A ERNESTO SÁBATO[Homenaje en vida]¡Cuánta ausencia contiénese en silenciocuando la palabra redacta su condena!.........los pasos del héroe en refugiovuelven camino los restos de su tumbay en alas de Matilde es el retorno mientras la vida en otra se sucede.¡Cuánto tiempo de dolor es un instantecuando la mitad del ser ha sido el otro!.........que disidencia parisina tornael tugurio de zinc pu ...
A ERNESTO SÁBATO
[Homenaje en vida]
¡Cuánta ausencia contiénese en silencio
cuando la palabra redacta su condena!
.........los pasos del héroe en refugio
vuelven camino los restos de su tumba
y en alas de Matilde es el retorno
mientras la vida en otra se sucede.
¡Cuánto tiempo de dolor es un instante
cuando la mitad del ser ha sido el otro!
.........que disidencia parisina torna
el tugurio de zinc purificado
junto al partir de herencia entre sus brazos
para morir en otros brazos solitario.
Si la razón no sirve a la existencia
igual que el ostracismo a su misterio,
si un informe declama el inconsciente
y la sombra se aterra en personajes
que anárquica visión será mañana
llorando el devenir de tu sentencia.
SER AYER..
A veces,
el orden circunstancial prodiga espaldas
y en un atemporal registro,
suceso y misterio ordenan reencuentro
dando luz al recuerdo anochecido.
El temple se diluye en el destierro
y la piel sacude, sensoria, su pasado.
La regresión cursa el segundero
aplicado al sentimiento
y en el abismo más latente
surge plena la razón del somos.
Entonces,
proponemos dejar de ser hoy
subidos a la paloma del que fuimos,
sujeto en añoranza
y promesa de entrega.
Las cartas,
diluviando palabras tornan su vigencia
saliendo del arcón que,
aún guardadas,
aletean brisa de promesas.
Y el invierno respira primavera,
acurrucado en Quijote
esperando la función del aspa que desea.
El canto es beso robado en muchedumbre
sin importar visiones sorprendidas.
Es el comienzo de un andar sin adiós,
subido al remolque de la vida.
PACHAMAMA
Por saberme zahorí
viví debajo de las calles,
soy nutriente de los valles,
mandante de pies y mundo
de agobiados e iracundos,
de alegrías y de achares.
Soy suburbio de la luna
eclipsada por la arena,
del poeta soy la vena
inspiradora de versos
y el restañado reverso
del tiempo que te condena.
Logré ver al Partenón
deponiendo su cabeza,
Babilonia ¡Qué belleza!
destinando la antesala
y el corcel con su mirada
resignando su entereza.
Llegaron desde mi abajo
para colmarme de estrellas
esta locura tan bella
de un centro abierto a destajo
y es la siembra que abarajo
para continuarme en ella.
Mis noches fueron marrones
con olor a humus negro,
soy raíces del enebro,
del sauce, del rosedal
y un silencio mundanal
que me reúne en tu ruego.
Mis riquezas son la inmóvil
trascendencia de mi cuerpo,
bañados, lagos, lagunas
y amparo de las cañadas
deslizando madrugadas
como misteriosas runas.
Tengo en mi seno abismal
al faro de Alejandría,
sangre y oro de porfía
arrojadas en gran foso
a Rodas y su Coloso
y a la Atlántida perdida.
Sostengo los cementerios
como un vigía de muertos
rogando por el entuerto
de esos seres olvidados,
soy censor de los callados
que protegen desaciertos.
Soy el mástil que sostiene
por la base a su bandera,
el que conoce la entrega
de la simiente fecunda,
un nido de marabunta
y el control de la caldera.
Soy la luna del corsario
que sucumbió en su galeón,
el pie del triste fogón
que hace el gaucho solitario,
soy temblor y diccionario
de la cruda sinrazón.
De mi conoce el mapuche,
las serpientes y las hienas
y en noche de luna llena,
si alguien quiere que me escuche
pues sacaré de mi buche
todo el dolor de mis penas.
Idioma soy de ese indio
que me llamó Pachamama,
de los huesos soy la cama,
lamento del que comprenda,
la cobija de la hembra
y la aridez hecha llama.
Soy la tierra millonaria
de añares sobre mi capa,
el diseño de tu mapa,
estigma de lo geológico,
un maestro cruel y lógico
que a la inconciencia le escapa.
Si te mueres seré polvo
a pesar de tu egoísmo
mas, siempre valdrá lo mismo
aunque perezcan los hombres
por más que arranques mi nombre,
no podrás con su atavismo.
biografia:
Adolfo M. Vaccaro, escritor, nacido en Buenos Aires - Argentina – . De muy pequeño, en la casa de sus padres, sita en el barrio de San Cristóbal, se dedicó a la lectura de libros regalados por su tío. Juan Ramón Jiménez, Julio Verne, Edmundo D’ Amicis y Edgar Alan Poe, fueron los primeros autores que conformaron su pequeña biblioteca. Más tarde, y ya cursando estudios universitarios, comenzó a descubrir su vocación, incentivada por escritores como Sábato, Jaureche, Borges, Arlt, Bioy Casares, Casona, entre otros. Frustrada su carrera de Licenciatura en Administración de Empresas, por razones arbitrarias impuestas durante el gobierno de facto del General Juan Carlos Onganía, decidió involucrarse con intelectuales de diferentes tendencias ideológicas. Muchos de ellos desaparecidos en el cruento proceso de la dictadura militar, comandada por el General Rafael Videla.
Viviendo en el Perú, desarrolló actividades artísticas, animando y actuando en cafés concert, teatros y eventos culturales, participando, también, en concursos literarios que le permitieron conocer a intelectuales de reconocimiento mundial, como Mario Vargas Llosa, Nicomedes Santa Cruz, Chabuca Granda. También alternó con todos aquellos compatriotas artistas que formaron parte o no de la censura, a través de listas negras. Mercedes Sosa, Víctor Heredia, Norman Brisky, Enrique Pinti, Delfor, Alberto Locatti, Osvaldo Cattone, Amelia Bence; Felipe Méndez, entre otros.
De regreso a su patria natal, se vio obligado a trabajar en distintas actividades, muy distante de ese mundo que había experimentado.
Hoy, intenta involucrarse en el mundo literario, que parece albergar solamente a quienes han conseguido trascender en escándalos mediáticos o aquellos de siempre, que lo tienen bien merecido. Sin embargo, con mucho esfuerzo, ha publicado dos libros: Para leer con los cinco sentidos y el sentido común, y Otra mirada hacia el amor.
Recientemente fue sido declarado ganador del concurso Tanatología 2004 org, por su poema Morir.
Ha sido conductor del programa Sentimientos, en FM 90.9 Luna marina – año 1999 – y de su creación La sombra de tu sonrisa, en 88 FM y FM 104.5 Radio Instituto – año 2000 -.
Participa, además, en distintos certámenes y páginas literarias de habla castellana, como así también, en medios radiales y gráficos de distintas nacionalidades.
Ciberpoemario - nos comenta - será próximamente editado, durante el transcurso del año en curso.
Read More