siempre saben igual saben a aguas a aguas vivas
huelen a signos de admiración y a helechos y a cigarros disfrazados de chocolate
los ojos de ella siempre me miran igual como de lejos como ausentes
como dando los pasos
en otra dirección
restos
el carro pasa dos niños corren tras el carro que pasa el carro anda según los designios del señor del tipo del tipo que apura el látigo sobre los despojos de un animal que alguna vez creyó en esperanzas y ahora es esclavo del dios del carro como los niños que corren tras el carro y rompen las bolsas con uñas de acero y hurgan los restos de la sociedad con el desprecio en los ojos en las manos en la lengua que intenta pintarle un sabor al pan sucio de fideos y gel lubricante
los niños miran el cielo y no ven nada los niños tienen un cielo de chapas con luna de cartón un carbón orgulloso de creerse chocolate
los niños revisan las bolsas con manos de guerra con ojos y alma de niños hambrientos y separan la basura ponen de un lado la basura y del otro lado la basura menos basura y la basura menos basura se trepa al carro y la basura menos basura se tapa la nariz y se sumerge en el guiso y la cuchara vencida la rescata y la guarda en cofrecitos la acuna en la cama del estómago y la sangre desparrama la basura menos basura por los cuerpecitos de los niños
el carro pasa dos niños corren tras el carro que pasa el carro anda según los designios del señor... del tipo del tipo que apura el látigo sobre los despojos de un animal que alguna vez creyó en esperanzas
Biografía:
No mucho que decir. Nací en 1971, tengo 4 hijos y gané el segundo premio de poesía en el Concurso Felipe Aldana organizado por la municipalidad de Rosario en 2003 con mi libro \'Puerto de los cangrejos\'